Sociedad

Silvano expresó su satisfacción de tener a AMLO en Huetamo
Ángel Ramírez Ortuño Viernes 8 de Febrero de 2019
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Morelia, Michoacán.- Por la vía terrestre, y con dos horas de retraso, arribó la tarde del viernes a Huetamo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador para ingresar enseguida a un abarrotado auditorio portátil escoltado por el gobernador del estado Silvano Aureoles Conejo, funcionarios federales, estatales y municipales, entre un estruendo de porras que compartían sus mensajes en favor de Michoacán, de Silvano y del mandatario mexicano, y vestido con fresca camisa blanca y pantalón de mezclilla, avanzó la comitiva hasta el pódium de honor donde fue flanqueado por personas del campo beneficiadas de varios municipios, y enseguida discursos de Silvano, de un funcionario federal y de López Obrador.

Andrés Manuel López Obrador
Andrés Manuel López Obrador
(Foto: ACG)

Sobresalían las pancartas, cartulinas y lonas con solicitudes diversas, y llegaban oleadas de porras para el gobernador, pero también de protestas, y entre el estruendo de uno y otro bando, Silvano expresó su satisfacción de tener al presidente de México en Huetamo y explicó las bondades agrícolas del estado y en especial de la región de la Tierra Caliente del Balsas, después se habló de los beneficios que recibirán los hombres del campo de la región de Huetamo y cerró Obrador con un memorable discurso con su marcado acento sureño y su ya popular expresión de…¡me canso ganso!, lo que levantó el ánimo de la heroica y acalorada concurrencia que demostró su total y abierta simpatía por el mandatario visitante.

Micrófono en mano, López Obrador inició su discurso de menos a más, centrado, crítico, mesurado, y algunas voces de protesta se escuchaban de forma tenue, por lo que apretó el discurso y les mandó un mensaje a los aduladores, para realizar enseguida una salomónica decisión, de quienes querían la violencia, lo expresaran alzando la mano, o la paz y la tranquilidad de la misma forma, y la abrumadora respuesta se dio por la paz y la reconciliación, de tal forma que esa fue la mayor muestra de capacidad de convencimiento de este hombre del sureste que dejó entrever un amor filial por esta región ribereña de Guerrero y Michoacán, y repetiría gozoso su famosa frase de …¡ me canso ganso! ante la positiva y cordial respuesta de la concurrencia.

Y lograría el objetivo, a pesar de haberse encontrado un pueblo con sentimientos polarizados frente al crítico problema que ya superó un mes de paros y manifestaciones del magisterio democrático, el arribo del presidente de México a Huetamo entrada la tarde del viernes, logró que sobre los terrenos de la Expo Feria de Huetamo se concentrara una cantidad que rebasó las 10 mil personas, entre gente de este municipio y de pueblos vecinos como San Lucas, Carácuaro, Nocupétaro, Tiquicheo, Tuzantla, Tzitzio y Zitácuaro, y donde el gobernador de Michoacán Silvano Aureoles Conejo y el alcalde Juan Luis García Conejo fueron entusiastas anfitriones, y también acudió el Arzobispo Carlos Garfias Merlos, alcaldes, diputados, funcionarios federales y estatales, pero mayoritariamente destacó la presencia de la gente del pueblo.

Justo es mencionar que desde el amanecer del día viernes, la situación se complicó en las calles de Huetamo cercanas al lugar del evento, todo ello ante la férrea postura de la Policía Michoacán que sin andarse por las ramas contuvo el ingreso del magisterio disidente que pretendía ingresar desde temprana hora al auditorio portátil que para tal fin se levantó en esta ciudad, lo que al final impidió la fuerza de seguridad pública, sin embargo sobre el tiempo y después de algún dialogo favorable, ingresaba a la reunión el compacto grupo reprimido y enseguida llegaba el presidente Andrés Manuel López Obrador.