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A 154 años del canje de prisioneros belgas en Acuitzio; estaban recluidos en Huetamo y Zirándaro
Ángel Ramírez Ortuño Jueves 5 de Diciembre de 2019
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Huetamo, Michoacán.- Un acontecimiento bélico de consecuencias internacionales se realizó entre los pueblos de Zirándaro, Huetamo y Acuitzio. Un lejano día del 05 de diciembre de 1865 un grupo aproximado 450 prisioneros, entre militares mexicano de las fuerzas juaristas y extranjeros del ejército de Napoleón Bonaparte: belgas, franceses, austriacos y africanos. Capturados, un grupo de estos, en un enfrentamiento registrado en Tacámbaro en el mes de abril de 1865, y quienes ante el peligro de ser rescatados por las fuerzas francesas que merodeaban la región, decidieron enviarlos en cuerda a la extremosa región de la Tierra Caliente del Balsas hasta arribar a Huetamo donde fueron concentrados.

La guerra de la Intervención Francesa llegó a Michoacán en noviembre de 1863 y a partir de esa fecha hasta febrero de 1867 se libraron muchas batallas dejando a miles de muertos en territorio michoacano, y para resistir, el Ejército Republicano del Centro tuvo que librar muchas batallas en diferentes lugares del país, pero también tuvo que aprender a negociar con el enemigo para alcanzar acuerdos militares y un ejemplo de ello fue el canje de prisioneros que se llevó a cabo en la población de Acuitzio, Michoacán, el 5 de diciembre de 1865, y de ese acontecimiento este jueves se cumplen 154 años y habrá un gran festejo en Acuitzio, lugar que desde entonces lleva el agregado de “El Canje”, según lo confirma Arturo Villaseñor, Presidente de la Asociación Civil de Cronistas por Michoacán.

Vestigios de tumbas con reminiscencias francesas que permanecen en Zirándaro
Vestigios de tumbas con reminiscencias francesas que permanecen en Zirándaro
(Foto: Ángel Ramírez Ortuño)

Las crónicas de aquel tiempo señalan que, el intercambio de los cautivos suspendió por unos días la violencia de la guerra para dar espacio y tiempo a momentos de paz, gloria y honor para las naciones de México y Bélgica, y previamente a este intercambio, el 30 de julio de 1864 Vicente Riva Palacio logró acordar un intercambio con el imperialista Carlos Oronoz, de esta forma, el comandante Borda regresó a los campos republicanos y el capitán imperialista Pedro Martínez retornó con sus compañeros de armas y otro acto similar fue la liberación del capitán ruso Becker, hecho prisionero por Nicolás Romero y que fue intercambiado por el teniente coronel Juan García, quien cayó cautivo en un ataque a Pátzcuaro dirigido por Manuel García Pueblita.

Así mismo, Carlos Salazar planeaba un canje, desafortunadamente para su causa los prisioneros se escaparon y se señala que antes del fusilamiento de José María Arteaga, el general en jefe del ERC ya había tenido correspondencia con el general Van der Smissen para tratar el tema de un posible intercambio en Acuitzio, donde habría negociaciones entre el barón Smissen, coronel de los belgas, y el general Arteaga para pactar un canje de prisioneros se efectuaron entre julio y agosto de 1865, por tal razón, Vander Smissen envió cartas desde su cuartel general en Morelia, mientras que el republicano escribió desde sus campamentos militares de Chupio y Nocupétaro y se destacaba que ambos oficiales ya consideraban a la población de Acuitzio como sede el intercambio.

A diferencia del canje que logró Vicente Riva Palacio y Aquiles Bazaine en diciembre de 1865 en Huetamo, Arteaga y Smissen no apuntaron en sus cartas condiciones ni en jerarquía militar ni en número de cautivos, sin embargo a siglo y medio después, entre Huetamo y Zirándaro perdura el recuerdo de aquellos militares extranjeros, porque dejaron diversas huellas de su presencia, en la gastronomía, la pastelería, en los diseños de barcos de madera para cruzar el Balsas, pero muy en especial en la genética de la sangre que dejaron sembrada en Huetamo, Turitzio, Comburindio, Ciriquicho y Zirándaro, donde aún perduran las güeritas y güeritos con ojos azules y pelo rubio.