Escenarios

Presenta Carlos Ureña ´Pueblo sin nombre´ y `La corrupción perfecta´
`Pueblo sin nombre´ se enfoca en la falta de garantías para el propietario de tierras, que es un problema antiguo
Omar Arriaga Garcés Martes 12 de Septiembre de 2017
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Morelia, Michoacán.- Pueblo sin nombre y La corrupción perfecta son los libros que fueron presentados este martes por el periodista Carlos Ureña en un hotel del Centro Histórico y que tratan sobre dos fenómenos: la invasión de tierras -que propiciaría un lento desarrollo económico en el país- y la deshonestidad que no es privativa sólo del gobierno, sino de la ciudadanía en general.

Nacido en 1936 en Apatzingán, ex director de periódicos como Tribuna Libre, Rayo del Sur, El Diario y Gente del Balsas -de Lázaro Cárdenas-, Carlos Ureña dejó el denominado “oficio más bello del mundo” por Gabriel García Márquez para dedicarse a escribir ensayo, siendo la editorial mexicana Costa Amic la que desde hace unos años se ha encargado de publicar su trabajo.

Carlos Ureña aborda dos fenómenos: la invasión de tierras -que propiciaría un lento desarrollo económico en el país- y la deshonestidad que no es privativa sólo del gobierno, sino de la ciudadanía en general.
Carlos Ureña aborda dos fenómenos: la invasión de tierras -que propiciaría un lento desarrollo económico en el país- y la deshonestidad que no es privativa sólo del gobierno, sino de la ciudadanía en general.
(Foto: Especial)



-Corrupción


Entre los libros que distribuye la editorial Porrúa en sus diversas direcciones a lo largo de México, varios lugares de la capital del país y los puestos de periódico del Centro Histórico de Morelia, sin olvidar algunas otras librerías del primer cuadro de la urbe, pueden adquirirse los dos libros que Ureña presentó este martes, el primero de los cuales es una especie de búsqueda de los resortes que están detrás de la corrupción.

“En La corrupción perfecta pongo en evidencia que en realidad todos los mexicanos vemos la corrupción ajena pero no vemos la propia: nos quejamos de que el gobierno es corrupto, pero no nos damos cuenta que la sociedad mexicana también es corrupta y que para convivir necesitamos que las dos partes sean corruptas”, expresó.

Para Carlos Ureña es “imposible” que haya un pueblo corrupto con un gobierno que fuese “honesto, limpio y leal”
Para Carlos Ureña es “imposible” que haya un pueblo corrupto con un gobierno que fuese “honesto, limpio y leal”
(Foto: Especial)



Dijo que es “imposible” que haya un pueblo corrupto con un gobierno que fuese “honesto, limpio y leal”, en tanto que en sentido contrario aplicaría lo mismo: “Si hay un gobierno corrupto es imposible que haya un pueblo leal y honesto, no soportaría ese pueblo un gobierno corrupto”.

Por medio de narraciones e historias recogidas durante sus años de periodista, el autor pone en escena ese fenómeno que todos hemos vivido y encuentra algunos sentidos diversos: “Muchas veces el dinero de una ‘mordida’ -como se le llama vulgarmente- se transforma, presenta dos caras. el agente de tránsito que para a una persona lo transforma en algo positivo; utiliza ese dinero para la leche de sus hijos, para comprarles zapatos, ropa, algunos satisfactores. Es decir que el dinero mal habido de un agente de tránsito va a una cosa positiva”, expuso.

No obstante, señaló que otra corrupción a gran escala, sí que debe ser castigada: “Es tan gigantesca que ahoga al pueblo de México, con su ola de sangre, la única manera de detenerla es con gran energía. Para grandes males grandes remedios”, mencionó, antes de arriesgar que en crímenes y delitos probados y realizados con toda premeditación debería haber el máximo castigo posible, pero sólo en casos donde se cuente con todos los elementos, “porque si no se le da un filón de oro a los jueces y a los ministerios públicos para condenar y condenar gente”, agregó.

-Incertidumbre agraria


En segundo término se refirió a Pueblo sin nombre, que trata de la vida de Librado González, un joven originario de una población cercana a Apatzingán, pero en otro momento histórico: “Lo ubico al final de la época porfirista y en los inicios de la Revolución Mexicana; es un muchacho de un pueblo cualquiera, que puede ser de un pueblo cualquiera del país, de una comunidad provinciana, bueno, de buenos sentimientos e ideas, que es enrolado por la fuerza por el ejército”, describió.

En ese sentido, expuso que el personaje enfrenta muchas peripecias, como cuando sostiene un encuentro con forajidos y asaltantes de caminos que mataban a los arrieros y robaban sus mercancías.

“Todos esos forajidos se fueron a la Revolución. Este libro se enfoca en la falta de garantías para el propietario de tierras, que es un problema antiguo. La incertidumbre en la propiedad agrícola existe desde tiempos prehispánicos, cuando los mexicas llegaron al Altiplano que ya estaba ocupado, por lo que pagaron tributo para que los dejaron vivir en un islote donde formarían la Ciudad de México-Tenochtitlán”, apuntó.

Adujo que una de las causas históricas del poco desarrollo de México es que, a diferencia de otros países donde hay derechos y garantías, en nuestro país cuando alguien invade un terreno no es expulsado.

“Aquí en México se ocupan tierras de manera arbitraria, llegan y se llevan lo habido en ellas; a largo plazo no se puede planear, si alguien tiene un terreno urbano no puede invertirle porque alguien más lo reclama y debe ir a un juicio para probar que es suyo.
“Es una cosa tardada, donde se gasta dinero, y eso también hace que vivamos en una total incertidumbre”, externó el periodista, quien comentó que cada libro tiene un precio al público de 120 pesos.