Economía

17 de mayo, fecha limite para saber si habr√° nuevo TLCAN
Redacción Jueves 10 de Mayo de 2018
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Ciudad de M√©xico.- Van m√°s de ocho meses de negociaciones para la actualizaci√≥n del Tratado de Libre Comercio de Am√©rica del Norte (TLC), pero todo acabar√° decidi√©ndose en un final de photo finish. Las delegaciones estadounidense, mexicana y canadiense trabajan en Washington contrarreloj para alcanzar un acuerdo sobre el texto, en vigor desde 1994, y las pr√≥ximas 48 horas se antojan vitales. "Creo que durante el d√≠a [de hoy] y ma√Īana [viernes] descubriremos si realmente tenemos lo que necesita", ha subrayado este jueves el secretario (ministro) de Econom√≠a mexicano, Ildefonso Guajardo, en declaraciones a Reuters. La fecha l√≠mite para la fumata blanca, fijada en el 15 de mayo, parece desplazarse finalmente hasta el d√≠a 17. Si para entonces no hay acuerdo, los calendarios pol√≠ticos de Estados Unidos ‚ÄĒcon elecciones legislativas en noviembre‚ÄĒ y de M√©xico ‚ÄĒcon comicios presidenciales en julio‚ÄĒ lo hacen inviable.


De acuerdo con El Pa√≠s, los tres pa√≠ses, ha dicho este jueves la canciller canadiense, Chrystia Freeland, "han realizado muchos avances desde el lunes [cuando empez√≥ esta ronda final en la capital estadounidense]". "Definitivamente, nos estamos acercando al objetivo final", ha agregado en tono optimista. Las posiciones, sin embargo, siguen distantes en al menos tres frentes: reglas de origen para la industria automotriz, terminaci√≥n autom√°tica del acuerdo cada cinco a√Īos ‚ÄĒcomo quiere EU‚ÄĒ y mecanismos de resoluci√≥n de controversias entre empresas y Estados.

 Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía
Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía
(Foto: Cuartoscuro)

Tras un arre√≥n de flexibilidad a finales de marzo, la delegaci√≥n estadounidense ha echado el freno y se mantiene en sus trece en la mayor√≠a de temas espinosos. Washington sigue exigiendo un porcentaje de contenido regional m√≠nimo (75%) para los autom√≥viles fabricados en la regi√≥n que las propias ensambladoras consideran inasumible. Tambi√©n que el 40% de las piezas que montan los coches terminados en Am√©rica del Norte proceda en zonas de altos salarios, un requisito que en la pr√°ctica excluye a M√©xico. Ante esas demandas, el Gobierno de Enrique Pe√Īa Nieto ha llevado una contrapropuesta que rebaja el primer porcentaje y elimina el segundo, pero las autoridades estadounidenses a√ļn no han respondido formalmente. Ah√≠ est√° la mayor inc√≥gnita de la negociaci√≥n. "Si se destraba el asunto de las reglas de origen, el resto de p√≠ldoras venenosas (como se conoce en la jerga comercial anglosajona a los puntos m√°s calientes del di√°logo trilateral), caer√°n por s√≠ solos", subraya un empresario mexicano que participa en las conversaciones.

Como desde el minuto cero despu√©s de la elecci√≥n de Trump, en noviembre de 2016, M√©xico y Canad√° han hecho equipo para tratar de sacar adelante un acuerdo lo m√°s parecido posible al TLC actual, con concesiones m√≠nimas hacia las posturas proteccionistas de las que bebe el l√≠der de la primera potencia mundial. A diferencia del presidente estadounidense, sus dos socios tienen claro que el mayor tratado comercial del planeta "funciona" y que lo √ļnico que debe hacerse es adaptarlo a la realidad econ√≥mica del siglo XXI. Pero la Casa Blanca quiere un cambio quir√ļrgico, que lleve a las empresas automotrices ‚ÄĒpor mucho el sector de mayor peso en el comercio norteamericano‚ÄĒ a abastacerse de m√°s componentes en la propia regi√≥n y que incluso obligue a los tres pa√≠ses a sentarse a la mesa cada cinco a√Īos para renegociar un nuevo acuerdo bajo la amenaza de ruptura autom√°tica.

"El proceso de negociaci√≥n es demasiado apresurado por los tiempos pol√≠ticos. Creo que a√ļn falta mucho y no s√© qu√© tan lograble es", apunta Jaime Serra Puche, uno de los tres padres del TLC hoy en vigor, en declaraciones a EL PA√ćS. "Cuando negocias con alguien como Trump es muy dif√≠cil hacer un c√°lculo de probabilidades de llegar a un acuerdo. Lo importante es no firmar algo a corto plazo que te pueda hacer da√Īo a largo. Luego es muy dif√≠cil de cambiar", agrega. Su mayor preocupaci√≥n es la cl√°usula que discriminar√≠a entre pa√≠ses de altos y bajos salarios para determinar d√≥nde deben fabricarse algunos componentes clave de los coches. Para Serra Puche, ex secretario de Comercio y de Hacienda en los Gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y de Ernesto Zedillo, es una exigencia que M√©xico nunca deber√≠a aceptar: "Es una propuesta de corte sovi√©tico que, parad√≥jicamente, viene de Washington".

Trump ha amagado en reiteradas ocasiones con abandonar el TLC si el acuerdo que sale de la mesa de negociaci√≥n en marcha no es satisfactorio. El magnate republicano acusa al pacto comercial de destruir empleos manufactureros en su pa√≠s y a M√©xico, de competir deslealmente con salarios fuera de mercado. Aunque es cierto que, en el √ļltimo cuarto de siglo, se ha producido un gran incremento en el n√ļmero de puestos de trabajo industriales ‚ÄĒy, muy especialmente, en el sector automotor‚ÄĒ en M√©xico, la p√©rdida de este tipo de empleos en EE UU tiene que ver m√°s con la automatizaci√≥n de muchos procesos productivos que con fugas hacia su vecino del sur. Con la renegociaci√≥n del acuerdo, Trump y su equipo quieren, adem√°s, rebajar el d√©ficit comercial existente con su vecino del sur. En su primer a√Īo de presidencia, la cuenta negativa entre lo que EE UU exporta e importa se elev√≥ un 10,5%.