Escenarios

Fantasmas del pasado, película ganadora en Cannes, se estrena en salas de Morelia
Omar Arriaga Garcés Viernes 17 de Marzo de 2017
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Morelia, Michoacán.- Este viernes se estrenó en las salas comerciales de Morelia Fantasmas del pasado (Personal Shopper, 2016) que ya hace diez meses hiciera ganar a su realizador, el francés Oliver Assayas, el Premio a Mejor Director en el Festival de Cine de Cannes 2016.

Con Kristen Stewart como protagonista (en el papel de Maureen Cartwright), Assayas vuelve a demostrar que lo de la actriz en Nubes de Sils Maria (Clouds of Sils Maria, 2014) junto a Juliette Binoche no fue casualidad: Stewart tiene pulso en el cuerpo y, lo que es más, actúa. Es capaz de actuar.

En esta ocasión, la ex adolescente de las cintas de Crepúsculo deja el rol de actriz de reparto para el que Oliver Assayas la eligiera en su trabajo anterior -entonces el número 20- y hace una especie de juego de espejos con la propia Stewart, cuyo personaje a pesar de ser el que soporta la trama es como el alter ego de otra mujer, con lo que pareciera hacer un guiño no sólo a la vida de la célebre actriz sino al público, lo que hablaría ya de una escisión llevada a la pantalla, justamente la fantasmagoría que se pone en marcha.

Cartel publicitario de Fantasmas del pasado (Personal Shopper, 2016)
Cartel publicitario de Fantasmas del pasado (Personal Shopper, 2016)
(Foto: Especial)

A Stewart toca ir a hacer las compras personales, sobre todo de ropa, de una famosa modelo que rara vez se deja ver ante la gente y que cuando lo hace es como una aparición, como aparición era esa voz que algún filósofo escuchaba en su oído y que le susurraba lo que debía decir. Sin embargo, la persona que contrata a Maureen desaparecerá (más aun), lo que hará que cambien las cosas y que al menos por un instante la protagonista finja ser otra mujer.

A ello se suma una extraña cualidad de Maureen, cuyo hermano Lewis -quien acaba de fallecer no hace mucho- también tenía: la capacidad de comunicarse con los muertos, atributo que poco a poco se desarrollará en la protagonista, mientras pasea a mitad de tiendas de diseñador en la denominada Ciudad Luz, París, de donde no se mueve, como en espera de una señal.

La idea del hermano muerto no permite que Maureen se sienta en paz consigo misma, al sentir que Lewis no está a su vez en paz: “Pronto comienza a recibir mensajes amenazantes procedentes de una fuente desconocida, ¿será que ha hecho contacto con su fallecido hermano o con algo mucho más peligroso?”, se pregunta la sinopsis que la distribuidora de la cinta ha preparado para el estreno en México del filme.

Aunque la historia parece no funcionar por momentos y deja situaciones inconclusas, algo tiene Fantasmas del pasado que su atmósfera oprime y a un tiempo llama la atención de los espectadores, pese a lo cual tiene un final que acaso habría valido la pena cerrar de mejor manera.

Lo mejor de este thriller psicológico es ese juego de espejos que mantiene Assayas desde fuera de la pantalla hacia la actriz y de la actriz hacia su personaje, cuya evanescencia y desdoblamiento confunden un tanto, pero no dejan de ser atrayentes. Sobre todo cuando textea.

Menos inquietante de lo que debería, esta cinta es no obstante donde Kristen Stewart ofrece su mejor actuación: más que con Woody Allen en Café Society (2016) y su papel dúplice, la actriz aparece con fuerza propia en los trabajos de Assayas, por el primero de los cuales ya recibió un Premio César en 2014, el equivalente al Oscar en Francia.