Municipios

221 centros educativos en la región LC están sin clases
César Cabrera Miércoles 9 de Enero de 2019
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Lázaro Cárdenas, Michoacán.- Ante la suspensión de clases que se dio horas después del reinicio de este, la unidad de Servicios Regionales de la Secretaría de Educación del Estado (SEE), a cargo de Leticia Bruno Espino, llamó a la madurez de los maestros y que con ello, se respete el derecho a la educación de los niños.

La funcionaria, quien aseguró que los 598 centros de trabajo ubicados en las regiones de Arteaga, Coahuayana, Aquila y Lázaro Cárdenas operaron las primeras horas del lunes sin afectaciones, sostuvo que no hay motivos para incurrir en esta acción.

Los 598 centros de trabajo ubicados en las regiones de Arteaga, Coahuayana, Aquila y Lázaro Cárdenas operaron las primeras horas del lunes sin afectaciones
Los 598 centros de trabajo ubicados en las regiones de Arteaga, Coahuayana, Aquila y Lázaro Cárdenas operaron las primeras horas del lunes sin afectaciones
(Foto: Archivo)

Abordada en su oficina, dijo que en lo que respecta al pago de sus salarios y del aguinaldo, por ejemplo, estos fueron cubiertos en su totalidad aunque reconoció que a destiempo. No obstante que en el tema de los bonos, que se han ido acumulando, expresó que tanto el gobernador Silvano Aureoles Conejo, como el titular de la SEE, Alberto Frutis Solís, están en la búsqueda de recursos.

“No hay una agresión directa al salario”, reafirmó.

Por tal motivo, Bruno Espino recalcó que no existe alguna justificación para cerrar, en el caso de este municipio, los 221 centros educativos.

Al insistir en el tema, la titular de Servicios Regionales recordó que este llamado ha sido también el emitido por el propio presidente, Andrés Manuel López Obrador: “No quiere ver a maestros fueras de las aulas”, manifestó.

Advirtió que una suspensión, más allá de un descuento salarial, afecta el desarrollo de los programas educativos puesto que “un día perdido no se recupera jamás”, según dijo por último y al tiempo de instar nuevamente al dialogo y a emprender otras vías de acción pero que no afecten a la educación de los menores.

“Suspender las clases no es el camino para resolver las demandas”, concluyó.