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Mala gestión y falta de transparencia, presente del Conservatorio de las Rosas
Omar Arriaga Garcés Lunes 16 de Octubre de 2017
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Morelia, Michoacán.- La mala gestión por parte de las distintas juntas de Gobierno del Conservatorio de las Rosas desde 1996, así como su falta de transparencia, son el tema en torno al cual debe centrarse el debate por el presente y futuro de la institución, dijo el líder sindical Cuauhtémoc Trejo Ortiz, quien apuntó que la salida del rector Luis Jaime Cortez Méndez es algo secundario.

“No hay que atacar a uno ni estar con el otro”, indicó el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Conservatorio (Sutracon) de las Rosas sobre las acciones legales que Cortez Méndez tomó a partir del viernes contra los integrantes de la Junta de Gobierno actual -presidida por Ricardo Casiano Alba y Ramón Ramírez Guzmán- y sobre los señalamientos que estos últimos realizaron contra el ex rector el 9 de octubre pasado.

Cuauhtémoc Trejo Ortiz, secretario general del Sutracon
Cuauhtémoc Trejo Ortiz, secretario general del Sutracon
(Foto: Omar Arriaga Garcés)

“No hablamos aquí de la Junta (de Gobierno) ni de Luis Jaime ni de Cuauhtémoc Trejo: hablamos del Conservatorio y tenemos que apreciarlo como dijo el maestro Enrique Solís. No puede haber reconciliación, esos son sentimentalismos, debe haber actos jurídicos y fríos que den certeza”, respondió al ser cuestionado por las palabras de Ramírez Guzmán y Casiano Alba, quienes en entrevista del pasado 21 de septiembre hablaron de buscar un “camino de reconciliación” con el sindicato.

Con todo, Trejo Ortiz señaló que tampoco “se debe romper el diálogo con la Junta de Gobierno, lo primero es hablar y hablar y hablar con la contraparte”, como una nueva manera de hacer política en torno al Conservatorio de las Rosas, donde se privilegie la transparencia, dado que desde su propio nacimiento la institución habría estado marcada por las irregularidades.

“Fue un genio de las finanzas (Miguel) Bernal Jiménez. Así como Beethoven tiene su Novena Sinfonía, Bernal Jiménez tiene esto: generó una fortuna de 200 o 300 millones de pesos sin invertir un peso; dejó para su asociación civil una pequeña fortuna”, expresó sobre los activos que posee el Conservatorio de las Rosas y que, en sus palabras, han sido mal administrados, al menos desde 1996, pues de un gasto operativo de apenas 750 mil pesos al año ha habido un fraude por al menos cinco millones 250 mil pesos de Francisco Bernal Macouzet y deudas millonarias a dependencias de gobierno.

Malos manejos, acta nueva



Y es que, de acuerdo a Trejo Ortiz, el problema del Conservatorio de las Rosas no tiene dos años, pues en 1996 el entonces encargado de la Junta de Gobierno de la institución, Miguel Bernal Macouzet, habría otorgado el uso del Café del Conservatorio a la esposa de Alfonso Mier, lo que modifica la versión sostenida por el Sutracon hasta entonces, de que había sido el propio Alfonso Mier quien había concedido su explotación comercial.

“Me preocupa que el fondo del problema es una mala administración de diferentes juntas de Gobierno desde hace décadas”, comenzó, para luego decir sobre el café: “Son 21 años de explotar uno de los lugares más importantes de la ciudad”.

“Y de pronto se ha centrado la opinión mediática y pública en los últimos años. El proceso de transparencia debe ir hacia atrás, desde entonces hasta ahorita, porque el momento actual es producto de la historia.

“Queremos que se haga un análisis más profundo para encontrar la solución, sin olvidar los errores del pasado. Las diferentes administraciones hasta hoy no han estado a la altura de las circunstancias. Estamos a la espera de que se concrete la transparencia”, externó el líder del Sutracon en referencia a las promesas de la Junta de Gobierno actual de que se daría a conocer la documentación jurídica de los diversos casos del Conservatorio de las Rosas, así como la modificación legal del acta constitutiva de la asociación civil paralela que en julio pasado crearon Casiano Alba, Ramírez Guzmán y el administrador Joel Alejandro Rosas.

“Hemos recibido promesas por parte de la actual Junta de Gobierno, esperamos que cumplan: nos entregaron un borrador del acta constitutiva de la nueva asociación; falta que los equipos jurídicos hagan el análisis, hay un cambio de actitud pero no se ha protocolizado el acta por el sindicato para que se oficialice”, informó tras recibir el borrador del acta constitutiva este mismo lunes, con algunos cambios visibles.

Y agregó sobre la Junta de Gobierno: “Nos prometió que el jueves pasado entregaría un borrador con otra propuesta; desde el martes les he llevado las inquietudes del sindicato. Pero mientras (la nueva acta constitutiva) no se autorice en el Registro Público (de la Propiedad) no vale nada. Hoy por hoy la Fundación (Conservatorio de las Rosas A.C.) está como la conocimos todos. Y tenemos una sensación de inseguridad laboral y de peligro”.

Sin embargo, al ver apenas la primera página del borrador del nuevo documento, aparece que la asociación civil paralela se constituye “sin capital” y con el objetivo de obtener fondos, bienes o aportaciones de parte de los integrantes de la Asamblea de Asociados o terceros, en tanto que dichos donativos o estímulos públicos se usarán sólo para los fines propios del objeto social de “Fundación Conservatorio de las Rosas A.C.”, e irán al patrimonio de la institución, sin que tampoco puedan otorgarse en remate a personas físicas los bienes de la escuela de música, lo que Cuauhtémoc Trejo consideró “un ligero cambio” mientras el sindicato no dé su visto bueno y se oficialice una nueva acta constitutiva.

Sobre la anterior acta, el secretario general se mostró algo decepcionado de que Carlos Prieto Jacqué, líder moral de la institución, quien ha donado más de dos millones de pesos al Conservatorio, haya dicho que conocía los manejos de la actual Junta de Gobierno y que afirmara incluso que tenía toda su confianza en ella.

Promesa de transparencia



Aunque el secretario general del Sutracon aceptó que por vez primera los 160 profesores y empleados están recibiendo documentación de parte de una Junta de Gobierno, y si bien su equipo jurídico ya confirmó que existe un acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) -a la que se adeudan seis millones de pesos en cuotas-, así como con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para pagar la parte obrero patronal que se debe, tal como indicó Ricardo Casiano el 9 de octubre, Cuauhtémoc Trejo dijo que falta establecer qué parte de esos adeudos corresponde a cuál administración del Conservatorio de las Rosas a través de los años, sin olvidar las cuotas que también se deben al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).

En ese sentido, habló sobre lo dicho ese 9 de octubre por Casiano Alba, Ramírez Guzmán y el vocal de la junta Eduardo Rubio Elosúa, quienes aludieron a que el Campus Carlos Prieto de la colonia Ocolusen generaba mayores ingresos que el del Centro Histórico, por lo que sufragaba sus gastos: “Están mal los cálculos, una institución no son partes separadas”.

Añadió, asimismo, que es un “error” pensar en términos de si un alumno le cuesta cinco o diez mil pesos a la escuela de música, ya que hay variables no cuantificables, como el mantenimiento, la afinación de los instrumentos, los propios profesores, todo lo cual luego debe dividirse entre los estudiantes, lo cual no debería hacerse: “El Campus de Ocolusen fue creado con los recursos de aquí; esa mi opinión, y cada individuo tiene un desarrollo diferente. Sí es muy cara la educación de un arte, pero no hay que disociar un factor de otro. Es hasta un error de cálculo”, arguyó.

Cuestionado sobre si la nueva asociación civil “Fundación Conservatorio de las Rosas A.C.” no habría sido creada para poder timbrar las facturas electrónicas de la SHCP, a pesar de las deudas de la institución, Trejo Ortiz se deslindó en un primero momento; no obstante, en un segundo, apuntó que el contador Joel Alejandro Rosas había aseverado que los recibos para los padres de familia se continuarían enviando por la antigua asociación “Conservatorio de las Rosas A.C.”: “Supongo que ese problema está resuelto de manera temporal”, puntualizó.

Después, agregó que el recibo de pago a los padres de familia no podría ser expedido por la asociación paralela, dado que tanto la primaria como la secundaria y las licenciaturas, cuentan cada una con diferentes denominaciones, motivo por el que para ser deducibles de impuestos los pagos tendrían que realizarse y ser canalizados por donde regularmente se ha hecho hasta la fecha.

Sutracon, el único en defender el Conservatorio



Para concluir, sobre la rescisión de contrato de Cortez Méndez, el líder de 76 de los 160 trabajadores que conforman el Conservatorio opinó que “cada parte da una serie de hechos” por lo que el caso “se tiene que dirimir en los tribunales. ¿Con qué elementos reales podemos juzgar a una parte o a otra?”, dijo sobre la Junta de Gobierno y el ex rector, pero reiteró: “El debate correcto es la administración de las juntas de Gobierno”.

Mencionó que Luis Jaime Cortez es una figura “muy respetada y querida en la comunidad y por los profesores”, quien ha hecho un llamado el viernes 13 de octubre para crear un frente común para salvar al Conservatorio, “y aquí diré la opinión de un sector del sindicato”, dijo Trejo Ortiz.
“Hubiéramos querido ese llamado hace dos años y medio, antes del despido de 30 compañeros. Hacen falta esos 30 compañeros que son grandes músicos. Estamos de acuerdo con ese llamado, pero es un poco tarde”, manifestó.

Luego, expuso que “el sindicato es el único que ha defendido al Conservatorio” y añadió que fue el propio Cortez Méndez -cuando Carmen Alicia Dávila Munguía presidía la Junta de Gobierno- quien le notificó personalmente “la ola de despidos”, que tenían el objetivo de hallar un equilibrio financiero para la institución: “No sólo no lo encontramos sino que estamos peor. La transparencia es el meollo de esto”, adujo.

Recordó que precisamente en 2010 se fundó el Sutracon por las diferencias con que unos músicos y otros eran tratados, ya que además de que llevaban años sin un aumento de salario, el sueldo de cada uno lo definía el rector en turno: “Nosotros peleábamos trabajo igual-salario igual. Había quienes ganaban más.

“El sindicato ha venido aquí a tratar de crear una vida institucional que no existía, que hubiera concursos de oposición para ganar un puesto. Un sindicalismo moderno debe hacer eso: no por antigüedad o por otra nacionalidad, sino por resultados. Ciertos resultados no correspondían a los salarios”, expresó Cuauhtémoc Trejo, quien señaló que “lograr una vida institucional no debe responder al criterio -bueno o malo- de un rector”.