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Finalizan festividades en honor del aniversario de la coronación de la Virgen de Guadalupe en Pátzcuaro
Armando Martínez Jueves 12 de Octubre de 2017
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Ciudad de México.- Este jueves 12 de octubre, llegaron a su fin las festividades en honor al LXXI aniversario de la Virgen de Guadalupe, eventos que se iniciaron desde el pasado 1ro del mes en curso, con la visita de la réplica de la Virgen a diversos barrios del centro de la ciudad.

La coronación de la Virgen de Guadalupe, fue un acto amparado por la mayoría del Episcopado Mexicano
La coronación de la Virgen de Guadalupe, fue un acto amparado por la mayoría del Episcopado Mexicano
(Foto: Armando Martínez)

Este jueves, el festejo central dio inicio con las tradicionales mañanitas, cantadas por el pueblo católico a las puertas de la iglesia del Santuario guadalupano. Asimismo, se hubo la celebración de misas, en honor a los benefactores, para los organizadores de la fiesta, para los migrantes y la misa concelebrada presidida por el Obispo Carlos Merlos Garfias, quien en su homilía, invitó a seguir honrando a la Guadalupana, no solo en las fechas especiales, sino de manera diaria, con actos de fe y amor.

Por la tarde, se llevó a cabo la peregrinación que partió de la Basílica de la Salud, recorriendo las principales calles de centro histórico de la ciudad, y llegar hasta el Santuario de Guadalupe, donde los peregrinos fueron recibidos por el párroco y bendecidos a su llegada. En esta peregrinación como ya ha sido la costumbre desde hace varios años, participaron los transportistas de las diferentes rutas del servicio público, camioneros materialistas, del trasporte público foráneo y el pueblo católico en general. Por la noche se llevó a cabo una kermes y los festejos concluyeron con una misa y un Rosario y la Salve en honor a la guadalupana, además de quema de fuegos artificiales.

De acuerdo con la religión, la coronación de la Virgen de Guadalupe, fue un acto amparado por la mayoría del Episcopado Mexicano. El padre Antonio Plancarte y Labastida, fue quien consiguió del Pontífice romano la autorización para coronar a la Guadalupana y de los fieles las limosnas necesarias para ampliar el Santuario del Tepeyac.

A la distancia, la coronación de la Virgen de Guadalupe se mira como un acto de magnificencia de la iglesia en México, en honor a su patrona. Dicho acto se consolida por la gran fe que en ella tiene el pueblo mexicano, pero no repercute en mayor o menor fe. Independientemente de su coronación, la virgen María en su advocación de Guadalupe es reina de los mexicanos.