Escenarios

‘Librescos, la aventura del libro en veinte relatos audiofónicos’, pronto en escuelas de Michoacán
Omar Arriaga Garcés Martes 13 de Junio de 2017
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Morelia, Michoacán.- “Librescos, la aventura del libro en veinte relatos audiofónicos” es un proyecto de la investigadora Claudia Raya Lemus que en agosto de este año cristalizará en un disco compacto, del cual se editarán mil copias a distribuir en escuelas de Michoacán.

Aunque la asistente de Investigación del Centro de Estudios de la Tradiciones (CET) del Colegio de Michoacán (Colmich) apuntó que el proyecto empezó a gestarse hace un año y medio, explicó haber escrito los relatos con miras a una edición impresa, si bien con los meses surgió la idea de relatarlos y grabarlos, por lo que se han adaptado a guiones radiofónicos.

“Se recibió apoyo del Secrea (Sistema Estatal de Creadores, en el Programa Coinversiones para la Producción Artística de Michoacán); Víctor Gayol es mi asesor, revisa los escritos, es director de la revista del Colmich, Relaciones, y conduce el programa ‘Eslabones’ en Radio Zirándaro”, expresó Raya Lemus.

Claudia Raya Lemus, investigadora
Claudia Raya Lemus, investigadora
(Foto: Omar Arriaga Garcés)

Dijo que el Colmich fue coinversor de su proyecto con apoyos en especie, “prestando la cabina para la grabación de los relatos”, en tanto que con los 60 mil pesos de apoyo del Secrea se realizará la maquila de un tiraje de mil discos, el cual se presentará antes del 31 de agosto, en Zamora, Morelia o la Ciudad de México, lo que está por definirse.

De igual modo, la investigadora y especialista en libros antiguos refirió que habrá cuatro narradores para los 25 relatos que integran Librescos: “Víctor Gayol, Raúl Eduardo González -quien escribirá algunos relatos-, Yazmín David y de la UAM (Universidad Autónoma Metropolitana) Azcapotzalco Víctor Díaz Arciniega, editor que participará con el texto introductorio, donde habla de ese personaje oculto que es el editor, un puente de comunicación entre la obra y el lector”, expuso.

Añadió que será la historia del libro vista desde la evolución que tuvo en su formato lo que se narrará en los relatos: de los volúmenes egipcios con sus rollos, pasando por los códices medievales, hasta llegar a la imprenta de Gutenberg.

“Buscamos generar productos para la sociedad, que no se queden aquí; esto refuerza las actividades que se dirigen a la comunidad, un interés de (José) Antonio (Serrano Ortega, presidente del Colmich) por cubrir esa área desde que ingresó”, dijo Claudia Raya.

Sobre el CD, abundó: “Este producto se donará a las escuelas primarias y secundarias de la región y será objeto de donación para las radiodifusoras interesadas en colocar los relatos en un programa especial cada semana; en particular es para las escuelas”.

El concepto de Librescos



La investigadora señaló que si bien los jóvenes reciben una formación escolar la divulgación de las ciencias, en este caso de las humanidades, “siempre será un complemento”: “No somos un país que se caracterice por una gran cultura de la divulgación; en España y en los países anglosajones sí la hay. En México está en desarrollo, a través de revistas y novelas”, apuntó.

Expuso que el Colmich, en ese sentido, está preocupado por la difusión de la ciencia, por lo que con Librescos se efectúa “una especie de reflexión muy sencilla” en esa línea, actividad que comenzó con talleres abiertos al público, un coloquio sobre la historia de los códices y la exposición “Del libro ilustrado al libro álbum”, coordinada por ella y Bárbara Skinfil en la biblioteca del Colmich en Zamora.

De tal modo, dijo que Librescos es un proyecto de divulgación de la ciencia cuyo objetivo es la información en términos generales: “Más que la educación es la información para un público infantil y juvenil, proveerles de conceptos y de información precisa que vengan de la investigación rigurosa, científica; al fin y al cabo la divulgación lleva en la mejor de las situaciones una especie de alfabetización científica. ”, manifestó.

Adujo que es importante destacar la diferencia entre la enseñanza y la educación formal,pues Librescos “no pretende un aprendizaje sino dar una visión científica del mundo; la divulgación pretende informar con el lenguaje más adecuado posible, con los conceptos y categorías que el especialista aconseja que se manejen”.

En ese contexto, refirió que “lo ideal es que el científico se involucre en el diseño de los mensajes y dé asesoría a los proyectos de divulgación”, ya quienes hacen una labor “nada seria, sensacionalista y con mensajes muy simplistas” en aras de generar el interés de la audiencia, aunque afirmó que “hay periodistas que pueden hacer una buena divulgación, siempre y cuando se basen en información adecuada”.

Cómo divulgar



Por ello, Raya Lemus externó que para hacer un buen trabajo de divulgación se debe poner atención en los temas seleccionados: “En Librescos hay una observación pedagógica, una curaduría de conceptos y categorías a manejar; los especialistas lo revisan”.

Expuso que de manejarse conceptos no adecuados pueden surgir confusiones, por lo que también añadió que se deben diseñar estrategias, “que el mensaje sea fresco y alejado de lo académico pero con rigurosidad; Librescos es más libre, sin efemérides ni biografías”.

Mencionó que en el caso del proyecto, el tema estrella es Gutenberg, a quien se denomina “el inventor de la imprenta”, lo que puede ser problemático, dado que los chinos y la ciudad de Colonia, Alemania, ya tenían imprentas con tipos móviles.

“Gutenberg es el innovador de la imprenta, el inventor de la imprenta moderna”, indicó Raya Lemus al ejemplificar lo que un concepto puede causar al exponer un tema, aunque señaló que “no todos los especialistas tienen talento para la divulgación”.

Casi para concluir, expresó que hay dos argumentos que se dan para la divulgación del conocimiento: el científico, que “en el caso de las ciencias naturales busca motivar a los jóvenes al estudio de carreras como física, matemáticas o paleontología”, estudios que por lo general no son muy elegidos, dados los “malos” métodos con que la educación formal básica introduce dichos temas en la infancia.

Habló también del argumento “cultural” en la divulgación de la ciencia, esto es “que puede ser divertida, apasionante y servir para la cotidianeidad”, una especie de información que se hace llegar a la población, en este caso a los niños, y que no se calificará.

“En este momento, en el Colmich, se conjunta un grupo de trabajo muy interesante: están los científicos y los especialistas en libros, con proyectos para el público general y el público infantil. Así, Librescos será una herramienta que enlace la ciencia con la gente”, finalizó la investigadora.