Escenarios

Jaime Martínez recibirá el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen por su obra ‘Gleba’
Omar Arriaga Garcés Miércoles 17 de Mayo de 2017
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Morelia, Michoacán.- Este viernes a las 18:30 horas en el Centro Sinaloa de las Artes, el escritor Jaime Martínez Ochoa recibirá el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen en la categoría de cuento, por su libro Gleba, con el que participó entre otras 20 propuestas con el pseudónimo Emilio Renzi.

En el acta del jurado se asentó que el galardón se otorgó a Martínez Ochoa “por ser la propuesta más sólida, con variedad de temáticas y géneros, así como un dominio del lenguaje narrativo que dialoga con la tradición y la modernidad”, lo que fue dado a conocer el lunes 15 de mayo apenas.

En palabras del propio autor, se trata de unas quince historias cortas -de entre seis o siete páginas- más dos de 20 ó 25 cuartillas -que transcurren en Michoacán- e integran un volumen de unas 100 hojas.

“Son cuentos breves, hay dos extensos que son relatos; es un libro muy variado en cuanto a temáticas; hay temas urbanos, rurales, otros que son introspectivos y un poquito al estilo mítico. Quise hacer una especie de juego con diversas fuentes cuentísticas, pero sin hacer homenaje a nadie. Pensaba las historias y las escribía. Son cuentos directos: cuentan una historia sin mucho rollo”.

Jaime Martínez Ochoa en breve publicará  'El hijo griego' una novela policiaca
Jaime Martínez Ochoa en breve publicará 'El hijo griego' una novela policiaca
(Foto: Especial)

En ese sentido, comentó que son textos escritos al estilo clásico del género, es decir, que plantean una situación que cambia en el tiempo y tiene un desenlace, como hacen en algunos de sus cuentos Horacio Quiroga, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Juan Rulfo, Anton Chéjov o Raymond Carver: “Son historias cerradas casi todas, no son apuntes sino que concluyen”, agregó.

El título, su genealogía y el lector



El también director de esta casa editorial apuntó que el título Gleba “tiene que ver un poco con lo rural: es cuando abres un surco para encontrar una mejor tierra. Le puse así porque la mayoría de las historias las encontré en periódicos o había gente que me las platicaba; las contaba si veía algo en el periódico y sentía que tenía una cierta estructura dramática para quedar en un cuento.

“Generalmente las historias periodísticas empiezan y terminan el mismo día, pero hay algunas que son tan dramáticas que uno tiene la sensación de que podrían haber continuado. Son narraciones que en diversas partes escuché, por eso se llama Gleba, luego les di pulimento”, explicó.

A decir de Jaime Martínez son cuentos que lleva años de corregir y que escribió de manera “desperdigada” sin la intención de hacer un libro, aunque algunos de ellos poseen una cierta idea estilística, lo cual afinó a lo largo del tiempo, pues de 170 cuartillas se eliminaron seis cuentos que no cumplían con la unidad temática y al final quedó el volumen de unas 100 cuartillas: “A principios de año lo mandé a concurso y quedaron los cuentos que debían quedar”, expresó.

Sobre el libro, indicó: “Con él me imagino a alguien que te cuenta historias alrededor del fuego en la antigüedad; aunque con ello no quiero decir que sean historias benevolentes ni ejemplares; son cuentos duros de situaciones de perversidad, de sexualidad exacerbada, mi idea era que la gente los disfrute, sí pensé en un lector.

“No planteo que el lector sufra con complicaciones verbales o estilísticas, pero sí me gustaría que la gente reflexionara un poco”, expuso, y aludió al prólogo de El informe de Brodie (1970), en el que Borges afirma no haber querido hacer propaganda ni educar a nadie con las narraciones, sino simplemente entretener, “pero con algo de conmoción, que les conmuevan los textos, que les deje algo el libro”, añadió Martínez Ochoa.

Afirmó que al dedicarse al periodismo como autor se tiene la tentación al escribir “de ser voceros de algo”, si bien aseveró preferir historias en las que casi desaparezca el escritor.
“Disfruto con las historias fantásticas y barrocas de Borges, con su lenguaje elevado, pero me gustan también esas historias suyas que en pocas páginas son directas y te cuentan de la Odisea y de la Ilíada, una historia que aunque puede parecer mítica se cuenta de manera directa y sin tanto rollo”.

A ese respecto, explicó que como escritor se rogodea en un lenguaje barroco y extenso, pero que una vez que comienza a corregir los textos quita elementos para que las historias sean más directas, “aunque no las dejo en el puro hueso”, acotó.

La corrección infinita y la publicación



Tras afirmar sentirse a gusto por ganar un premio literario que da salida a un libro suyo, refirió que en México “ésa es la única forma de que nos publiquen”, pues explicó que a menos de que sea amigo de un editor muy pocos sellos se fijan en el trabajo de los autores: “Será un libro menos a corregir, que ya se publicará”.

El también autor del libro de cuentos Fin de siglo (2001), editado por el extinto Instituto Michoacano de Cultura (IMC) dijo que el lunes apenas le hablaron de Culiacán: “Uno jamás piensa que va a ganar nada, es como comprar un boleto de lotería, tiene mucho que ver la suerte. Lo manda uno casi por compromiso. Se te juntan los libros porque no te los publican.

“En el fondo quieres ganar pero sabes que te vas a enfrentar con dificultades, con jurados veleidosos: no creo en mafias pero hay jurados proclives a ciertas historias. Ya cuando uno gana piensa que sí tenía posibilidades, aunque una vez que dan la noticia piensas que pudiste construir mejor las historias, redondearlas, es una cuestión de estilo, para el jurado fue un libro muy sólido”, comentó.

Para concluir, Martínez Ochoa informó que el próximo mes saldrá a la venta también una novela suya, El hijo griego, bajo la editorial Terracota, “una novela policiaca” de una saga de al menos cinco libros, tres de los cuales ya están listos para publicarse y dos más que requieren corrección, historias de un detective que trabaja en Michoacán, aunque también viaja al Estado de México en alguna situación.

Por lo pronto, será este viernes 19 de mayo cuando el autor reciba el premio que asciende a 150 mil pesos a las 18:30 horas en Culiacán, en tanto que en las próximas semanas será cuando Gleba vea la luz, ya en su formato de libro.