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Controversia sobre responsabilidad en inundaciones de Sarabia
» En algunas partes el agua alcanza los dos metros, de acuerdo con el jefe de Tenencia
José Luis Ceja Guerra Jueves 7 de Septiembre de 2017
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Jiquilpan, Michoacán.- La desviación del cauce natural del Río Sahuayo ha ocasionado las inundaciones en la colonia La Esperanza, de Francisco Sarabia, donde en algunas partes el agua alcanza los dos metros, de acuerdo con el jefe de Tenencia de este lugar.

Aspectos de la tenencia de Francisco Sarabia.
Aspectos de la tenencia de Francisco Sarabia.
(Foto: José Luis Ceja Guerra)

Luis Herrera, jefe de Tenencia en esta comunidad, calificó como “una tragedia pesada” lo que ocurre en esta comunidad en la que en algunos casos el agua alcanza los dos metros de agua principalmente en la colonia La Esperanza, asentada en lo que anteriormente eran tierras de sembradío cercanas a la caja de regulación de El Junco.

Destacó que actualmente apenas se ha desalojado un tercio del agua estancada debido a que el canal de El Coyacho, donde se hacen las descargas, se encuentra saturado, de hecho el sábado pasado se dio el regreso del líquido a la zona anegada.

Sobre las causas de las recurrentes inundaciones en esta parte de la comunidad dijo que si bien es cierto que este asentamiento invadió partes de la zona de siembra, también es cierto que fue la desviación de curso del Río Sahuayo o Toscanos, lo que ha incrementado el índice de inundaciones en este lugar.

Vale precisar que durante la última administración de Rafael Ramírez como alcalde de Sahuayo se autorizó la creación del Fraccionamiento San Miguel/Flamingos para el desarrollo del Programa de Vivienda Federal Tu Casa Urbana para que se tuvo que hacer una desviación del cauce natural del Río Sahuayo, con lo que se modificaron por completo los esquemas de drenaje de aguas pluviales de zonas de Jiquilpan, Sahuayo y Venustiano Carranza.

Es de recordar que desde el inicio de esta contingencia se han desarrollado acciones por parte de la alcaldía a través de diversas dependencias para garantizar la salud y el resguardo de las pertenencias de las personas que se vieron afectadas aunque de acuerdo a Luis Herrera es necesario incrementar las acciones en este lugar ya que los habitantes de las 30 viviendas que fueron desalojadas se reubicaron de manera temporal en casas de familiares en la mismo comunidad ya que aunque se habilitó el salón parroquial como albergue los afectados no han querido utilizarlo