Economía

Remesas y migrantes, punto débil para México en el TLCAN
Sin embargo el especialista en finanzas expresó también que Michoacán tiene con el rubro agrícola una carta fuerte
Leticia Florian Arriaga Martes 14 de Noviembre de 2017
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Morelia, Michoacán.- Si bien Michoacán tiene con el rubro agrícola una carta fuerte en el Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la migración y las remesas podrían ser de los temas que tengan el peor impacto en renegociación, consideró el doctor en Ciencias con especialidad Desarrollo Regional, Carlos Francisco Ortiz Paniagua.

En el espacio de Voces de Cambio, conducido por Marx Aguirre Ochoa, el también miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt explicó que si bien ha representado grandes beneficios, el TLCAN también ha quedado a deber a Estados Unidos, Canadá y a México en torno a las expectativas que se generaron con su creación.

El doctor en Ciencias con especialidad Desarrollo Regional, Carlos Francisco Ortiz Paniagua en el espacio de Voces de Cambio, conducido por Marx Aguirre Ochoa
El doctor en Ciencias con especialidad Desarrollo Regional, Carlos Francisco Ortiz Paniagua en el espacio de Voces de Cambio, conducido por Marx Aguirre Ochoa
(Foto: Especial)


Al inició, narró, se perdieron muchos productos agrícolas, “el rendimiento del maíz por hectáreas en México no rebasaba las tres toneladas y así se mantiene en promedio, en tanto que Estados Unidos era de catorce o 16 toneladas por hectárea, ello pegó a productores agrícolas, sobre todo de maíz que se dedicaban a la comercialización regional”.

Sin embargo, con el tiempo fueron cambiando su forma de producir, incluso reconvirtieron sus cultivos, “en Michoacán muchas de las tierras que se dedicaban a producir maíz de temporal ahora son agricultura de temporal pero de aguacate y fue un proceso de adaptación el que sufrieron y ahora tienen mejores condiciones”.

Y aunque dijo no hay un balance que refleje quiénes son los ganadores o perdedores del TLCAN, sí afirmó que han sido épocas en las que algunos ganan y otros pierden, “México recibió mucha inversión en otros sectores como electrónico, automotriz, aeronáutico, que no sólo trajeron inversión, sino que están transfiriendo tecnologías y están generando otros beneficios”.

En el caso de Michoacán, indicó han sido muchos beneficios del TLCAN, el caso más emblemático es la oportunidad que da en el campo, como la adquisición o compra de todos los cultivos de frutos exóticos que se mandan a Estados Unidos.

Explicó que en términos de las exportaciones del país, de aguacate, por ejemplo, representa el 0.4 por ciento, por lo que es muy difícil que se ponga en la mesa de negociación y que se diga que se van a quitar, lo mismo pasaría con las frutillas.

Aunado a lo anterior, la mayoría de las ganancias que deja la comercialización de los productos agrícolas de Michoacán se realizan a través de intermediarios, que en su mayoría son empresas norteamericanas, quienes se llevan más de la tercera parte, aproximadamente, por lo que no les conviene dejar la liberación, precisó.

Ante este panorama, consideró que una carta fuerte que tiene México para renegociar es precisamente el sector agroalimentario, donde está muy articulado con Estados Unidos. “México abastece de alimentos baratos, sobre todo frutales, y aparte es un consumidor importante para los productores estadounidenses. Ambos somos muy beneficiados”.

A esto se suma que el país ofrece ventajas comparativas, como normas más laxas para las inversiones, sobre todo en los sectores como aeronáutico, industrial, automotriz y en industria pesada, incluida la minería.
En este tenor, el especialista consideró a México como un paraíso para las inversiones ya que en Estados Unidos hay sanciones más estrictas en el aspecto ambiental, en cuanto a la contaminación del aire y del agua, no así en México, donde pensamos que nuestros recursos son muy abundantes.

Remesas



En el peor de los escenarios, consideró, lo que podría tener mayor impacto y que seguramente así sucederá sería lo relacionado con la migración y las remesas, que pongan algún arancel para las remesas y que regresen a más connacionales que están laborando en Estados Unidos.

Como medidas alternativas para atajar esta situación sugirió comenzar a ver el tamaño del problema, “¿cuánto se puede dejar de percibir en remesas?”, y a partir de ahí hacer una estrategia de adaptación para recibir a los migrantes que se quedarían en México y ofrecerles oportunidades de inversión en algún sector productivo.

“Articular una estrategia que permita que inviertan en sectores clave para el estado, qué se negoció, y que no sea tan complicado ofrecer una cartera de inversión y capacitación para darles alternativas”.
En este esquema, dijo, la Ciudad de México sí tiene un esquema que les facilita la vida a quienes quieren regresar e invertir, lo cual no se ha podido concretar en Michoacán.

Retos ante la renegociación del TLC