Escenarios

Eva y Lilith reconciliadas
Este viernes se inaugura la exposición ‘Las mujeres de Adán’ de Verónica Buccio
Omar Arriaga Garcés Miércoles 7 de Marzo de 2018
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Morelia, Michoacán.- Antes de Eva hubo otra mujer, una mujer primordial que vivió con Adán en el Jardín del Edén; sin embargo, esa mujer no se menciona de manera directa en la ‘Biblia’, explicó la artista Verónica Buccio, que este viernes 9 de marzo a las 18:00 horas inaugura la muestra ‘Las mujeres de Adán’.

Enmarcada en el Día Internacional de la Mujer, que se celebra este 8 de marzo, la exposición de la creadora nacida en Parácuaro en 1977 no tiene el feminismo como base, explicó la autora: “Que no se encasille, no es arte feminista: es arte femenino”. “Me baso en el mito bíblico del origen del machismo, que se remonta hasta la primer mujer de Adán, que es Lilith; en la ‘Biblia’ que nos llega a nosotros ya no la mencionan, sólo aparece en símbolos como la lechuza y con diferentes pseudónimos, pero ya no hablan de Lilith. Las otras Biblias judeocristianas sí la mencionan. Las mujeres de Adán son Lilith, primero, y luego Eva; Adán no está en las pinturas porque se trata de sus mujeres”, señaló Verónica Buccio sobre las 43 piezas que constituyen ‘Las mujeres de Adán’.

Verónica Buccio
Verónica Buccio
(Foto: Especial)

Indicó sobre los trabajos que son diversos, desde polípticos pequeños, obras integradas por doce piezas de 15 por 15 centímetros, hasta otras de gran formato; de dos metros, de un metro, de un metro 50 en técnicas como la fotografía, el óleo, el acrílico, el collage, encaustos, temples, acuarelas, jabón de cera, o bien pintura de hilo, una técnica propia de la artista. “Es una mezcla. Soy maestra de técnicas pictóricas y uso mucho la química en las técnicas, estoy experimentando con una técnica en la que mezclo el dibujo con la pintura: que se vea un dibujo y a la vez se vea que es una pintura; es una fusión que quería hacer, mezclo tintas hindúes con polímeros, jabón de cera... Me está funcionando esta técnica novedosa”, expresó.

Dijo llevar más de ocho con el proyecto, para el cual hizo una investigación muy larga, si bien las obras plásticas fueron en su mayoría ejecutadas en 2017, “fueron para una exposición en el Museo de Arte Latino de Pomona, en el Distrito de Artes de Los Angeles”, señaló, tras lo cual expuso que además de las 43 piezas el viernes habrá lectura de algunos poemas suyos, un ‘performance’ y brindis. “Otros poetas los leerán, es un programa integral con hombres y mujeres; hice unos para Adán, otros para Eva y para Lilith. Es ir a buscar desde cuándo no perdonaron a la mujer, cuántas cosas se hicieron en el pasado y por eso estamos en la condición de división de género; muchos no saben que existió una mujer primaria”, apuntó la nacida en 1977.

En ese sentido, pugnó porque exista una integración y no una división de géneros, “que no predomine uno sobre el otro ni haya una lucha por el poder”, externó, para luego agregar que la muestra la dedica a trece mujeres que la han apoyado y ayudado, “desde mi madre y mis hermanas hasta una cantante española: Lisandra y Mónica, Ana Cirré, Nora Tapia, Fátima Partida, Lupita Moreno, María Cárdenas, Hélène Trottier, Yolanda Reyes, Graciela Nardi, Marcela Ponzanelli, Azucena Solórzano y Lupita Fuentes”.

Manifestó que su propuesta conceptual y plástica no busca enjuiciar ni a la religión -“que es a la que está dirigido todo esto”-, toda vez que el hombre y la mujer necesitan sanar y conciliar, “pero a partir de una integración independiente. La mujer necesita dignificarse a sí misma y encontrar refugio en su gremio, pero a partir de la sororidad. Los hombres ya tienen la fraternidad; la sororidad habla de hermanas. Las mujeres tenemos un conflicto, como Liliths y Evas, hay división”, adujo sobre algo que en el mito bíblico ya se ilustra, “un resentimiento hacia la mujer” del cual se debe sanar, “estamos cargando con muchas cosas”, añadió.

Y dijo: “La integridad tiene que buscarse en la misma mujer y la mujer tiene que sanar emocionalmente, dejarse de poner el pie entre las mismas mujeres, resignificarnos hacia una postura más sana; hay una serie de implicaciones en las que se hallan la religión, el sistema patriarcal, hombres y mujeres, todos hemos estado implicados en la práctica del machismo, las mujeres somos las que formamos a los hijos. Le estamos dando vuelta a lo mismo, no es una cuestión de culpas sino de sanar. En mi última obra las mujeres son las que entre ellas necesitan valorarse, aceptarse, apoyarse”, finalizó.