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Contaminación y deterioro continúan acechando al parque nacional Barranca del Cupatitzio
>>El grave daño no es atendido, señaló el ambientalista, Juan Manuel Madrigal
Grecia Ponce Domingo 8 de Octubre de 2017
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Uruapan, Michoacán.- Mientras que administraciones van y vienen no se resuelven de fondo los problemas del parque nacional, Barranca del Cupatitzio, sólo se "realiza el aseo y arreglitos mínimos", pero el grave deterioro no es atendido, señaló el ambientalista y ex integrante de la Cumbre de la Tierra, Juan Manuel Madrigal Miranda.

Lo que pasa es que el Área Natural Protegida actualmente administrada por el Ayuntamiento, la conservación del ecosistema se ha dejado de lado, mientras que la superficie sufre severos daños de erosión y diversos tipos de contaminación.

Parque Nacional Barranca del Cupatitzio en Uruapan
Parque Nacional Barranca del Cupatitzio en Uruapan
(Foto: Grecia Ponce)

Madrigal Miranda alertó sobre todo, acerca de la erosión en las laderas de la barranca, lo cual ha generado desplome de árboles y contaminantes químicos provenientes de una huerta vecina que están afectando a la flora y a la fauna del lugar.

El especialista consideró que el parque ya sea que esté administrado por el Ayuntamiento o de manera conjunta entre el gobierno local y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), sigue padeciendo de graves problemas que no se combaten, ya que las administraciones se limitan a las "tareas de aseo, arreglitos mínimos y algo de educación ambiental", mientras que lo que se necesita es una organización ciudadana radical y perseverante que movilice a la población consiente".

Explicó que hay temporadas en las que se habla mucho del parque, pero que el lugar se olvida "el resto del año y no hacemos nada específico y efectivo sobre la huerta de aguacate aledaña y los bosques de la Sierra. Por ejemplo el cerro de La Cruz y la barranca del Cupatitzio y los bosques de la Meseta, constituyen un solo problema y separarlos es hacerle el juego a los grupos de poder y a la inconsciencia".

Destacó Madrigal Miranda que un hecho que atenta contra el parque es el "deterioro acelerado de los bosques de la Meseta P'urhépecha y que por muy bien que se cuide a dicho parque llegará el día en que de sus manantiales no brote líquido", ya que los ojos de agua "dependen de la cuenca de captación de la sierra, así que cuidar esos bosques es cuidar lo esencial del parque. Actualmente existe un acelerado proceso de derribo de los últimos bosques de la Meseta P'urhépecha y se están substituyendo por aguacate Hass".

Planteó que hay que "optimizar la vegetación y el cuidado de su fauna silvestre. Los gatos urbanos habitan ya el parque debido al mal manejo de residuos de la venta de truchas y son un peligro para las aves y otras especies menores".

También alertó sobre la erosión y desplome de árboles, sobre lo cual dijo que "se puede evitar con labores de prevención".

Indicó por otro lado que "hay varias fuentes deterioradas y otras sin funcionar, por lo que hay que hacer un trabajo de prevención y mantenimiento" y que "hay materiales, basura y residuos orgánicos en varias áreas, así que hay que optimizar su limpieza y tener bodegas apropiadas".

Alertó Juan Manuel Madrigal Miranda sobre todo acerca de que "la huerta de aguacate aledaña al lugar emplea productos químicos sintéticos. Esta huerta está al oeste del parque, entre el parque y la colonia 28 de Octubre, ocupa un área aproximada de 5 hectáreas y 500 de sus metros colindan con la barranca".

Cuando aplican los agroquímicos convencionales, se observa durante la mañana, una "nube de tóxicos, los que se esparcen por el parque y afecta a las personas, a la flora y a la fauna".

Para reducir este impacto nocivo, Madrigal Miranda sugirió convertir esta huerta en orgánica, al utilizar fertilizantes y control biológico contra plagas o bien transformarla en un santuario de árboles nativos.