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Uruapan
Requiere mantenimiento la capilla de San Pedro en Uruapan
*Filtraciones en el techo y su retablo necesitan ser intervenidos.
Grecia Ponce Martes 15 de Mayo de 2018
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Uruapan, Michoacán.- Requiere mantenimiento la capilla del barrio de San Pedro; inmueble que data del Siglo XVII y que es uno de los nueve templos que se edificaron como parte de la fundación hispánica de esta ciudad.

Hay filtraciones que han afectado el artesón o plafón de su techo y su retablo necesita con urgencia de una intervención, ya que sus piezas de madera tallada están siendo atacadas por la polilla.

La capilla data del siglo XVII.
La capilla data del siglo XVII.
(Foto: Grecia Ponce)

De esto habló el presidente del Patronato Indígena Cultural del mencionado barrio, Gustavo Bailón Flores, quien recordó que desde que este templo se construyó, en 1643, los habitantes del barrio lo han custodiado y conservado, pero que ya en la época reciente, por tratarse de un monumento histórico, la mayor responsabilidad es del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Indicó que precisamente se le solicitó al INAH que hiciera una valoración del daño del altar, aprovechando que personal del instituto estuvo en la ciudad para evaluar el daño que el operador del camión distribuidor de agua Santorini le ocasionó a la cruz de cantera del Siglo XVI, que se localiza en la calle Caracol de este barrio.

Bailón Flores ha pasado más de 60 años de su vida en contacto con el templo de San Pedro Apóstol, en donde desde los 10 años fue monaguillo. En ese lapso ha sido testigo de cómo poco a poco las imágenes antiguas del templo y otras obra de arte sacro han ido desapareciendo, así como el órgano y los confesionarios, de los cuales ya nada más queda el recuerdo.

En este lugar aún se conservan imágenes de la época colonial de San Pedro y de la Virgen de Fátima que esconden historias asombrosas ocultas por el tiempo.
Parte de esos tesoros es el retablo, tallado en madera por algún artista, cuya identidad se perdió entre los siglos, el cual está siendo atacado por la polilla y podría venirse abajo.

Otro problema es que el templo tiene el tradicional techo de teja de barro rojo que los españoles heredaron de los romanos y que trajeron a esta ciudad. Con el viento y el paso de los vehículos pesados, las tejas se van deslizando y a veces dejan espacios por donde el agua de lluvia se filtra hacia el interior de la nave de templo, generando goteras.

Ese tipo de problemas sí lo puede resolver de inmediato el patronato cultural, con una faena de trastejado, pero por tratarse de un monumento histórico no se podría modificar el estilo de techo o sus materiales.

Mientras todo esto sucede, el barrio de San Pedro seguirá esperando respuesta del INAH a fin de que se determine qué procede ante la necesidad de restaurar el retablo del templo.