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La Dolorosa y Tabaá, cura de todo mal
Redacción Sábado 9 de Junio de 2018
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Frente el mercado de dulces de la ciudad de Morelia, se encuentra un foro en el que tienen lugar eventos que sacuden a personas de todas las edades, endulzando y condimentando sus cenas y encuentros sociales: La Rubicunda. Cobijados por un ambiente cálido y familiar, el pasado viernes 8 de junio disfrutamos de un evento que nos hizo reafirmar nuestro amor e identidad latinoamericana.

La Dolorosa y Tabaá, cura de todo mal
La Dolorosa y Tabaá, cura de todo mal
(Foto: Especial)

Entre bucles sonoros nos encontramos, seducidos por la propuesta de Tabaá y sus cuatro elementos: Carlos Lara en el bajo, Olaff Marín en la guitarra, Leo Galdamez en voz y guitarra y Héctor Morán en la batería, quienes dieron apertura al evento con un gran show, ritmo, y entusiasmo. Las canciones que interpretaron fueron: Philia, Cielos Paralelos, Temporadas, Tantos Años y Cuando vengo, además de su canción instrumental Bajo el sol, y su sencillo disponible en plataformas digitales: Nubes llenas de agua.

Los chicos de Tabaá brindaron un incondicional apoyo y disfrutaron junto con el resto del público la música de la siguiente banda: La Dolorosa, originaria de Metepec, Estado de México y conformada por Antonio Rios en voz y guitarra, André Calderón en el bajo, Brandon Palma en guitarra y piano, y Gibrán Teja en batería y percusiones, quienes interpretaron las canciones: Igual, Avión, Echar a Andar, Desde el Balcón, Eternidad, Desapareces, Ábreme, Perfume, Volátil y No, además de un cóver de “Matador” y su nueva canción “Detrás de las Paredes”, disponible en plataformas digitales y en redes sociales de La DolorosaMX.

La Dolorosa y Tabaá, cura de todo mal
La Dolorosa y Tabaá, cura de todo mal
(Foto: Especial)


El nombre La Dolorosa evoca diferentes imágenes y signos: tristeza, melancolía, una Virgen, la Llorona, y pena. Lo cierto es que aunque el nombre se originó gracias a una canción que Antonio Rios compuso con la temática de la muerte, su ritmo y letras están hechas para levantar a todos los espíritus de la noche. Esta banda de pop rock mexicano tiene algunos tintes de folklore y rescata las raíces de la música latinoamericana, ofreciendo una propuesta rica, un guacamole de sonidos delicioso y guapachoso que hizo bailar a todos los presentes, reinventando el tradicional dicho: Para cualquier mal, La Dolorosa y mezcal.

Al caer la tarde, el hombre de maíz se retira a sus aposentos, el Dios del Sol descendiente, Kinich Ahau, se viste con las estrellas y se dirige al mundo de los muertos, Xibalbá. Cuando el hombre abre los ojos, el jaguar observa respetuoso y majestuoso a su lado; un quetzal se posa en su lomo y su mensaje es entendido de inmediato: es preciso que regrese a pacificar la selva. Después de la partida del jaguar, el hombre decide levantarse y toca el tunkul vigorosamente, y abrazado por los rayos de Kinich Ahau, canta doloroso: Mariposas se llevan las almas, esas almas no descansarán, mientras vamos buscando los rezos que nos den el eterno final.

Este artículo fue publicado originalmente bajo el nombre “D’Accord #9: La Dolorosa y Tabaá, cura de todo mal”. Los invitamos a seguir conociendo las propuestas musicales traídas a nuestra ciudad por la agencia Pulso Booking and Management.

Por: Nicole López Baeza
Fotografías por: Andrea Valeria Vargas Escoto