Escenarios

Director del Cedram busca que vagones de tren se adecuen como escenarios móviles
Omar Arriaga Garcés Miércoles 21 de Febrero de 2018
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Morelia, Michoacán.- Buscar que en la República Mexicana las vías ferroviarias se utilicen en favor de las artes escénicas, con la adecuación de vagones de tren para crear escenarios y graderías móviles, es una propuesta que Miguel Ángel Cárdenas Sánchez, director del Centro Dramático de Michoacán (Cedram), buscará concretar con instancias federales tras las elecciones para arrancar en 2019.

Barajada desde años atrás por el director de la Casa del Teatro, en entrevista desde la Quinta Eréndira donde se sitúa el Cedram en Pátzcuaro, expone sin embargo que esa idea inicial del tren -“que ni siquiera acaba de ser un proyecto”- le parecía un concepto que aún no había sido imaginado: “Según yo, era una idea de original, pero ya se le había ocurrido a Luis (de Tavira) y a Philippe Amand, el escenógrafo. Una idea realmente para todo el país”, agrega, pues como había comentado en una charla informal en 2017 pensaba hablar con los encargados de la empresa Kansas City Southern para ver qué se podía hacer al respecto en Michoacán.

Miguel Ángel Cárdenas Sánchez, director del Cedram
Miguel Ángel Cárdenas Sánchez, director del Cedram
(Foto: Omar Arriaga Garcés)

“¿Cómo lo vislumbro? Es para que lo haga en parte la SCT (Secretaría de Comunicaciones y Transportes) y no sea todo de la Secretaría de Cultura (SC) federal”. Sería un espacio en el que se podrían presentar las compañías nacionales de Teatro o Danza, explica el director del Cedram, al que sus allegados llaman “Chamaco”.

“El proyecto consistiría en cinco carros de ferrocarril, donados o adaptados por las compañías”, comienza, para luego puntualizar que México se divide en cuatro zonas, de acuerdo a las concesiones ferroviarias que ha otorgado. “La que nos toca a nosotros es la de Kansas City Southern, pero está la del Sureste”. Y prosigue: “Un vagón de esos sería el escenario, así como abrimos el Rocinante”, ese autobús con capacidad para 16 personas que despliega un escenario de 8.5 por 8.5 metros allá a donde va, y sobre el que se sitúa una gradería hasta para 120 espectadores, con techo incluido, en el que es posible colocar tramoya e iluminación.

“Pero que sea ya más hidráulico, sin tanta mano de obra. Otro vagón sería la gradería, que también se abre como hacemos con el Huachaca (un camión cerrado con bancas soldadas); otro sería dormitorio, vestuario y comedor; y uno más para una planta de luz. Bueno, y tal vez uno más de bodega”, comenta mientras toma su pipa de metal y se rasca la barbilla.

La idea, de acuerdo a Miguel Ángel Cárdenas, es acondicionar las vías muertas en cada localidad para que durante varios días acudan compañías nacionales ya financiadas previamente, como la Orquesta Sinfónica Nacional, la Compañía Nacional de Danza o la de Teatro; “le puedes pegar un vagón-museo, una biblioteca y muchas cosas más”, añade.

Refiere que en San Luis Potosí es conocida la existencia de camiones-museo. “No es nada complicado hacerlo y pienso que sería con participación de las compañías ferroviarias; tenemos la experiencia -de cómo adaptar los carros de ferrocarril- por los camiones Xanharati (caminante en purépecha), Rocinante y El Globo. Tenemos un maestro que se las sabe de todas todas”, apunta, deja la pipa y toma la taza de café.

Acto seguido, dice haberle ya comentado al encargado de la empresa Kansas City Southern de su idea: “El de la Southern había dicho que sí, que le entraba y que le presentáramos un proyecto. La Dirección de Patrimonio Ferroviario en la SC federal tiene muchos carros de ferrocarril, que andan ya por Mérida o Puebla”, aduce. “Tengo pendiente una entrevista con los de la Southern”.

Cuestionado sobre la viabilidad de un proyecto de esa índole, Cárdenas Sánchez responde no verlo tan complejo como a primera vista parece. “Mucho es de voluntad política; la voluntad los concesionarios la tienen. Con el cambio de gobierno en 2018 necesitamos ver quién queda. Es un proyecto para 2019; depende de quién queda en la SCT y en la SC federal”.

Después, indica: “No le carguemos tanto a cultura, cada vez le dan menos presupuesto. Que se repartan los gastos. Nosotros tenemos algo de experiencia y es un proyecto muy viable; se puede hacer en todo el país. Todas las concesionarias van a querer su ferrocarril artístico. Funciona para todo, no sólo para teatro. El Fondo de Cultura Económica (FCE) haría promoción de la lectura. Le puedes pegar lo que quieras, lo que quieras lo puedes tener”.

Se le pregunta cómo es esa cuestión de las vías muertas y si no chocarían los trenes artísticos con los de carga: “Están las vías, la clave está en hacerlo donde haya vía muerta; donde no la haya, haces la desviación. Debes tener espacio de ambos lados para abrir el teatro y la gradería, no les cuesta mucho trabajo a las empresas”, señala. Vuelve a tomar su pipa y pregunta: “¿De qué más hablamos?”.