Sociedad

Libreros ambulantes de marcha y plantón
Josafat Pérez Jueves 7 de Septiembre de 2017
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Morelia, Michoacán.- Entre las vendimias instaladas durante las manifestaciones magisteriales dentro del Primer cuadro de la ciudad, destacan los vendedores ambulantes de libros por ofertar artículos no contemplados de primera necesidad para los marchistas, como sí lo son las botellas de agua, los sombreros o algún tentempié.

La mega marcha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizada este jueves, no fue la excepción. Además de los puestos de banderas, chucherías y artesanía urbana, los tiradillos de libros se hicieron presentes a las afueras de Catedral, mientras los contingentes de profesores llegaban al punto neurálgico de la ciudad, desde los cuatro puntos cardinales.

Los tiradillos de libros se hicieron presentes a las afueras de Catedral
Los tiradillos de libros se hicieron presentes a las afueras de Catedral
(Foto: Carmen Hernández )

El señor Ezequiel Pérez, con 22 años de pertenecer al tianguis del Auditorio municipal, señala que a las marchas procura llevar libros rezagados y ponerlos a bajo costo "para sacar lo del día".

En una buena venta, con libros de literatura, historia regional y compendios de marxismo-leninismo, refiere que puede llegar a ganar 500 pesos, para lo cual ha de vender medio centenar de títulos a tan sólo 10 pesos.

"En el Audi me piden otro tipo de libros y los consigo, digamos que el material bueno lo dejo para allá", dijo al sugerir que las ediciones raras o libros de escasa circulación se pueden valuar entre 50 y 200 pesos.

Para Carlos Jacobo "en un día de marcha se pueden vender de diez a quince libros, nuevos y usados", señaló.

El comerciante refirió que Gabriel García Márquez y Paulo Cohelo son de los libros más demandados por los profesores, a pesar de que en su lona se exhiben ediciones económicas y no pocos libros piratas de Antón Chejov, H. P. Lovecraft y clásicos como El Quijote.

"Los maestros siempre andan buscando libros económicos", dijo luego de referir que sus ejemplares usados oscilan entre los 40 y 60 pesos, mientras los nuevos van de los 80 a los 120 pesos.

En tanto, Miguel Ángel Pérez afirmó que los maestros son sus mejores clientes "porque tienen el hábito y la iniciativa de leer".

Tianguistas dominical en el "Audi", entre semana posee un negocio particular y la venta de libros es un ingreso extra para la economía familiar.

A precio parejo de 20 pesos, concede que llega a vender entre 40 y 60 libros durante cada marcha, cuando las lluvias no se interponen.

El ambulantaje librero es una opción para hacerse de algunas rarezas bibliográficas y sumar títulos a la biblioteca personal sin desembolsar más de un salario mínimo, sobretodo cuando el mercado del libro no ha sabido sortear las rutas impuestas por el capitalismo.