Escenarios

‘Las 80 mejores amigas o la telaraña que envuelve y mata’ se presentó en El Foro
Omar Arriaga Garcés Lunes 17 de Julio de 2017
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Morelia, Michoacán.- Dos amigas en una radionovela -Greta y Marlene-, interpretadas por dos actrices -Olga de Moctezuma y Holly Estuardo-, son a su vez interpretadas por Juan Carlos Cuéllar y Uriel Ochoa en Las 80 mejores amigas o la telaraña que envuelve y mata, obra presentada el 15 de julio a las 20:30 horas en El Foro.

De la autoría de Juan Carlos Cuéllar, Artemisa Teatro de la Ciudad de México trajo por los festejos extendidos de El Foro -en su primer aniversario- esta pieza fársica que además de ser una emisión radial es también un thriller psicológico que juega con varios niveles de ficción, incluida la propia realidad de los espectadores.

La obra es autoría de Juan Carlos Cuéllar
La obra es autoría de Juan Carlos Cuéllar
(Foto: Omar Arriaga Garcés)

Cuando una de las mujeres le pide a la otra beber sobre el tablado una copa de vino y Greta se dirige a la chica que entre el público lanzó una interjección para que no la tome, el personaje de Juan Carlos Cuéllar le dice: “Parece que te afectó más a ti que a mí”, con lo que se hace evidente que los cimientos de eso que acaso sea la realidad se bambolean.

Ficción que se desdobla



Aunque el argumento pareciera simple a primera vista (un triángulo amoroso, la traición de una amiga a otra), el desarrollo de la obra es un tanto complejo y los diálogos de una sabiduría demoniaca: de la realidad de las dos actrices amigas, el público pasa a la ficción de los dos personajes femeninos del programa -que también son amigas-.

Ambos personajes de la radionovela se desplazan por obra de la narradora Agatha Freud -que interpreta Ramón Saburit- hacia el pasado, a una playa, en la que un obscuro pasaje que alteraría sus vidas acaeció cinco años y medio atrás, el cual Marlene trata de poner por escrito en su más nueva novela, para darle un final a aquel capítulo en el presente, en el lujoso departamento de un noveno piso en el que las tres se encuentran como en una fiesta: las dos amigas y la narradora.

De la trama que planea Marlene en su libro a la historia de las dos amigas en la playa en una emisión de radio, a la realidad de las dos actrices, fragmentos de diversas esferas se cuelan a los varios niveles de ficción y suscitan una acción dinámica dirimida con ligereza por los personajes, pero cuya densidad de sentidos sería acaso asfixiante si no fuera por los elementos que Artemisa Teatro emplea en la puesta, como para decir: “Esto es ficción, por favor, no lo confundas con lo real”.

Se trata en primera instancia del hecho de que los tres intérpretes son hombres, que hacen papeles femeninos, pero una vez inmersos en la convención teatral es ese instrumento parecido a un pequeño teclado -llamado melódica, que Ramón Saburit lleva en las manos- y del que una lengüeta como de espantasuegras sale, el que rompe la atmósfera de tensión que acaso pudiera crearse y brinda ese tono de farsa a toda la representación.

A ello se suma que cuando la historia va hacia atrás, a la playa, las gaviotas o el ruido del mar son parodiados por los propios personajes, quienes piden al público que los ayude a hacer con la boca sonido de olas o de pajarracos.

La telaraña



Poco a poco, como en una madeja de hilo que se desenvuelve, nos damos cuenta que más allá de ser amigas Marlene guarda cierto rencor para con Greta, quien le pregunta una y otra vez cómo fue que en la trama de su nuevo libro pensó en los “¡asesinatos!” que tienen lugar, con lo que sugiere que algo escondido entre ambas ha ocurrido, a pesar de haberle comentado antes: “Eres mis mejores 80 amigas”.

Tras la mitad de la obra se sabe que todo ha sido a causa de Álvaro Militares, hombre del que Marlene estaba enamorada y que Greta sedujo porque no soportaba ver la felicidad de los otros, motivo por el que al empiezo de la obra, cuando la ve en el departamento, la anfitriona -Marlene- expresa: “Serpientes, coralillos y anacondas se reúnen en un mismo lugar”, o por lo que más tarda la llama: “Arpía”, “Górgona”.

“Con estas 80 mejores amigas para qué quieres enemigas”, dirá Greta en dirección a donde está sentada la chica que se preocupa por su ingesta de vino.

Y es que, precisamente en una de las tramas que se desarrollan frente a los espectadores, uno de los personajes parece querer envenenar al otro con vino, si bien le apunta también con un arma de fuego, por lo que una vez que el desenlace llega uno se queda con la sensación de no saber bien a bien si fue en la radionovela o entre Olga de Moctezuma y Holly Estuardo que todo aquello que vio tuvo lugar.

Una arriesgada y deliciosa propuesta que, lamentablemente, visitó Morelia -El Foro, de la calle Aquiles Serdán 415 en el Centro Histórico- con una sola función.