Opinión

MORELIA
Vivilladas
Fumar o no fumar… es la cuestión
Así como algunas personalidades no las podríamos entender sin verlas como máquinas de vapor, es mucho más complicado visualizar un panorama donde en billares, salones de baile, discos, antros, bares y cantinas los cigarros encendidos no hagan su aparición
Gilberto Vivanco González Viernes 29 de Febrero de 2008
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Nuestra sociedad es muy especial: hay aumentos a los productos básicos y nos quedamos callados, aumentan las contribuciones y los impuestos
y hacemos algo de escándalo pero al rato nos callamos, hay serios problemas de inseguridad y uno opta por guardar silencio por temor a represalias, se cocinaba una ley judicial donde los policías podrían entrar como Pedro por su casa y la población en buen número ni protestaba, pero eso sí, la Ley Antitabaco, que fue aprobada ya en el Senado, con el objetivo inmediato de espacios públicos y cerrados libres en un cien por ciento del humo del cigarro, ha puesto de cabeza a muchos, unos que la aplauden y otros que la hacen literalmente de tos… y no precisamente por el cigarrillo.
Las medidas legales que entrarán en vigor en unos tres meses han preocupado incluso al secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, quien hace votos porque los ajustes acordados no confronten a fumadores con no fumadores; es más, hace hincapié en que los más beneficiados con dichas opciones son los pequeños, quienes han presentado un cuadro de enfermedades propiciado por el humo del tabaco.
El debate no sólo se encontraba en el Poder Legislativo, sino en los cafés, en los jardines, en las reuniones familiares y por supuesto en los antros, bares, cantinas y anexas; cada quien tenía y tiene su opinión al respecto, lo que es un hecho que aquellos que no le entran al vicio de la bachicha aplauden la medida, pero a quienes les encanta hacer donitas con el humo o darle el golpe (éste sí es traidor porque tarde o temprano mata) han sido tan amables de recordar a las progenitoras de quienes avalaron la medida.
Lo cierto es que no fue tan suave la discusión tanto en la Cámara Baja y como en la Cámara Alta, en cada una de ellas había simpatizantes de posiciones encontradas, inclusive varios de nuestros «modestos» representantes le entran con todo fervor a eso de la fumada, no obstante la decisión tendría que tomarse, a final de cuentas se aprobó la ley, envuelta como regalo para aquellos que son abstemios y que, si logra incidir en el consumo, quizá también impacte favorablemente en los bolsillos de los adictos.
El cigarro ha formado parte de la identidad de un sin número de personajes de la vida pública, nadie percibe a Wilston Churchil sin puro, Clark Glave, el galán de Lo que el viento se llevó sin cigarrillo en la boca, o a un Alberto Vázquez cantar sin su tabaco en la mano o incluso a Popeye el Marino sin la pipa inseparable (en las historietas nunca se habla de que tenga cáncer o enfisema pulmonar, ¿será por las espinacas?), el caso es que dudamos que alguno de ellos se imaginara en cualquier lugar sin tabaco.
Así como algunas personalidades no las podríamos entender sin verlas como máquinas de vapor, es mucho más complicado visualizar un panorama donde en billares, salones de baile, discos, antros, bares y cantinas los cigarros encendidos no hagan su aparición, pero tal parece que así será, porque las sanciones en el reglamento son bastante pesadas, no obstante habrá quien piense que las leyes se hicieron para violarlas… y más aquí en México, pero en ello habrá que tomar en cuenta a los chismosos que de seguro no faltarán y estarán en todo su derecho de hacer una denuncia ante los responsables del lugar, y si no les hacen caso podrían demandar ante las autoridades.
¿Qué pasará en centros nocturnos que tienen pista para que bailen chamacas atractivas la pegajosa «Mesa que más aplauda»? ¿Serán capaces los dueños del lugar en cerrar por completo una zona con una pista adicional para que ahí puedan fumar los clientes a sus anchas? O ¿en el acondicionado y famoso Ego, del rumbo de Santa María en Morelia, harán sala especial para fumadores con música y todo el ruido para que ahí los asistentes se avienten con tranquilidad sus copitas? Veremos qué sucede.
Vivilladas apostaba por una ley un poco más flexible, coincide que en escuelas, instituciones oficiales, centros educativos de educación superior, en bibliotecas, hospitales y hasta en templos no se fume, pero no así en bares, cantinas y centros nocturnos donde los asistentes son adultos y saben que ahí el cigarro se consume a raudales, ahí cada uno de los presentes tendría opción de escoger; pero bueno, quisieron armar una ley tan estricta como en algunos países europeos, entre ellos España e Inglaterra.
Lo que sí es un hecho es que habrá que acostumbrarse y ajustarse a las nuevas disposiciones, gusten o no, porque es claro que vendrán a ser elementales para disminuir los riesgos de salud pública y el alto porcentaje de presupuesto que se destina por las consecuencias del humo que impacta tanto a chicos como a grandes.
Ahora bien, si ya empezaron con el cigarro y si tanto les preocupa a las autoridades el bienestar de la población habrá que poner atención en autos particulares, servicio de transporte público y en varias industrias que tienen años contaminando el ambiente, porque dañan no sólo al planeta en general sino a los ciudadanos en particular; a consecuencia de tanto deterioro las enfermedades respiratorias, cardiovasculares y hasta nerviosas han ido en aumento. Total si queremos un México libre de humo del tabaco es justo que tengamos una nación libre de smog. Si ya también se trastocó la empresa tabacalera quizà se ha iniciado el caminito para poner un alto a otros agentes contaminantes que de otra manera envenenan el medio ambiente y los pulmones de millones de compatriotas. «Todos coludos… o todos rabones» ¿Usted qué piensa?
Carlos Slim, con Marlboro, sigue siendo súper rico
En tanto todos nos involucramos en la polémica sobre lo conveniente o no de lo estricto de la ley, Carlos Slim, que encabeza el Grupo Carso, sigue ganando lana al por mayor, porque cuenta con el 50.01 por ciento de Cigatam, que es la corporación manufacturera de cigarros que vende toda su producción a Philip Morris México, misma compañía afiliada de Grupo Carso al 49.99 por ciento, encargada de la comercialización del producto.
Cigatam-Philip Morris México, apoyado en su equipo administrativo, personal altamente calificado, equipo con tecnología de vanguardia y una adecuada estrategia de comercialización, ha continuado ganando participación de mercado, consolidando su posición de líder en el mercado nacional. Su estrategia se ha basado en consolidar la participación de mercado en los segmentos alto y bajo, a través de las marcas Marlboro y Benson and Hedges, en el segmento alto, y Delicados y Faros en el segmento bajo.
Marlboro, de forma individual, continuó creciendo su participación, alcanzando más de 46 por ciento, lo que representa el 73 por ciento del segmento alto, por su parte la marca Delicados es la marca líder con el 50 por ciento del segmento de bajo precio.
Altos estándares de calidad de los cigarros, Cigatam- Philip Morris México ha realizado durante los últimos años inversiones en su proceso primario, secundario y de tabaco expandido. Dichas inversiones permiten una mejora continua en la homogeneidad de las mezclas de tabaco que derivan en cigarros más competitivos. Tadesa es la empresa propiedad de Cigatam, responsable de la relación con productores de tabaco, ha firmado convenios de colaboración con los gobernadores de los estados de Nayarit y Veracruz, principales productores de tabaco en México.
Como podemos darnos cuenta, con los datos sacados de su propia página de Internet, la gran mayoría de bachichas, dado que Cigatam es líder en el mercado otorgan magníficas ganancias al llamado Rey Midas de los negocios. «O sea, en tanto la población se está envenenando, Carlos Slim… se está mofando y los bolsillos engordando». Cosas de la vida.