URBANÓPOLIS: Cinco cosas que AMLO ignora de los arquitectos

103

Desafortunadamente, para los Arquitectos e Ingenieros Civiles, en primera instancia, pero para todos los profesionistas en general; el pasado jueves 23, en su conferencia mañanera el presidente López Obrador, a propósito del anuncio sobre créditos que se otorgarán para vivienda, señalo: el que reciba un crédito de vivienda, nos ayude a administrar bien su crédito, que ahorre, compre a buen precio los materiales de construcción, que contrate para darle trabajo a maestros albañiles, a trabajadores y sentimos que de esa manera le va a rendir más el crédito, ya no necesariamente tiene que ser una empresa, muchas veces con ese mecanismo pierde hasta la mitad de su crédito, por la corrupción y, si lo hace el beneficiario va a ser mucho mejor, se utilizaba como excusa, como pretexto, de que la gente no tenia el conocimiento técnico y que necesitada la asesoría de lo ingenieros y arquitectos”. Aún y cuando la Cámara de la Industria de la Construcción, La Federación de Arquitectos y demás organismos colegiados han expresado su inconformidad al respecto de dichas declaraciones. Considero que lo expresado pro el primer mandatario del país, debe tomarse con toda seriedad y por tanto obligada la siguiente reflexión:

1.- Los conocimientos sobre el comportamiento de los materiales y de comportamiento estructural que adquiere un Arquitecto al igual que un Ingeniero Civil, le permiten diseñar la solución específica acorde a las dimensiones, resistencia de suelo, peso de mobiliario, etc. Un maistro o cualquier persona que aprendió con base en la experiencia de trabajo previos, actúa bajo “recetas”. Esto es que, a todas las losas de concreto les pone las mismas varillas y el mismo espesor. Lo que en ocasiones es más de lo necesario y se encarece innecesariamente la obra, claro esta, que el cliente, no considera que fue un gasto excesivo, pues “vio que se utilizó el material”. En el caso extremo, la falta del conocimiento especializado, provoca que se ponga en riesgo la vida de los habitantes de la vivienda, pero no lo sabrán, hasta que acontece un temblor, una inundación o cualquier situación no prevista por el maistro.

2.- Construir una vivienda, no se debe reducir a pegar ladrillos, su edificación debe de responder al perfil de usuarios y sus necesidades. No se trata de construir cuartos y luego decidir si uno es cocina y el otro recamará o que uso darles. Se debe considerar el confort con respecto al asoleamiento, vientos dominantes, vistas, etc. Algunas casas que carecen de este estudio tienen habitaciones sumamente frías durante la mayor parte del año o extremadamente calurosas durante las tardes o el verano. Un mal diseño (evito consideraciones estéticas), lleva al desperdicio de áreas útiles, piense Usted que el costo por metro cuadrado de construcción es de varios miles de pesos y sólo con que una puerta abata en sentido contrario, ya propicia que un metro cuadrado de construcción sea inutilizado. Así, malas soluciones salen caras, por su ineficiente diseño, aún y cuando el maistro haya cobrado “poco”. 

3.- La propia Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, señala en su Artículo 5o. que “…La ley determinará en cada entidad federativa, cuáles son las profesiones que necesitan título para su ejercicio, las condiciones que deban llenarse para obtenerlo y las autoridades que han de expedirlo”. Bajo este precepto constitucional, hay millones de profesionistas y más aún, millones de jóvenes estudiantes cursan actualmente sus estudios, que esperan concluir, titularse y obtener su cédula profesional, para estar en condiciones de dedicarse al ejercicio libre de su profesión y confiemos en que la declaración presidencial no venga a desmotivar a los futuros profesionistas para continuar sus estudios.

4.- Seguramente el presidente olvido, que en el pasado martes 4 de febrero de este mismo año 2020, como producto de la Política que definió la presente Administración Federal, se publicaron las Reglas de Operación del Programa de Vivienda Social y que abarcan lo relacionado con el subsidio para adquisición de vivienda, así como la forma de aplicación del subsidio. El documento indica con toda claridad como estrategia, fortalecer e incrementar intervenciones que favorezcan la Producción Social de Vivienda Asistida (a la que el presidente se refería) y señala que: “Para apoyar el esfuerzo de las familias y mejorar la calidad del parque habitacional de bajos ingresos, que por su carácter progresivo requiere acciones personalizadas, la persona beneficiaria del subsidio contará con asistencia técnica integral que garantice su participación en las decisiones para aprovechar óptimamente sus recursos económicos, sociales y en especie, al mismo tiempo que procure una vivienda con mayor calidad estructural, constructiva y de diseño”.

5.- Además, parece ignorarse que existe toda una normatividad a nivel federal, estatal y municipal, al respecto de la asistencia técnica especializada en materia de construcción, incluida la edificación de vivienda y la responsabilidad que esto implica No hay que olvidar que esto, es producto de años y miles de desafortunadas experiencias, en las se construyeron viviendas, con fatales consecuencias para sus habitantes en términos de su seguridad y, sin un “responsable”. Así que una cosa es que se otorgue el crédito al propietario y otra, muy distinta, que se le pueda eximir de la responsabilidad de cumplir con toda la reglamentación establecida para obtener los permisos correspondientes.

Rescato el objetivo del Presidente, en términos de apoyar a los más sectores más necesitados y la preocupación de gastos excesivos que impiden garantizar el mayor beneficio del apoyo a otorgar. Pero considero que lejos de asumir que las actitudes de corrupción son inherentes a la labor del profesionista, debería acercarse a Federaciones, Colegios y Asociaciones de Ingenieros Civiles, Arquitectos, así como Instituciones de Educación Superior, que forman profesionistas en el ramo, para juntos establecer esquemas de colaboración que garanticen la mejor asesoría técnica en beneficio de los habitantes de las propias viviendas. Aprovechar la oportunidad para impulsar la actividad de profesionistas jóvenes que desean una oportunidad para mostrar sus capacidades. De lo contrario, se corre el riesgo de que el apoyo solo les permita comprar materia y no alcance para mano de obra. Que se inicia la obra y por falta de planeación no se concluya, lo que llevaría a seguir en las mismas condiciones o peor, pues ahora hay que pagar el crédito y no disponen del espacio pensado. O incluso el mayor riesgo, es que inicien las modificaciones de su vivienda, comprometan la seguridad estructural y el apoyo recibido, ni siquiera les permita reparar el daño.