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Seguridad y participación ciudadana, la dupla necesaria
Cambio de Michoacán Lunes 12 de Marzo de 2018
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Cae la tarde en la colonia Mariano Abasolo de Morelia y en la unidad deportiva, un terreno que antes era frecuentado por adictos y vendedores de droga, se reúnen hoy mujeres y niños para ver una función de Cine Valores. Algunas de ellas son integrantes del Comité de Vigilancia Vecinal (Comvive).

Ante la inseguridad que había “empezamos a organizarnos, se hizo cambio del encargado del Orden (ahora el encargado soy yo) y buscamos las ayudas y todos estos proyectos de seguridad pública”, indica Diana Quiñones, quien también dirige el Comité.

En Michoacán, de 2016 y hasta febrero de 2018 se habían formado cuatro mil 143 Comvives en los catorce municipios con Alerta por Violencia de Género (AVG), según datos de la Secretaría de Seguridad Pública en el estado (SSP).
En Michoacán, de 2016 y hasta febrero de 2018 se habían formado cuatro mil 143 Comvives en los catorce municipios con Alerta por Violencia de Género (AVG), según datos de la Secretaría de Seguridad Pública en el estado (SSP).
(Foto: Especial)


En Michoacán, de 2016 y hasta febrero de 2018 se habían formado cuatro mil 143 Comvives en los catorce municipios con Alerta por Violencia de Género (AVG), según datos de la Secretaría de Seguridad Pública en el estado (SSP). Las mujeres dirigen la mayoría de ellos.

Seguridad y acción ciudadana



De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2017, la inseguridad es el tema más preocupante para población michoacana mayor de 18 años (en un 53.4 por ciento), por encima del desempleo, la pobreza o la educación.

Y la cuestión es qué hacer ante el fenómeno. En Michoacán esta vía de acción civil “es fundamental porque todos somos ciudadanos, estemos o no representando a una institución, la responsabilidad es central. No podemos permanecer pasivos”, señala Verónica Zamudio Ibarra, titular de la Dirección de Participación Ciudadana para la Prevención del Delito al interior de la SSP.

Como escribe José Alfredo Zavaleta, especialista del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, “la participación ciudadana en la prevención del delito y la violencia es deseable, porque la seguridad ciudadana no es patrimonio de un partido, es el principio de la convivencia y el crecimiento económico”, así como pilar de las libertades civiles y democráticas (Zavaleta Betancourt, 2012).

A mayor participación ciudadana, menor sensación de inseguridad, expone el académico. Y además, esperanza, indica a su vez Carlos Garfias Merlos, titular de la Arquidiócesis de Morelia.

El otrora arzobispo de Acapulco, avezado en temas de familia y de atención a víctimas de la violencia, sostiene que “cabe la esperanza” de una convivencia social más saludable “si logramos crear nuevos procesos de diálogo entre todos los que podemos participar en hacer un proyecto que nos ayude a superar la situación de crisis y violencia exacerbada que estamos viviendo”.

La base es el diálogo. Entre los gobiernos, las iglesias, los sectores sociales y todo quien pueda abonar a la construcción de la paz, “si lo podemos hacer juntos, claro que hay esperanza y se puede hacer mucho, todo depende de que logremos establecer una estrategia conjunta”, propone el arzobispo.

Comunidades Modelo



Posiblemente el mejor ejemplo de la apuesta institucional por la participación ciudadana en temas de seguridad en Michoacán sea la conformación de las Comunidades Modelo, en 2016. En abril de ese año, el gobernador Silvano Aureoles Conejo acudió a Cenobio Moreno, municipio de Apatzingán, para formar un Comité Ciudadano que participara directamente en la reconstrucción de esa población agrícola que había estado presa de la delincuencia organizada durante años.

La idea, expresada por el mandatario, era impulsar un nuevo esquema de política pública transversal que integrara a la acción de gobierno la participación ciudadana, como elemento angular para sanar el tejido social y promover el desarrollo de zonas que, como ésta, se hicieron vulnerables al narcotráfico debido a la marginación, el rezago y el olvido institucional.

Aureoles Conejo y su gabinete formaron alrededor de 16 comités ciudadanos en Tierra Caliente y la Sierra Costa, principalmente, donde fueron invertidos más de 750 millones de pesos en el primer año (Bitácora, mayo 2017).

A Cenobio Moreno, que fue la primera Comunidad Modelo, el conjunto de las dependencias de la administración llevó programas culturales, sociales y de apoyo productivo; construyó obra pública, educativa y de salud; entregó becas y realizó otras muchas acciones que partieron, siempre, de los acuerdos que tomaban el mandatario y el Comité Ciudadano en reuniones semanales.

El jefe de Tenencia, Esteban Nava, se sorprendía entonces del interés que mostraba el gobernador. Había acudido a Casa de Gobierno a principios de abril de 2016, “y a los cinco días estaba aquí; fue para bien, dijo que iba a hacer aquí una Comunidad Modelo para las demás”, decía.

Sin embargo, el 1º de marzo anterior, durante una serie de bloqueos carreteros en diversos puntos del estado a manos de la delincuencia organizada, Cenobio Moreno volvió a ser escenario de conflicto, pues fue precisamente ahí, dada la fuerte presencia institucional que aún persiste, donde un presunto delincuente fue detenido por tales hechos delictivos (Reforma, marzo 2018).

Vigilancia vecinal



Aun cuando son más modestos en su hacer, los Comvive se han desarrollado con velocidad en el territorio michoacano. Se trata de grupos vecinales de cinco personas o más, organizadas en forma voluntaria con el fin de incidir en la prevención del delito, especialmente el que afecta a las niñas y mujeres.

Según datos de la SSP, en 2017 se llevaron a cabo tres mil 541 acciones dirigidas precisamente a promover la participación ciudadana en temas de seguridad, con un beneficio estimado para poco menos de 140 mil personas.

“A partir de que el ingeniero Silvano Aureoles nos instruyó sobre la importancia de la participación social, hemos estado en contacto directo con la ciudadanía a través de los Comvives y la respuesta ha sido muy grata; la participación de la gente es integral, es ocuparse de sus colonias, sus tenencias y sus municipios”, señala Verónica Zamudio.

De acuerdo con la funcionaria, los Comvive ejercen programas que actúan en las escuelas, los espacios públicos y en los ámbitos domésticos de los ciudadanos para inhibir la violencia de género y las prácticas delictivas.

A la par, éstos funcionan permanentemente como núcleos de la organización y vigilancia vecinal; todos cuentan con botones de pánico, que enlaza directamente con el C5 de la SSP para solicitar ayuda.

Pero lo más importante es que sostienen reuniones periódicas con los representantes de la SSP y, “también, de la Policía Federal y la Policía Municipal; un representante del Ayuntamiento correspondiente para la gestión de servicios públicos, y otros funcionarios”, comenta Zamudio Ibarra.

Mujeres en alerta



Los Comvive son un proyecto institucional que atiende las disposiciones de la AVG para catorce municipios de Michoacán. En esa línea, durante 2017 éstos registraron tres mil 283 actividades relacionadas con la seguridad; recuperaron 285 espacios públicos, ofrecieron más de 180 funciones de Cine Valores y promovieron actividades deportivas, pláticas sobre derechos humanos y de combate a la violencia de género.

Según la información de la SSP, la acción de los vecinos coordinada con el aporte gubernamental habría beneficiado a unas 115 mil personas en esos catorce municipios.
“Con estas acciones, ellos (los vecinos) se sienten con más seguridad, más organización y pueden sentir más de cerca las instancias de gobierno, y tan es así que lo empiezan a replicar en otras colonias y eso es importante, porque la suma de personas con cargo y sin cargo es la forma en que vamos a lograr nuestro objetivo de traer a paz a Michoacán”, considera Zamudio Ibarra.

Acciones en la periferia



Ciudad Jardín es una colonia irregular (Corett, 2012), ubicada al poniente de la capital michoacana; es un predio en desnivel con grandes piedras que desvían las rúas improvisadas que han hecho los vecinos para transitar.

Y tiene grandes problemas de inseguridad. “Aquí afuera se pelean con machetes, allá unos drogadictos le pegaban a la mamá” y hasta hace poco el predio era usado como depósito temporal de autos robados, explica Claudia Ramírez Pineda.

Aureoles Conejo y su gabinete formaron alrededor de 16 comités ciudadanos en Tierra Caliente y la Sierra Costa, principalmente, donde fueron invertidos más de 750 millones de pesos en el primer año
Aureoles Conejo y su gabinete formaron alrededor de 16 comités ciudadanos en Tierra Caliente y la Sierra Costa, principalmente, donde fueron invertidos más de 750 millones de pesos en el primer año
(Foto: Especial)


Ella lamenta la situación de su colonia, pero como presidenta del Comvive local, ha decidido combatirla. “Tengo cuatro años viviendo aquí y la verdad hay mucha inseguridad, pero como los ven a ellos cada ocho días (el personal de la SSP que atiende al Comvive), ya se ha calmado mucho y por ese lado estamos muy contentos”.

–¿Qué hacen en el Comvive?
“Las mujeres y los niños tenemos actividad con una psicóloga para fomentar cosas buenas en la colonia… En lo personal me ha ayudado mucho, también a mis compañeros, que dicen ‘yo he cambiado, he visto cambio en mis hijos’, y yo creo que es muy importante.

“Es muy difícil acabarlo y combatir la violencia, pero si ponemos un granito de arena como ciudadanos, yo creo que sí se podría; desgraciadamente muchos no lo creen. Yo digo que sí podemos confiar, apoyarnos unos a otros, ¿por qué no? Si no, siempre vamos a estar así”.

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