Municipios

Arroyos se han convertido en un peligro para transeúntes y conductores en Huetamo
Ángel Ramírez Ortuño Martes 25 de Septiembre de 2018
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Huetamo, Michoacán.- Como consecuencia de torrenciales aguaceros que se registran la tercera semana de septiembre en la región de Huetamo y San Lucas, los vados de arroyos se han convertido en peligro para conductores y peatones, en especial sobre el caso de Huetamo, pues resulta difícil la tarea en tiempos de aguas de cruzar todos los días a pie cinco arroyos que cruzan la ciudad, en especial en niños que acuden a escuelas del centro, como la Carrillo Puerto, que deben correr ese riesgo o dar una larga vuelta para evitar sufrir porrazos, como acontece también con ciclistas, motociclistas, incluso en burro o a caballo que han sufrido espectaculares caídas sobre los vados de Cahuaro y Nicolás Bravo.

Fuertes tormentas se han registrado en los municipios de Huetamo y San Lucas
Fuertes tormentas se han registrado en los municipios de Huetamo y San Lucas
(Foto: Ángel Ramírez Ortuño)

En tales circunstancias, otro tanto sucede en la vecina ciudad de San Lucas, cruzada también por dos arroyos, y con la misma problemática de Huetamo, tal como lo demuestra una foto en la que un vehículo quedó atorado en el agujero de un vado, todo esto generado por las constantes lluvias que se han sentido con insistencia en el mes de septiembre, y donde a veces no se cumplen las expectativas de protección civil, dado que ante falta de señalamientos o indicaciones, mucha gente desconoce el peligro que se corre al atravesar los arroyos con crecientes que se convierten en amenazas en la temporada de lluvias de septiembre.

Otras consecuencias de las temporadas de lluvias en la región, consiste en la afectaciones que sufren las carreteras y calles de las poblaciones de ambas municipalidades, lo que por su cuenta genera también accidentes de tránsito, entre motociclistas y conductores de coches, taxis y camionetas, tal como sucedió el día lunes en San Lucas, por lo que se requiere mayor atención y vigilancia de los departamentos de tránsito, protección civil, Cruz Roja y la propia policía municipal, dado que el ritmo e intensidad de las lluvias no cede, mientras que hace apenas 15 días se quejaba la gente del campo de falta de agua, resulta que ahora sobra.