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Migración y pérdida de la identidad cultural
¿A quien tocará enfrentar los efectos de la política migratoria más agresiva que se recuerde en Estados Unidos en contra de la migración indocumentada?
Gabriel Envila Fischer Lunes 9 de Enero de 2017
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El mexicano de sangre pero de nacionalidad oficial estadounidense se asume norteamericano desde sus primeros años ante los débiles intentos de sus padres por preservar su identidad mexicana.
El mexicano de sangre pero de nacionalidad oficial estadounidense se asume norteamericano desde sus primeros años ante los débiles intentos de sus padres por preservar su identidad mexicana.
(Foto: Especial)

Morelia, Michoacán.- Contando sólo los últimos diez años, más de 60 mil niños y jóvenes de sangre mexicana y de particular origen michoacano, nacidos y crecidos bajo la ciudadanía y cultura estadounidenses, están de regreso en la entidad intentando sin ninguna orientación, adaptarse a las costumbres y funcionamiento del gobierno de “su tierra”.

La situación revela la pérdida de identidad cultural de los mexicanos nacidos en Estados Unidos o llevados a temprana edad a ese país, dejando al desnudo la derivación de mayor trascendencia del fenómeno migratorio que por décadas ha quedado fuera de la mira del gobierno mexicano, al no tratarse de las remesas que mandan los migrantes, ni al voto que pueden emitir desde el extranjero, para seguir sosteniendo al régimen político que los expulsó del país y que hoy se cae a pedazos.

¿Y qué estamos haciendo por ellos? pregunta el actual titular de la Secretaría de los migrantes del gobierno de Michoacán, José Luis Gutiérrez, también emigrado al país norteamericano hace más de 25 años y hoy responsable de la política migratoria dentro de la administración estatal, a quien tocará enfrentar los efectos de la política migratoria más agresiva que se recuerde en Estados Unidos en contra de la migración indocumentada, que advierte con provocar un éxodo y deportación masiva de más michoacanos al territorio estatal.

“La realidad nos alcanzó y en este contexto no muy esperanzador ves estados que ni siquiera tienen una oficina de atención al migrante”, expresa el funcionario. Siempre vista como una solución para el desempleo y la economía en México, hoy el tema migratorio revierte al gobierno mexicano la responsabilidad que evadió durante décadas, que abatido ante la crisis, no cesa de reclamar a través de sus funcionarios al gobierno norteamericano la construcción de un muro fronterizo, sin visos de tener la capacidad para enfrentar un problema que corresponde atender a nuestro país.

“Aquí nadie lo está hablando, nuestras políticas públicas no ven esa realidad porque no hay entendimiento de la sociedad michoacana de lo que es la migración y ese es el gran problema. El gran desafío que tenemos es el entendimiento de qué tan importante es el tema migrante; aquí el concepto es el que siempre ha habido: se fueron, son problema de alguien más y que nos manden las remesas”, señala en entrevista con Cambio de Michoacán, José Luis Gutiérrez.

Titular de la Secretaría del Migrante del gobierno de Michoacán, José Luis Gutiérrez
Titular de la Secretaría del Migrante del gobierno de Michoacán, José Luis Gutiérrez
(Foto: Héctor Sánchez)

Narcotráfico, pérdida de identidad cultural y violencia en los barrios mexicanos



El mexicano nacido en Estados Unidos aprende el lenguaje materno como su primer idioma, un español sujeto al nivel cultural de los padres que en la mayoría de los casos es precario, pero que a temprana edad, es sustituido mediante el contacto con el idioma local, a través de la televisión o la radio y reafirmado al entrar en edad escolar. Ahí el inglés se adopta como el idioma oficial, aprendido bajo una correcta estructura gramatical.

El nacido en EU, escucha en casa hablar del México que sin oportunidades de desarrollo obligó a sus padres a abandonar el país, formando en su imaginario una idea de lo que sucede en México, realidad diferente, a la que al menos en cuanto a oportunidades de desarrollo y estabilidad goza el ahora ciudadano americano. Se trata de una situación ajena a su realidad que va asimilando conforme construye su sentido de pertenencia e identidad nacional.

El mexicano de sangre pero de nacionalidad oficial estadounidense, se asume norteamericano desde sus primeros años ante los débiles intentos de sus padres por preservar su identidad mexicana. El abismo en el diálogo entre padres e hijos, se asume por los primeros como un pago a cambio de la estabilidad económica que ahora pueden dar a sus hijos.

La vida pasa y los hijos crecen y mientras la discriminación hace lo suyo, el mexicano nacido en Estados Unidos, se enfrenta aun dentro del vecino país, a tener oportunidades diferentes a las del norteamericano de sangre, provocando en el sujeto un conflicto cultural de identidad y pertenencia que se instala en la mente del mexicano nacido o crecido como ciudadano norteamericano. “Tenemos que entender la dinámica de estos niños binacionales, porque muchos de ellos incluso hablan mejor inglés que español. Tenemos que empezar a ver por dónde le vamos a entrar”, expresa el titular sobre el tema.

En este contexto, interviene un segundo elemento, el tráfico de droga que llega a Estados Unidos desde su frontera con México y que es distribuida principalmente en los barrios mexicanos del país norteamericano. Sin datos duros basados en estudios que afirmen esta teoría, el pandillerismo en los barrios mexicanos es sin embargo uno de los principales problemas que padecen las comunidades mexicanas en Estados Unidos, pero que no se cuenta cuando se habla del “sueño americano”.

José Luis Gutiérrez lo confirma y se pregunta qué vamos a hacer con ellos si Donald Trump cumple su amenaza y comienza a expulsar no sólo a los jóvenes que adscritos al DACA, sino como lo dijo, a los jóvenes que por su adhesión a las pandillas o no, cometieron actos fuera de la ley y cuentan ya con antecedentes penales.

Para el secretario de los migrantes el problema de la violencia provocada por los cárteles de la droga, se exacerbó en México en 2007 cuando la crisis económica de Estados Unidos dificultó el paso de mexicanos al vecino país del norte y el crimen organizado se convirtió en una opción para los jóvenes. “Sí hay una intercomunicación de estas cadenas (de narcotráfico) más deliberada entre México y Estados Unidos y cada día hay más chavos que nacieron allá pero que han crecido con esa cultura y se meten en cuestiones ilícitas allá y que ven su interconexión entre sus pueblos y comunidades de origen como una forma natural de potencializar sus ganancias”.

“En Chicago sabemos bien de eso, en Chicago hace como cinco años aparecieron varias cabezas en un garaje y que después las conectaron con el crimen organizado de Michoacán; esas formas de violencia se están replicando allá también”.

Cuidadoso de no abonar al discurso xenofóbico en contra de los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, el funcionario considera que esta realidad no es aún un problema en México, pero la reconoce como una llamada de atención para el gobierno mexicano.

Aunque la relación entre un problema y otro no ha sido materia de estudio, son muchos los jóvenes que encuentran una identidad en su pandilla, la cual mediante colores, cortes de cabello, señas con las manos y otros elementos, disputan los territorios de tráfico y dominación.

Sin datos sobre los intereses de los migrantes



Siendo uno de los principales impulsores del voto migrante, otorgado como un derecho para los connacionales durante el periodo de gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, José Luis Gutiérrez, acepta que no existen estudios que puedan asegurar cuáles son los verdaderos intereses de los migrantes michoacanos.

Sin embargo, la cantidad de remesas que mandan los migrantes -similar al presupuesto completo que tiene el gobierno michoacano anualmente- y su muy baja participación en los procesos electorales, pudieran darnos una pista sobre sus principales preocupaciones, visión que en defensa del voto migrante, el activista y hoy funcionario califica como simplista.

“Ese es un argumento muy simplista y sin fundamento. Si a los migrantes los ponemos en igualdad de condiciones como los tienes tu para votar, informándoles quiénes son los candidatos habría un participación más numerosa, pero cuando te dan un derecho y en una forma perversa te lo burocratizan para que lo ejerzas, cuando la autoridad electoral aquí en Michoacán no entiende la dinámica de los migrantes y no hay una presencia permanente de educación cívica como la hay aquí… Entonces no es un asunto de privilegio el votar por Michoacán, es un asunto de justicia y de igualdad de los derechos. El voto migrante nos lo burocratizaron y lo diseñaron desde un escritorio”.

“Tú me hablas de que no les importa involucrarse en ciertas cuestiones y a lo mejor es cierto, y yo asumo que sí, pero si tú tienes los datos duros compártelos, porque yo no los tengo”, agrega el funcionario, al resaltar que a su llegada al puesto encontró que en la entidad no se tiene un centro de estudios sobre el fenómeno migratorio, el cual sería una realidad un día después de efectuada esta entrevista.

Siendo uno de los principales impulsores del voto migrante, otorgado como un derecho para los connacionales durante el periodo de gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, José Luis Gutiérrez acepta que no existen estudios que puedan asegurar cuáles son los verd
Siendo uno de los principales impulsores del voto migrante, otorgado como un derecho para los connacionales durante el periodo de gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, José Luis Gutiérrez acepta que no existen estudios que puedan asegurar cuáles son los verd
(Foto: Cuartoscuro)


Inaugura UMSNH centro de estudios migratorios



Aunque las investigaciones del recién inaugurado Centro de estudios Migratorios de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, poco servirán para atender las necesidades que se deriven en lo inmediato de la política antiinmigrante del nuevo presidente norteamericano, es un inicio el que se haya construido y era totalmente necesario, para a futuro, crear política migratoria que se acerque más a las necesidades de los migrantes de nuestro país, considera el titular de Semigrante.

Durante más de una década, investigadores de la UMSNH han realizado estudios sobre el tema, que la propia directora del nuevo centro advierte no son ni siquiera conocidas. -¿Cómo lograr que este centro sirva para crear política migratoria útil sin que sus investigaciones funcionen sólo para ampliar el historial curricular de sus investigadores?-, se le preguntó al titular: “Este centro de estudios tendrá un gran desafío, porque ahí está el Colegio de Estudios de la Frontera que son buenísimos, incluso el Colegio de Michoacán tiene estudios muy valiosos sobre la cuestión psicológica, la UNAM tiene estudios migratorios muy valiosos, pero cuántos de estos estudios se han convertido en política pública. Debe haber una gran comunicación con las comunidades migrantes, más de igual con los migrantes y no que el académico vaya y te vea como un objeto de estudio, debe ser bajo la dinámica del activismo”.

Fuera de las proyecciones que se hacen para calcular datos derivados de la migración, la petición que asegura José Luis Gutiérrez haber hecho al rector Medardo Serna, es que con carácter de urgente, se elaboren datos con sustento.

Migración heterogénea



“Tenemos el migrante que se fue hace 45 años que ya se estableció allá, que ya tiene una vida y que ve a México como el lugar al que quizá voy a regresar, a ese migrante puede que sí puede que no le interese votar, pero lo que sí le interesa es el futuro de México y Michoacán, que espera que las cosas sean diferentes y en ese sentido, que se tome en cuenta a todos; hay otro sector que tiene menos años, 15 o 20 años, que sí está allá mayoritariamete de forma indocumentada, que no ha venido para acá y que sí le interesa más México, porque lo ve como un lugar al que va a tener que regresar, voluntariamente o en un momento dado, como va a suceder ahora si Donald Trump empieza a acosar y a crear un ambiente muy antimexicano y xenofóbico, de manera obligada”.

Se trata de una circulación constante de migrantes que a través de las décadas han diversificado sus condiciones en muchas formas, lo que hoy dificulta efectuar un diagnóstico de cuántos y quiénes son. “Tenemos a quienes están de manera ilegal pero que tienen hijos nacidos allá y están esperando que sus hijos cumplan 21 años para que los peticionen. Lo que sí es urgente es saber cuántos son, dónde están, qué hacen, qué capacidades tienen y cuáles son sus grandes desafíos para poder trazar una agenda realmente apegada a sus intereses”.

Al hablar del migrante, afirma el titular, “no se puede hablar del de allá o del de acá. Hablamos de los migrantes y sus familias. Muchas familias son mixtas, en algunas el papá y la mamá son indocumentados y los hijos ciudadanos norteamericanos”.

Contexto adverso en EU



Antes considerado políticamente incorrecto hablar mal de los inmigrantes, ahora en Estados Unidos, el discurso antiinmigrante resulta haber sido el elemento que le dio el triunfo a Donald Trump en la elección presidencial. “Ahora hasta eso ha cambiado, ahora si lo dice el presidente, porque no cualquier clasemediero o trabajador no lo va a decir si lo dice el que va a ser presidente de Estados Unidos, ha habido un cambio de lo que es normal”, advierte el titular. “Hoy lo normal se está encaminando a un lenguaje más violento, más cercano a la xenofobia y al odio”, lo que podría aumentar el regreso de mexicanos y sus familias a México por decisión propia.

Ley de migrantes; facultades institucionales sin presupuesto



Recientemente, la diputada panista Macarena Chávez, impulsó la difusión de las reformas aprobadas por el Congreso de Michoacán a la ley estatal de los Migrantes Michoacano y sus Familias; el nuevo instrumento legal, mandata a la Semigrante entre otras cosas a elaborar un diagnóstico pero no le etiquetó recursos para atender sus nuevas responsabilidades, pese a ser el sector que más dinero aporta al estado. Eso dice el secretario tendrá que cambiar pronto, aunque no será dentro del presupuesto para 2017, pese a la preocupación que los diputados michoacanos externaron ante los medios de comunicación tener, por la vulnerabilidad en la que los migrantes quedarán a partir de la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos, éste 20 de enero.

Bajo la consigna de que es mejor tener que no tener, el secretario de los migrantes califica a Michoacán como un estado de avanzada en política migratoria, al ser el primer estado que pudo expedir actas de nacimiento sin necesidad de recurrir a los consulados, el primer estado en tener un diputado migrante, el segundo en tener una secretaría y por supuesto una ley de los migrantes y sus familias.

-¿Qué diferencia hay en hacer política en un país en el que los grupos de interés determinan las decisiones del gobierno y éste decide de manera vertical, a hacer política en un país que conserva equilibrios?- “El estado de derecho, no body about the law es la máxima de los gringos. Creo que aquí tenemos mucho que hacer en esa área”.

-¿No le abruma está realidad de entendimiento del poder de manera vertical?- “Al final del día si hacemos un análisis crudo y real, vivimos en el México que hemos construido. La idea es cómo lo mejoramos”.

“El gobierno federal no tiene idea qué hacer con el problema”



Nos encargamos de lidiar con los mexicanos en Estados Unidos desde la Secretaría del Exterior y ese es un error, porque los migrantes somos un asunto de México, para empezar el tema lo debería atender la Secretaría de Gobernación, no la Secretaría de Relaciones Exteriores bajo una presencia más deliberada e integral del gobierno de México; la Unidad de Política Migratoria, sí es el resultado de la consulta para el programa Especial de Migración, que es la política pública que se desarrolló para el periodo de Enrique Peña Nieto, pero fue un documento aspiracional porque es muy bien estructurado, pero nunca se implementó ni se le dio la infraestructura que necesitaba; nuca tuvo la autoridad moral y al año renunció su titular y duró un año acéfala la dependencia. Entonces ¿qué tanto le importó el tema de los migrantes al gobierno federal?”.