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Empleados impiden supuesto embargo en el parque nacional Barranca del Cupatitzio
Grecia Ponce Miércoles 8 de Noviembre de 2017
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Uruapan, Michoacán.- Empleados, personas que trabajan de manera informal en el parque nacional, Barranca del Cupatitzio, impidieron un supuesto embargo. Se requirió de un pago de entre un millón 200 mil pesos y dos millones, derivado de una demanda laboral.

La diligencia de entrega de notificación no pudo llevarse a cabo, porque la gente se plantó afuera del ingreso, pero esto no impide que el procedimiento sea reprogramado.

Actualmente el parque registra números negros y mayor flujo turístico
Actualmente el parque registra números negros y mayor flujo turístico
(Foto: Grecia Ponce)

Lo que está pasando es que el ex director del parque, Eduardo Ramírez Alvarado fue favorecido con un fallo laboral contra un despido injustificado, desde hace dos años, por lo que la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Estado, el 29 de enero del 2015, se dictó un laudo por un millón 224 mil 334 pesos, más salarios caídos, desde la fecha del fallo, hasta que se cumpla la condena que le resultó a la demandada.

Fue así que este miércoles, personal de dicha Junta y los representantes legales del demandante se presentaron a requerir el pago, pero la diligencia no se llevó a cabo ante la presión pacífica de los que se opusieron.

El demandante



Eduardo Ramírez, quien se desempeñó durante cinco años como administrador del parque fue despedido, cuando era presidente municipal, Antonio González Rodríguez, quien además disolvió el patronato que gobernaba el lugar y se lo entregó a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

Entonces se formó una comisión provisional o de transición que duró dos años y que nunca dio a conocer los estados financieros, ni cuánto recabó mediante una campaña de redondeo que organizó junto con una cadena de almacenes.

El 30 de mayo del 2001, Ramírez Alvarado fue despedido de manera injustificada como argumentó ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, en donde presentó las pruebas del caso y obtuvo fallo favorable.

Pero aún antes de que saliera el laudo, según muestran los escritos, cuya copia está en poder de esta corresponsal, Ramírez Alvarado por escrito requirió al ex presidente del patronato, Heliodoro Cuirís para negociar el pago de adeudos y finiquitar su demanda, pero no le respondieron.

Lo mismo pasó con el ex presidente municipal, Aldo Macías Alejandres, presidente honorario del patronato del parque, según el oficio dirigido al responsable del área jurídica del Ayuntamiento, Raúl Cossyleón Rivera.

En ese escrito con fecha de recibido del 17 de febrero del 20012, Ramírez Alvarado reitera que está dispuesto a negociar, sobre los viáticos que le quedaron a deber en el momento de su despido, salarios caídos y prestaciones, lo cual entonces no rebasaba los 200 mil pesos.

Finalmente, en un oficio entregado el 8 de diciembre del 2016, dirigido al actual presidente municipal, Víctor Manuel Manríquez González, Eduardo Ramírez, ya con el fallo a su favor en mano, le pidió al edil que "se reconsidere la solicitud que he venido realizando con las diferentes administraciones, de conciliar dicho conflicto obrero-patronal, reiterando mi disponibilidad para negociar y conciliar".

Ramírez Alvarado dijo que tampoco este oficio recibió respuesta y que no desea dañar al parque por lo que su postura sigue siendo la misma disponibilidad. Yo lo he manifestado siempre. La forma en que fui despedido no fue la correcta y me bastaría con que se disculpen las personas que intervinieron en dicho despido".

Destacó que su demanda y todo el proceso los ha desarrollado de manera personal y que nunca se ha presentado como asesor de la diputada local, Socorro Quintana, ni como priísta, sino nada más como un trabajador, que fue despedido de manera injustificada como lo falló la Junta Local de Conciliación de Arbitraje del Estado de Michoacán.

Dos años de utilidades



El que el parque nacional, Barranca del Cupatitzio pagase la cantidad demandada, representaría dos años de utilidades para el Área Natural Protegida, informó el administrador del lugar, Antonio Chuela Murguía, quien agregó que esto iría en detrimento de los salarios y prestaciones de los trabajadores del parque mismo, ya que la diferencia entre ingresos y egresos se aplica directamente a la conservación y mantenimiento, independientemente de los gastos de operación.

Chuela Murguía indicó que ayer los representantes legales y personal de la Junta de Conciliación y Arbitraje llegaron a requerir un pago, pero que el requerimiento es a nombre del patronato, por lo que es a esta asociación civil a la que se debe de buscar, ya que fue quien lo "contrató y lo despidió".

Sin embargo el patronato fue disuelto en el 2011, aunque Antonio Chuela explicó que "el patronato tiene asociados y los asociados tienen responsabilidad, pero es más sencillo para ellos y requerir el pago de quien no lo debe".

También manifestó el entrevistado que el requerimiento es por dos millones de pesos y no de un millón 200 mil pesos y admitió que la diligencia fue impedida por un grupo de gente que se manifestó.

Acerca de los intentos de acercamiento del demandante, el administrador negó que se hayan producido y precisó que él apenas el martes se reunió con su abogado; que él ha sido el único que ha estado al frente de este asunto, aunque reconoció ignorar si Ramírez Alvarado ha entablado pláticas con otra persona.

Consideró que más allá del requerimiento del pago, puede existir otro móvil, tras la demanda de la indemnización y aunque reiteró que la actual administración del parque es ajena al conflicto laboral, está abierta a la negociación.

Cabe mencionar que cuando Ramírez Alvarado fue despedido no fue un patronato, quien lo hizo, sino la llamada comisión provisional o de transición que encabezaba Javier Espinoza González y la ahora ex regidora, Thelma González, entre otros.

También es de destacar que desde que esa comisión se hizo cargo del parque la afluencia se desplomó, nunca se rindieron cuentas de los ingresos, ni de las colectas que se hicieron y apenas hasta el 2015 el lugar comenzó a repuntar y pagar sus deudas con instancias como Infonavit e Imss.

Actualmente el parque registra números negros y mayor flujo turístico, a veces mediante eventos que van en contra de la legislación relacionada con las áreas naturales protegidas, pero va en ascenso en cuanto a visitantes e ingresos.