Escenarios

'Teatro a la carta', del grupo Voz en off se presenta en el Foro
Omar Arriaga Garcés Miércoles 9 de Agosto de 2017
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Morelia, Michoacán.- El postre fue el plato fuerte y, la ensalada, una especie de segundo plato; el aperitivo tuvo un sabor fugaz que las bebidas compensaron, y el verdadero plato principal fue más como un preámbulo para lo que se venía en “Teatro a la carta”, del grupo Voz en off.

Dicho espectáculo, en el que el público elige los poemas, cuentos, fragmentos de obras teatrales y más -que verá representados sobre el tablado- se desarrolló el 3 de agosto a las 20:30 horas en El Foro, con la interpretación de Dulce Cruz Rangel, quien repetirá funciones -con nuevos textos- este jueves 10 y 17 de agosto en Aquiles Serdán 415 en el Centro Histórico de Morelia.

Inicia la cena



Por principio de cuentas, la actriz distribuyó entre los asistentes esa noche una carta en la que venía escrito el título del texto a representar y su autor; cada uno seleccionó aquello que más le atrajo, pues algunos autores eran toda una interrogante, en tanto que de otros -viejos conocidos- ondeaba el nombre en la página como signo inequívoco y garantía de buena dramaturgia, aun y cuando no escribieran específicamente para teatro.

En dicho espectáculo  el público elige los poemas, cuentos, fragmentos de obras teatrales y más
En dicho espectáculo el público elige los poemas, cuentos, fragmentos de obras teatrales y más
(Foto: Omar Arriaga Garcés)

Cruz Rangel subió al escenario pasadas las 21:00 horas y, tras presentar el programa y explicar la dinámica, se enfundó en su personaje y comenzó con “Franz Kafka”, del colombiano William Ospina, aperitivo para abrir la función: “Padre se ha perdido entre los montones de piedra… Hermano, qué bello cabalgas… Goethe, cántame una canción romana…”, articulaba la intérprete, mientras su voz se diluía entre la “Gótica noche de Praga”.

Pese a la tesitura del texto, un fondo musical no permitía del todo que el espectador se apropiara del todo de su aliento, pues las notas no parecían acordes con lo que sobre la escena se desarrollaba.

A continuación, vino “Madre india” de Alberto Méndez, que era el plato principal, pero que a decir verdad sirvió para calentar los motores de lo que se venía, con su “palabra” que aspiraba “a ser andamio”.

La ensalada, las bebidas y el postre -es decir, “Mujer holística” de Óscar de la Borbolla, de su libro Filosofía para inconformes; “Adiós de Elsa” de Eduardo Quiles; y “La fábrica de los juguetes” de Jesús González Dávila, respectivamente- fueron el verdadero plato fuerte de la noche.

El plato fuerte



El primero de estos tres textos, un fragmento de un ensayo de De la Borbolla sobre la muerte, mostró como un ser misterioso y de forma humana a eso que le espera a cada ser vivo al final de su senda; era la voz de una mujer quien hablaba, con gran intensidad por parte de Cruz Rangel: “¿Quién no lleva en el alma mi mordisco?”, espetaba.

“Soy yo quien otorga a los dioses su fuerza, porque yo existo desde la aurora de los tiempos… Quien haya perdido a alguien abandone toda esperanza”, decía esta muerte que parafraseaba a Dante y esas letras que, según la Divina comedia, hay al ingresar al infierno que; a la par, esta muerte afirmaba expresaba una y otra vez con magna seguridad “yo, yo, yo”, siendo acaso la única criatura con ser y no sólo apariencia: “¿Saben de qué les hablo? No quisiera que se me malinterpretara”, exponía, con un dejo a mitología de la India.

El “Adiós de Elsa”, en el que un fondo de Piazzolla se escuchaba y que tenía a un par de estudiantes de letras que aspiraban a escritores, fue de una deliciosa morbosidad, como asistir a una pelea íntima entre dos conocidos de los que ignoramos todo detalle personal, como vernos a nosotros mismos en un espejo y poder reírnos al estar desdoblados.

El texto de González Dávila, sin embargo, del que la actriz interpretó un largo pasaje, se llevó la noche y abrió “un mundo poblado de espíritus” para los presentes. Mejor verlo y experimentarlo que tratar de describirlo en una nota de periódico.

Al final, una vez concluida su actuación, Dulce Rangel indicó que Michoacán es uno de los estados con mayor índice de prostitución y maltrato infantil y dijo que si bien Voz en off es un grupo de teatro no podía dejar de señalar la situación que los infantes padecen.