Sociedad

Denuncian maltrato físico y psicológico contra alumno de preescolar en La Piedad
>>La madre del menor, extendió su queja ante la visitaduría regional de la CEDH en Zamora
Ernesto Hernández Doblas Domingo 12 de Noviembre de 2017
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Morelia, Michoacán.- Para denunciar el maltrato que al parecer sufrió su hijo en la escuela de nivel preescolar a la que asistía, Lorena del Socorro Arellano Díaz, madre del menor, se acercó a este diario, relatando la situación que la hizo extender una queja este pasado siete de noviembre, ante Víctor Villanueva Hernández, visitador regional de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Zamora.

Según consta en el documento referido, el hijo de cuatro años de Arellano Díaz, cursaba el inicio de su educación, dentro del ciclo escolar 207-2018, en el Jardín de Niños “María Helena Chanes” de La Piedad, Michoacán, el cual depende de la Zona Escolar 023.

Comisión Estatal de Derechos Humano
Comisión Estatal de Derechos Humano
(Foto: Especial)

Sin embargo, el 25 de octubre decidió dejar de llevarlo, al presentarse semanas atrás, una serie de conductas no comunes en el menor, como el hecho de resistirse a entrar al baño del sitio en donde tiene su hogar, presentando ante ello un miedo que no había manifestado antes.

De ello, sigue el texto de denuncia, fueron testigos sus hermanos mayores y la denunciante, quien el 24 de octubre llegó al Jardín de Niños mencionado y encontró llorando al menor de forma desesperada.

Ante dicha situación, Arellano Díaz cuestionó de ello a la profesora suplente Korina Hernández Romero, la cual, no tuvo ni el tacto ni el tiempo para responder a lo demandado por la denunciante.

Es importante decir que en su relato, agregó que el 25 de octubre, Alejandro Hernández Romero, prefecto de la escuela y hermano de la maestra en cuestión, le solicitó que se dirigiera con Angélica Zalapa González, directora del plantel.

Fue entonces cuando le fue presentado a un psicólogo del CAPEP 14, quien le aseguró que el menor presentaba un déficit importante para hablar y que no se podía comunicar con sus compañeros de manera adecuada, además, de que cada vez que lo veía entrar al salón gritaba y lloraba, siendo esto un comportamiento fuera de lo normal.

Asimismo le ofreció las terapias de la institución referida, la cual depende también de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), ante lo cual aceptó, llevándolo al lugar para que su hijo recibiera un diagnóstico preliminar, mismo que recibió días después, en el sentido de que en efecto, el menor presentaba problemas de lenguaje y adaptación.

A pesar de que esto no era extranormal, le fue recomendado llevarlo a las instalaciones del CAPEP 14 en donde le apoyarían en su mejoramiento. Así entonces, Arellano Díaz da a conocer que fue por los documentos respectivos al Jardín de Niños, en donde también laboran dos hermanos y la madre de Hernández Romero.

Hasta ese momento, la molestia de la denunciante no era sino por el trato inadecuado que dijo recibir de la maestra y la directora, sin embargo, días después, asegura que su hijo comentó que había sido encerrado en el baño por la maestra suplente así como en el salón de clases

Dichas declaraciones por parte del menor continuaron, asegurando que la maestra le pegó en la cabeza y le hizo objeto de maltratos varios. Así entonces, la madre de familia, interpuso la queja ante el visitador estatal de los Derechos Humanos, quien sin darle fecha precisa, le afirmó que la denuncia tendría su curso, haciéndole de su conocimiento cualquier resolución.

Para finalizar, en entrevista vía telefónica, Arellano Díaz comentó que en general el gobierno del estado no da una adecuada atención a los distintos planteles en cuanto a sus actividades, no teniendo además una necesaria regulación de las mismas.

“Los directivos, tienen libre albedrío de trabajar arbitrariamente, de acuerdo a sus intereses personales; hacen lo que quieren con la escuela, cobran lo que quieren, meten a quien quieren para hacer sustituciones en donde hay maestras jubiladas; meten a familiares o amigos; personas que no tienen ni la vocación ni el conocimiento requerido, terminando muchas veces por dañar de por vida a los alumnos”.