Municipios

A 50 años de la hazaña del michoacano José Pedraza
Ángel Ramírez Ortuño Lunes 15 de Octubre de 2018
A- A A+

Huetamo, Michoacán.- Pasada la media noche del 14 de octubre de 1968, un grupo de persona ingresaron al recién inaugurado Vips Satélite, ubicado a un costado del periférico entre las colindancias de Naucalpan y Tlalnepantla, y llamó la atención la presencia de un grupo de personalidades relacionadas con un Comité de los XIX Juegos Olímpicos que se desarrollaba en México, y que acompañaban al personaje del día, el Sargento José Pedraza Zúñiga, originario del Rancho La Mojonera, Mpio, de Nahuatzen, Mich; que horas antes se había consagrado en el estadio olímpico de Ciudad Universitaria al ganar de forma dramática y angustiosa una medalla de plata en la disciplina de la caminata.

El momento cumbre de Pedraza llegó el 14 de octubre de 1968.
El momento cumbre de Pedraza llegó el 14 de octubre de 1968.
(Foto: Ángel Ramírez Ortuño)

Vips Satélite, era en aquel entonces el sitio de moda en esa zona en la que sobresalían las famosas Torres de Satélite, y ahí prestaba, a los 20 años de edad, mis trabajo en calidad de garrotero, de tal forma que al reconocer al Sargento Pedraza, prestos solicitamos su autógrafo en un mantel individual de papel con la figura de un marchista ruso, y pluma en mano dedicó el medallista un testimonio de puño y letra que se conserva con especial aprecio, dadas las raíces de afecto por aquel atlética michoacano, nacido un 19 de septiembre de 1937, en el Rancho La Mojonera, Mpio; de Nahuatzen, Michoacán, y que falleciera un día 1° de junio de 1998.

Era inevitable evitar aquella madrugada de octubre que los comensales en pleno rodearan al Sargento Pedraza, quien aún mostraba huellas de cansancio por el enorme esfuerzo desarrollado en Ciudad Universitaria, donde le faltaron dos segundos para lograr para México la medalla de oro, sin embargo la de plata le abría las puertas a la fama y la inmortalidad, y con casquete corto u una franca sonrisa purepechana, lográbamos nuestro objetivo, el autógrafo de Pedraza, y días después, en ese mismo lugar, el autógrafo del clavadista italiano ganador de medalla de oro, Claus Diviasi, y por si fuera poco, también del corredor norteamericano John Carlos, quien con guante negro recibiera una presea y en represalia sería expulsado de la Villa Olímpica junto con Tommy Smith.

El momento cumbre de Pedraza llegó el 14 de octubre de 1968, en ser personaje estelar de una espectacular final de Caminata de 20 kilómetros, que electrizó al mundo en los últimos 300 metros, y de esa forma conseguir el segundo puesto, sólo detrás del ruso Volodimir Golubnichi, quien realizó una marca de 1 hora 33 minutos y 58 s; Pedraza, 1 hora 34 minutos y 0 s y Nikolai Smaga, ruso también, 1 hora 34 minutos y 3 s; para ser esta medalla el único y gran logro obtenido por México en la especialidad del atletismo, y donde Pedraza, aquel sencillo personaje michoacano, ahí, frente a la clientela nocturna mexiquense disfrutaba de su gran triunfo.

Pedraza nunca olvidó su origen tarasco, y recordaba el joven michoacano que sus primeras actividades físicas las inició en su natal Michoacán, donde comenzó sus primeras andanzas recorriendo largas brechas en el rancho La Mojonera, municipio de Nahuatzen, y el que reconoció siempre que fue su abuelita Panchita Sánchez, la mujer que le inculcó y le enseñó, “las mañas de la caminata”, todo esto en tiempos en que andaba por los 11 años, y después de dejar la provincia instalarse en la capital del país donde inició su trayectoria en la Escuela Militar de Transmisiones.

Según testimonios de Pedraza, la gloria de ganar la medalla de plata en la Caminata de 20 kilómetros, le dejó en su vida más sinsabores que satisfacciones, dado que de inmediato empezó para él un calvario, apenas pasados dos meses de la euforia olímpica y Pedraza pasó; “ del podio de los triunfadores a un arresto de cuatro meses por órdenes del general Suástegui, quien lo humilló por no haber ganado la presea áurea”, tal como lo señala Wikymedia, de tal forma que en tales condiciones se retiró del deporte poco después de los Juegos y se graduó como teniente y capitán en 1977, y fallecía en la Ciudad de México un día 1° de junio de 1998, 30 años después de su triunfo, por lo que hoy, con justicia le rendimos este homenaje en Michoacán a 50 años de distancia de aquel acontecimiento.

Posdata: el testimonio de aquel documento que firmara el Sargento Pedraza obra en nuestro poder en la Ciudad de Huetamo, y bien puede ser parte de alguna iniciativa de reconocimiento por parte del gobierno de Michoacán ante la figura del Sargento Pedraza, orgullosamente nacido en el estado de Michoacán y personaje incluido en el historial de los medallistas olímpicos mundiales.