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Vale la pena el viaje a Puebla
Yoshio Axel Sierra Rangel Domingo 10 de Septiembre de 2017
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Morelia, Michoacán.- Más de 300 aficionados de Monarcas Morelia realizaron el viaje a la ciudad de Puebla para presenciar la tercera victoria consecutiva en el torneo Apertura 2017, tras derrotar con doblete de Raúl Ruidíaz y uno más por obra del chileno Diego Valdés, por tres goles a uno a la escuadra de Lobos Buap que no consigue sumar tres unidades desde la fecha tres en el campeonato mexicano de la Liga MX.

Un total de seis autobuses repletos de aficionados se trasladaron a la angelópolis con la ilusión de realizar una auténtica “invasión” en el estadio Universitario Buap, donde el equipo de La Fuerza buscaría llevarse el motín completo en la jornada ocho de la presente temporada. Además otro de los motivos que impulsó a los seguidores fue; saludar a uno de sus exjugadores que se han ganado un lugar en la historia de la institución, el emblemático Carlos Morales a quien en tierras michoacanas le apodan como el ‘Eterno 28’ y ahora defiende la camiseta del conjunto benjamín de la Primera División.

Poco después de la medianoche del sábado los primeros aficionados de la escuadra canaria comenzaron a congregarse en el crucero en donde ya hace varios años en una de sus esquinas, una conocida marca cervecera mexicana, instaló un almacenaje sobre la mejor conocida como avenida Décima.

Afición de Monarcas Morelia
Afición de Monarcas Morelia
(Foto: Yoshio Axel Sierra Rangel)

Las manecillas del reloj continuaron su curso y en punto de las dos horas con díez minutos, los 42 asientos del autobús ya estaban ocupados por jóvenes, niños, adultos y hasta una que otra persona que vivió al filo de la navaja el ascenso a Primera División del equipo de sus amores en la Temporada 1980-1981.

La llave de encendido mandó el chispazo a la gasolina, el transporte comenzó a moverse al mismo tiempo que retumbó el primero de tantos cánticos que les esperaban en la tierra del camote y el mole poblano: "A la bio, a la bao, a la bin bon bá, ¡Morelia, Morelia! ¡ra rara ra!, así como también el ¡Hoy ganamos cabro..es!. Enseguida el conductor de la unidad dirigió el rumbo hacía el Libramiento Norte, vialidad que los encaminaría hasta las afueras de la capital michoacana para después introducirse en la autopista México-Guadalajara.

Pasaron las horas y el frío sacudía más los huesos de los pasajeros cada vez que se adentraban en las sierras de Hidalgo y Tlaxcala. La unidad se acercaba a la ciudad en donde casi todo el plantel de Monarcas Morelia descansaba desde el pasado jueves que habían arribado para continuar su andar en la temporada.

Por fin al filo de las 09:00 horas, el Pueblo Mágico de San Pedro Cholula, desvelado e invadido de basura por la fiesta patronal que había acogido la noche anterior, recibía a los morelianos que a pesar de las señas del agotamiento, repetían sin cesar varios cánticos dedicados a su equipo frente a la admiración y en otros casos el rechazo de los nativos que no coincidían con su ideología deportiva.

San Pedro de Cholula, se ubica dentro de la Zona Metropolitana de Puebla y Tlaxcala y se encuentra prácticamente conurbada con la capital del estado, Puebla de Zaragoza; lugar que fue planificado por la hinchada rojiamarilla para visitar y porque también no, enriquecerse culturalmente con su gran Pirámide de Cholula o Tlachihualtépetl, el cual es el basamento piramidal más grande del mundo con 400 metros por lado; mientras se llegaba la cita con sus ídolos canarios.

Bajo un cielo nublado que advertía la llegada del Huracán Katia que afortunadamente al tocar tierra precisamente en la costa de Veracruz, se debilitó y se degradó, se hizo presente con una ligera llovizna que asustó a varios michoacanos y los motivó a buscar impermeables o cualquier otro hule que también los cubriera en la guarida de los licántropos.

La hora pactada del compromiso de la Liga MX en su octava fecha llegaba, así, como también una tormenta que azotó en las inmediaciones del estadio de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Para ese momento el reloj sentenciaba las cuatro y media de la tarde, sin embargo los purépechas que ya sumaban poco más de 300, se mostraban impacientes de abandonar los seis transportes para poder abarrotar la zona visitante, pero la fuerte lluvia apagaba sus intenciones. Para su fortuna sólo fue de minutos y comenzaron a congregar las filas para el acceso en el cual desde cigarros hasta los cinturones, les fueron negados por parte del personal de seguridad.

Ante la entonación del himno protocolario de la Liga MX, minutos antes de las cinco, ya todo moreliano se encontraba entusiasmado de volver a ver a sus ídolos que derrotaron a las Águilas del América, antes del receso por la Fecha FIFA. Otros atendían a la petición de la cuarteta arbitral encabezada por Luis Enrique Santander, de guardar un minuto de silencio en memoria de los fallecidos por el terremoto del pasado 07 de septiembre en los estados de Chiapas y Oaxaca.

Llegó por fin el silbatazo inicial y la Monarquía no se hizo del rogar y le regaló por conducto de Raúl Ruidíaz, la emoción de gritar eufóricamente la primera anotación del partido ante un maltratado césped que sufrió por las inclemencias del tiempo. No bastaron ni tres minutos para que otra vez el delantero peruano ahora tras un cabezazo moviera los cartones a dos goles a cero a favor de la visita al 16 de tiempo corrido.

Con el dominio a su favor frente a un cuadro inoperante de Rafael Puente JR., los purépechas aprovecharon otro balón que merodeaba el área universitaria; el andino Diego Valdés conectó de manera descompuesta pero con fortuna un centro por la derecha, que culminó en las redes del arquero José Canales.

En el complemento, inmediatamente Luis Advincula acortó distancia a pocos segundos de arrancado el segundo tiempo y los michoacanos comenzaron a preocuparse ante la poca retención del esférico que presentaban los once jugadores en el terruño de juego. No obstante después de varias jugadas que salvaron tanto Sebastián Sosa y la zaga purépecha, el marcador terminó a favor de la visita por 1-3.

Cansados, afónicos por tanto gritar y otros empapados por la lluvia previa al partido, los fanáticos comenzaron a abordar los diferentes vehículos para iniciar su retorno a casa el cual fue durante las primeras horas del domingo pero eso no importó porque llegaron a Morelia felices, porque sus ídolos continúan en la senda del triunfo en la presente temporada.