Escenarios

La historia del hombre que intentó comprar el Día de Muertos, premisa de la obra ‘Vender hasta los huesos’
Omar Arriaga Garcés Miércoles 15 de Noviembre de 2017
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Morelia, Michoacán.- Con atención por parte de los niños y de sus padres durante toda la función, de cerca de una hora, se presentó el 11 y 12 de noviembre en el Foro Eco a las 16:30 horas Vender hasta los huesos del dramaturgo Rodrigo Torres Orozco, obra montada por la compañía Bubamara y dirigida por Sheyla Rodríguez Romero.

Tras una fugaz visión de Janitzio y de la procesión para preparar el 2 de noviembre, el personaje principal se verá atacado por un perro “encuerado”
Tras una fugaz visión de Janitzio y de la procesión para preparar el 2 de noviembre, el personaje principal se verá atacado por un perro “encuerado”
(Foto: Omar Arriaga Garcés)

Presentada como “la historia del hombre que intentó comprar el Día de Muertos”, el montaje d Bubamara parodia y critica algunas de las premisas de la película de Disney-Pixar, Coco, de Lee Unkrich, estrenada en octubre en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y que apenas este 22 de noviembre tendrá su estreno en Estados Unidos y Europa, en la que un niño de la comunidad de Santa Fe de la Laguna viaja al mundo de los muertos para encontrar a un supuesto familiar en su tentativa de convertirse en música, una actividad que su familia no ve con buenos ojos.

El desarrollo de las acciones



Como ocurrió en 2013, cuando Disney-Pixar intentó comprar los derechos del nombre “Día de Muertos”, que la empresa tapatía Metacube ya había registrado en un proyecto fílmico en el que lleva una década de trabajo, la obra de Rodrigo Torres nos sitúa en los estudios de Los Ángeles, California, donde un empleado de Marketing de la Guau Dicen Pikchurs, Charles Cash -interpretado por Luis Enrique Betanzo Anaya- planea llevar a la pantalla la vida de su padre Carlos, fallecido diez años atrás, quien profesaba un sincero amor a la cultura de México, en especial a su celebración del 2 de noviembre.

Para ello, su jefe -encarnado por Esteban Vargas, quien también aparece en la obra como Xólotl-, le pide conseguir los derechos del nombre “Día de Muertos” para que cada pan, papel picado, calavera de dulce, música de la festividad e incluso menciones de su título generen regalías, con lo que el empleado en enviado a Morelia, Michigan, para hacerse de los derechos de autor.

Con todo, un aterrado Charles Cash -quien no comprende los rituales ni los elementos de la fiesta en que se rinde pleitesía a aquellos cuya vida se extinguió- tiene que encontrar primero al que fungirá como nahual prestado en su búsqueda de la autora del Día de Muertos, una tal Catalina del Garbanzo -interpretada por Xiomara Dioselin Rueda Sánchez-, que habita en un pueblo llamado Mictlán.

Tras una fugaz visión de Janitzio y de la procesión para preparar el 2 de noviembre, el personaje principal se verá atacado por un perro “encuerado”, de acuerdo al calificativo que Cash le brinda, en el que una vendedora de pan de muerto será el preludio para que comience su lenta incursión en el mundo de los muertos, al que le llevará precisamente ese coloquio con el líder de los perros, Xólotl, para lo cual el estadounidense habrá de dejarse caer.

Al abrir los ojos, Charles se dará cuenta de que en la entraña de la tierra esa mujer que parece tener los derechos de autor del Día de Muertos está vestida a la usanza del tiempo de Porfirio Díaz, en un estilo que la propia señora indicará ha sido inmortalizado por dos artistas: Lupe, es decir, un tal José Guadalupe Posada, y Diego Rivera, en “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, mural de 1947, haciendo énfasis además en su calidad de “garbancera”, al referir que las mujeres indígenas que se vestían como damas de alcurnia, pero que llevaban huaraches, eran denominadas así, porque en muchas ocasiones eran vendedoras de garbanzos.

Charles le explicará el motivo de su visita y Catalina -o Catrina, como también le gusta ser nombrada- accederá a ello a cambio de un dólar -lo cual le comunicará a su jefe en los estudios-, pero con la condición de celebrar el 2 de noviembre como se hace en México, viaje en el que su propio padre, Carlos, volverá del inframundo para contarle cómo son las cosas en el más allá y aconsejarle que siga a su corazón y no las descarnadas órdenes de las trasnacionales.

Con producción de Bryce Muñoz Vázquez, la obra volverá a presentarse este sábado 18 y domingo 19 de noviembre a las 16:30 horas en el Foro Eco, de la calle Nicolás Bravo 430 en el Centro Histórico de Morelia, con una cooperación voluntaria sugerida a partir de 50 pesos. Una apuesta distinta al de la película de Disney-Pixar, que mantiene en vilo a los pequeños por casi una hora, para saber cuál es el desenlace de la historia de Cash, su padre fallecido y el hijo del que ahora él mismo es padre.