Escenarios

La salud de la cultura pública a nivel estatal es insuficiente
Omar Arriaga Garcés Viernes 6 de Enero de 2017
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Morelia, Michoacán.- En 2016 el Departamento de Operación de Teatros de la Secretaría de Cultura (Secum) empleó 223 mil de sus 400 mil pesos de presupuesto en iluminación, aunque el material del extinto Foro La Bodega continúa guardado, explicó el académico Said Soberanes Benítez.


Said Soberanes Benítez, director de teatro y académico
Said Soberanes Benítez, director de teatro y académico
(Foto: Omar Arriaga Garcés)

El también director de teatro afirmó que tras realizar una consulta vía el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Ifai) a través de la plataforma estatal, tuvo conocimiento de que el Departamento de Operación de Teatros sólo se hace cargo de dos recintos en el estado: el Teatro Obrero de Zamora y el Teatro Ocampo de Morelia, lo que consideró poco más que insuficiente para más de cuatro millones de habitantes en Michoacán, cuestión que hablaría de la salud de la cultura pública a nivel estatal.

De manera semejante, se manifestó preocupado ante el recorte del 45 por ciento del presupuesto de la Secum -que pasará de 281 millones de pesos en 2016 a 162 este año-, dado que del rubro federal llegaban los 400 mil pesos con que opera esa área.

“La sorpresa es que ese departamento se encarga de dos teatros: el Ocampo y el Obrero de Zamora, fueron 400 mil pesos en 2016 y este año no existirían por el recorte del 45 por ciento; se utilizaron 223 mil pesos en compra de material de iluminación, unos ocho mil 500 para comprar muebles para el Obrero y lo que quedaba para mantenimiento de ambos.

“La conclusión es que si hacemos una media habría que revisar cuántas personas viven en el estado de Michoacán: más de cuatro millones de personas, y a cuántas atienden esos dos teatros”, refirió.

Expuso que de acuerdo al diagnóstico del Grupo Carapacho de Oaxaca hecho en 2011 sobre el teatro en esa entidad, la salud de la cultura pública se estima mediante la relación que hay entre espacios culturales -museos o salas de concierto- y el número de habitantes, lo que en el caso del teatro en Michoacán sería de dos millones de personas por cada teatro.

“El gobierno del estado dispone de dos teatros para más de cuatro millones de personas, eso es bien poquito, y nos dice el punto en el que estamos”, afirmó.

Y añadió: “Se gastan 223 mil pesos en iluminación siendo que todo el equipo de la Bodega está en Clavijero guardado; cuando se le preguntó a (Arturo) Soria (Castellano, jefe del Departamento de Operación de Teatros) por ese material dijo que prefería que no saliera por si se perdía o se gastaba”.

“Es increíble que más de la mitad del presupuesto lo hayan utilizado en iluminación cuando hay muchísimo equipo en la Bodega, se usó el dinero para algo que ya tenían, sólo debían redistribuirlo”, consideró, y dijo que lo restante se utilizó “discrecionalmente”.

Falta de curaduría teatral



Pero Soberanes Benítez señaló que no sólo es la parte cuantitativa la que debe tomarse en cuenta en el caso del teatro.

“Erandini (Alvarado) discutía que no sólo necesitamos espacios sino analizar cómo son operados, de este desglose que se da de Operación de Teatros no hay ni un quinto para lo que es programación ni capacitación para hacerlo”, apuntó.

El también crítico teatral expresó que desde el gobierno no hay interés porque el área programe “y sepa qué programa: esas funciones las debería tener ese departamento, debe saber qué pondrá en los teatros que opera, al final es una decisión que termina siendo discrecional a partir de la persona que esté”.

Con todo, acotó que no eso no quiere decir que Arturo Soria Castellano, actual jefe del Departamento de Operación de Teatros, haga un mal trabajo: “Tanto él como Fernando (Ortiz Rojas, anterior jefe) tuvieron que enfrentarse a un presupuesto precarizado, ‘haz lo que puedas con lo que tienes’; sin embargo, sus funciones que no son entendidas y por ello no se pueden diagnosticar ni entender. En sus manos está quién usa el teatro, todo recae en ellos”, externó.

Dijo que en ese sentido es necesario construir las dinámicas para hacer uso de esos teatros, “quién lo dice y por qué, que no sea sólo por capricho y exigencias mercantiles de ‘te lo rento’; lo que no tienen que hacer los teatros es ‘presento estas obras’ pero no sé por qué, falta lo que otros compañeros llaman curaduría”.

Para finalizar, recordó que para el Nacimiento Viviente de Abraham Oceransky se compraron también artículos y equipo, el que “por un montón de cosas se perdió”, si bien una parte estaría en la Casa Taller de Alfredo Zalce, “aunque no hay herramientas para poder comprobarlo”, concluyó.