Escenarios

‘The Shades’ de Fátima Arias Álvarez se presenta este jueves y sábado en el Foro La Ceiba
Omar Arriaga Garcés Martes 9 de Enero de 2018
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Morelia, Michoacán.- Obra en la que colabora el público, tanto en la creación del texto dramático como en la función misma, es ‘The Shades’ de Fátima Arias Álvarez, quien este jueves 11 y sábado 13 de enero a las 19:00 horas en el Foro La Ceiba se presentará desde la Ciudad de México.

Y es que como expresó vía telefónica la egresada en 2005 de la Escuela Nacional de Arte Teatral del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el proyecto que obtuvo apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) en la convocatoria del Programa de Creadores Escénicos 2017 fue realizado con testimonio de quince personas, con base en las cuales Arias Álvarez construyó la dramaturgia.

 ‘The Shades’ es una forma de hacer algo ante tanta tortura
‘The Shades’ es una forma de hacer algo ante tanta tortura
(Foto: Especial)

“La obra surge bajo dos premisas: que el público sea creador y que participe de manera activa. Es cierto que el público completa una obra, pero en primera quería que el público fuera también creativo y que sus necesidades expresivas fueran parte de la obra; la segunda premisa partió de una pregunta: ¿Dónde y cuándo se gestan los actos de maldad en el ser humano? De ahí viene (la teoría de) las sombras de Carl Gustav Jung”, de donde toma su nombre el título de la obra, expresó la actriz.

En ese sentido, comentó que tuvo la idea de invitar por redes sociales al público para que escribiera, preguntándoles: cuáles eran sus secretos familiares, sus miedos más recurrentes, lo que más odian de la vida, cosas que han querido pero no han hecho, todas las cuales consideró sombras, “deseos reprimidos y cosas que negamos de nosotros y que nos van a perseguir hasta las aceptemos o les demos camino”, explicó.

Comentó haber recibido textos, dibujos, sonidos, así como registros de pláticas de quince participantes con sus secretos, miedos, adicciones, ansiedades y odios -cuyo proceso puede consultarse en www.fatimapaolaarias.com, donde viene cómo surgió la obra-, con lo que escribió una dramaturgia que se convirtió en un “camino a transitar”, en el que el director de teatro Juan Carrillo fungió como asesor escénico: “Es un gran director, joven, de Nayarit, pero que vive en la Ciudad de México; la propuesta estética es mía, el tejido dramatúrgico lo hice yo, pero el contenido es del público”, acotó.


La obra y su mecánica



Fátima Arias dijo que al preguntar al público encontró en sus respuestas algo impensado: “La sombra más grande que tiene el hombre es la grandeza, un poder maravilloso que cada uno puede explotar. Nada es bueno ni malo, depende del propósito de la sombra.
“Luego hallé una frase. ‘El infierno es la relación entre dos personas, el encuentro entre dos personas: la persona que fue con aquélla que pudo haber sido’. La obra habla de tres ansiedades que no pensé encontrar”, identificó, las cuales le parecieron insólitas.

“Una es al sexo, a tener sexo y ver los cuerpos como una entidad de adquisición de placer a más no poder, ésa es una sombra, la sexualidad; otra es el amor, la necesidad de que alguien nos ame, donde nos olvidamos de nosotros porque alguien nos comprueba que somos valiosos; la tercera es la adicción a las sustancias, algo químico”, manifestó.
Basado en eso, la actriz creó no personajes sino estados, en una pieza con juegos sonoros, palabras aisladas que no parecen estar tejidas, mediante lo cual buscó que las ansiedades tuvieran una expresión.

El proyecto, que recién culminó en 2017, tuvo así seis funciones, “casi estoy estrenando”, de cuyo mecanismo habló la nacida en 1981: “Al público le leo las cartas, con conceptos que han salido de la obra. Tienen cuatro momentos y los refiero durante el proceso de presentación de la obra: la misión, el protagonista, la realidad proyectada y el maestro o el poder a aprender de uno mismo”.

Lee a una persona del público una de las cartas de los quince escritores, sale y regresa a escena, a fin de que el auditorio presente durante las funciones sea co-creador: “Conforme la obra se desarrolla el público te dice cómo reaccionar; las estrategias que puedo utilizar dependen de cómo se inmiscuye, qué tanto es creador”.

Expuso que en las dos funciones de Morelia posiblemente intente una nueva estrategia “pero no sé si lo logre”, apuntó, lo cual sería hacer que el público dibuje y se proyecten sus dibujos al inicio de la función: “Después veo de qué manera proyectar, juega con proyecciones la obra, con un video que me hicieron sobre el universo, porque la obra trata sobre estos seres que pese a sus ansiedades se preguntan de dónde vinieron.

“Uno puede tener muchas muertes en la misma vida para ser mejores seres humanos, con nuestra propia sombra, propia grandeza, pero tanta ansiedad nos impide ver nuestra sombra”, afirmó la actriz con más de quince años en el teatro y que en los últimos cuatro ha realizado tres obras, tres unipersonales escritos por ella.

Para concluir, externó que la idea de ‘The Shades’ surgió “por tanta cosa tan fea que hacemos”: “Tanto genocidio tan legal, desde muchos ámbitos; desde la palabra hasta el acto, desde la tortura, desde lastimar a los niños, tantas cosas.

“Uno se pregunta por qué hacemos las cosas, viendo tanto noticia así, que en Facebook y en el televisor están normalizadas; no me gusta ver tanto eso sino preguntarme qué puedo hacer yo. Recuerdo que dije: ‘No puedo hacer nada, hago teatro’, y me di mucha flojera”.

Por ello, refirió que ‘The Shades’ es una forma de hacer algo ante tanta tortura: “Al principio la obra comienza con decir que nos olvidamos de quienes somos cuando nacemos; si lo olvidamos es porque tratamos de echarle la culpa al otro y de matarlo, si lo matamos vamos a olvidar aún más quienes somos”, finalizó.