Escenarios

INAH ve desafortunado redescubrimiento de Angamuco
» El sitio arqueológico estaba ubicado desde 2008
Omar Arriaga Garcés Martes 20 de Febrero de 2018
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Morelia, Michoacán.- Es desafortunada la publicación del redescubrimiento de la ciudad de Angamuco, indicó Jasinto Robles Camacho, director del Centro Michoacán del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), luego de que el arqueólogo estadounidense Chris Fisher hiciera públicos algunos de sus resultados la semana pasada.

Sin negar en ningún momento el hallazgo dado a conocer el jueves 15 de febrero, Robles Camacho apuntó que en el estado hay más de dos mil sitios arqueológicos ubicados por el INAH, algunos de mayor envergadura y riqueza que el de Angamuco, los cuales por falta de condiciones no se han podido abrir al público: “La nota es una desafortunada decisión de un investigador que está haciendo trabajo de doctorado o postdoctorado en el estado de Michoacán y que tiene autorización por parte del Consejo de Arqueología, que es el consejo universal para la materia y que es parte del INAH”, comentó.

Jacinto Robles Camacho, director del Centro Michoacán del Instituto Nacional de Antropología e Historia
Jacinto Robles Camacho, director del Centro Michoacán del Instituto Nacional de Antropología e Historia
(Foto: Archivo)

Y dijo sobre la veracidad de lo expuesto en Austin, Texas, y para el diario inglés ‘The Guardian’ por parte del investigador: “Es un trabajo científico; lo desafortunado de la nota no es tanto que se haya redescubierto un sitio arqueológico sino que pone en riesgo este tipo de lugares”, explicó, a causa de los saqueos, toda vez que la zona había sido identificada desde 2008. “Estamos pensando nosotros en el riesgo más que en el beneficio que pueda traer una nota de ese tipo. Si recordamos en más de una charla que les hemos presentado por parte del instituto en Michoacán tenemos más de dos mil sitios arqueológicos registrados; de esas dimensiones (de Angamuco) tenemos otros tantos que obviamente por razones de seguridad y de resguardo no podemos dar a conocer de manera abierta. Ésa es la situación. Existe ése y otros tantos, no es el único”.

Jasinto Robles señaló que lo que procedería es que “obviamente el Consejo de Arqueología tome cartas en el asunto sobre este tema y le llame la atención (a Chris Fisher de la Universidad Estatal de Colorado) o llegue a sancionar a este investigador por hacer la publicación. No es una prerrogativa de la gente que hace investigación y ya lo saben”, afirmó, pero dijo que en un afán protagónico es que muchas veces los especialistas hacen públicos estos trabajos.

Agregó que el Consejo de Arqueología le permitió entrar a la zona y que cuenta con todas las cartas y avales necesarios, “pero lo que hizo no es lo más adecuado por las condiciones que tenemos; si fuésemos Holanda o Alemania tendríamos todas las condiciones para poder resguardarlos y abrirlos al público; no existen condiciones para eso”. Y reiteró: “Así como ése tenemos mejores sitios inclusive listos para la apertura y no los hemos abierto porque no tenemos condiciones todavía, económicas, de resguardo, de personal”, adujo. “El que tú abras un sitio arqueológico no implica solamente que pongas una cerca; necesitas vigilancia, atención, una sala introductoria, una serie de atenciones que no son tan baratas en la práctica y para la política del instituto no sería viable ahora mismo abrir un sitio arqueológico sólo porque salió al público”, expresó sobre Angamuco, una zona de 26 kilómetros cuadrados que tendría hasta 40 mil estructuras, por lo que para hablar de su envergadura el estadounidense comparó la antigua ciudad con el número de edificios que hay en la Isla de Manhattan, en Nueva York.

Regularizar el predio de la Pirámide del Sol en Tinganio



En otro tema, referente a la Zona Arqueológica de Tinganio, en Tingambato, cuya Pirámide del Sol se halla en el huerto de aguacates de un particular, Jasinto Robles añadió que “hay una parte que está en propiedad privada”, si bien “el patrimonio arqueológico en este caso es patrimonio de la nación: aunque esté en un terreno con un propietario, el propietario no tiene facultades para destruirlo, modificarlo... Absolutamente nada”, aunque reconoció que la gente no puede entrar a verlo “porque es una propiedad privada” y la ley otorga sobre el predio facultades a sus dueños.

“En el caso específico de Tingambato es un espacio en el cual hace muchos años se hizo el pago de estos predios, obviamente en su momento sin la parte oficial que es la notaría, la aplicación de una notaría ante esto. Y lo que se tiene que hacer es regularizar los predios, los terrenos”, explicó. “Tenemos que hacer la gestión. Hay una estructura piramidal a un lado del actual sitio arqueológico y ése es al que nosotros no hemos podido tener acceso; finalmente -insisto- es una propiedad privada con todo su resguardo legal. Si quisiéramos llegar a ese espacio deberíamos tener la autorización del propietario, cosa que no se ha logrado, por no convenir”.

Sin embargo, expuso que desde hace años se realizan gestiones por parte del Ayuntamiento de Tingambato y del INAH mismo “y no lo hemos logrado, la verdad, pero en su momento tendremos la posibilidad de platicarlo y de negociar la parte económica inclusive, porque todo esto se tiene que regularizar. La tenencia de la tierra es una de las problemáticas muy fuertes de orden federal inclusive que no se han resuelto; muchos de los sitios arqueológicos están en propiedad privada y de a poco se han ido regularizando. Así es”, finalizó el director del Centro INAH Michoacán.