Escenarios

MORELIA
Algo de Música
Erika Dobosiewicz y Aleksandr Pashkov en Las Rosas
Rogelio Macías Sánchez Martes 6 de Mayo de 2008
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Entre que son peras o son manzanas, la música sigue siendo escasa en esta ciudad, y a estas alturas del año eso es alarmante. Ahora esta-
mos a la espera del Festival Internacional de Órgano, que este año abrió en la Ciudad de México y cerrará en Roma ¡Está bueno! Pero de repente se presenta algo no programado y resulta extraordinario y memorable, y entonces piensa uno que eso compensa con creces la pena del largo ayuno.
Tal sucedió la noche del lunes 28 de abril, cuando en el Conservatorio de las Rosas se presentaron Erika Dobosiewicz y Aleksandr Pashkov en un recital de violín y piano que así resultó. Los dos son consentidos, admirados y amados del público moreliano. Ella, de origen polaco, reside en la Ciudad de México donde es concertino de la Orquesta Sinfónica Nacional, pero nos visita con frecuencia desde hace algunos años y por su extraordinaria calidad, carisma y belleza, nos tiene fascinados. Él es un joven maestro ruso, avecindado en Morelia, docente del Conservatorio de las Rosas, favorito de los alumnos y preferido del público por méritos propios de calidad y presencia. Hace meses que tocan juntos por varias ciudades del país, incluyendo la capital, y ahora regresaron con nosotros. La pequeña Sala Niños Cantores tuvo una buena entrada, pero no se llenó, lo que no me explico teniendo tanto público cautivo en los alumnos. No hubo buena difusión del evento. ¡Lástima!
El programa fue muy interesante. La primera y la segunda partes fueron un verdadero contrapunto de épocas y estilos. En la primera nos ofrecieron la Sonata No. 4 de Johann Sebastian Bach (1685-1750) y la sonata llamada Gran Dúo de Franz Schubert (1797-1828). Una es del final del barroco y la otra del romanticismo incipiente, las dos de la esfera de habla alemana y comprometidas primeramente con la música y después con los músicos. Son obras honestas, respetuosas de las formas a las que enriquecen y portadoras de emoción íntima y serena. Cantabile sin empalagos la de Schubert y de armonías precisas pero tímidas y curiosas la de Bach. No excitan al escucharlas sino que llevan a esferas de meditación e iluminación.
Interpretarlas requiere no sólo de una perfección técnica sino de una experiencia de vida que entienda la serenidad inmanente de ellas, que aleje el protagonismo y lo sacrifique por la integridad y una verdadera organicidad de las obras. Deben ser verdaderos músicos filósofos los ejecutantes. Y así fue esa noche del lunes 28 de abril. Erika Dobosiewicz y Aleksandr Pashkov demostraron ser jóvenes filósofos de la música, de gran sensibilidad para las sutilezas sentimentales que guardan las dos obras, conocedores absolutos de los autores y con una gran técnica de ejecutantes; verdaderos sacerdotes de la religión eterna del arte.
La segunda parte del programa, después del intermedio, fue de contraste notable, verdaderamente de contrapunto con la primera. Fue la Sonata número 5 para violín solo, llamada Aurora, de Eugène Ysaye (Bélgica, 1858-1931), Introducción y Allegro en el estilo de Pugnani (1731-1798) de Fritz Kreisler (Austria, 1875-1962) e Introducción y rondó caprichoso de Camille Saint-Saëns (Francia, 1835-1921). Las tres son obras románticas tardías, de gran expresividad lírica, armonías convencionales pero muy ricas, dinámicas y de gran exigencia técnica y virtuosística. Son piezas de lucimiento y de sentimiento arrebatado.
Erika Dobosiewicz y Aleksandr Pashkov ahora adoptaron el modo y el sentir de ese romanticismo tan exaltado, hicieron gala de sus capacidades de perfección técnica y máximo virtuosismo, y nos arrebataron en una excitación creciente y casi lujuriosa hasta agotar nuestra capacidad de sorpresa. Concluimos que es excepcional y muy afortunado escuchar artistas de esa calidad, y mucho más si tocan juntos. Nos regalaron una velada memorable que culminó como había empezado, con un encore de perfección y belleza serenos de Johann Sebastian Bach, el autor favorito de Erika y Aleksandr.
Hasta la próxima.