REPERCUSIONES: De las guerras y el coronavirus

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Desde el año de 1980, en el que se logró la erradicación de la endémica enfermedad denominada como viruela, no se había presentado en nuestro país una situación semejante a la  que está provocando, en  mayor intensidad,  la ocasionada por las gavi-llas delincuenciales que por todo el territorio  Nacional se pasean.

Como dato curioso de este  tipo de calamidades, cabe señalar que la viruela llegó al Nuevo Continente  “gracias a los invasores del siglo XVI, lo que ocasionó un impacto terrible a las conquistadas etnias.

De Fray Bernardino de Sahagún quien describió con mucho detalle lo ocurrido en el territorio del viejo mundo americano, cito:

“Antes que los españoles que están en Tlaxcala, viniesen a conquistar a México dio una grande pestilencia de viruelas a todos los indios, en el mes que llamaban tepeilhuitl, que es al fin de Septiembre. Desta pestilencia murieron muchos indios; tenían todo el cuerpo y toda la cara y todos los miembros tan llenos y lastimados de viruelas que no se podían bullir ni menear de un lugar, ni volver de un lado a otro, y si alguno los meneaba daban voces. Esta pestilencia mata gentes sin número; Muchas murieron de hambre porque no había quien pudiese hacer comidas; los que escaparon de esta pestilencia quedaron con las caras ahoyadas y algunos ojos quebrados. Duro la fuerza desta pestilencia sesenta días, y después que fue aflojando en México, fue hacia Chalco«.

Con estos antecedentes y esparcido esta pandemia, seguramente que muchos de los científicos , estarán investigando y buscando solución a este internacional problema, mismo que,  desde luego, el Coronavirus no será la última de las plagas que aparez-can en México  y en el mundo entero. Para tranquilidad de la gente, valga la pena transcribir unos cuantos renglones de lo que asentar en sus crónicas algunos datos de los interesantes viajes realizados por Francisco Xavier Balmis, “entre los años de 1803 – 1806, relacionados con la salud pública de la época:

Por otra parte, no tengo duda alguna que científicos de todo el mundo estarán trabajando arduamente para encontrar solución  al problema que internacionalmen- te aqueja sobre todo  a los de la tercera o cuarta edad.; por lo mismo, creo que mientras los señalados están preocupados por encontrar mejores respuestas para la salud de los habitantes de este planeta, hay otros  que muestran su fortaleza aniquilando con sus letales armas a miles de ciudadanos, sobre todo  en el viejo Continente que no han tenido preocupación alguna por las muertes que constantemente se suceden en la parte del Viejo Mundo.

Las guerras contra el Estado Islámico, que se suceden en Irak, Líbano, Siria, Yemen, Nigeria, Egipto,  han ocasionado alrededor de las 300 000 víctimas, sin olvidar aquellas que terminaron hace algunos años como Afganistán en 2001; la de Argelia en 1992.  

No olvidamos  las intervenciones armadas de los Espantados Unidos en nuestra América del Sur, principalmente y de las guerras de impulsadas principalmente por el actual mandatario que esperamos (y nos cruzamos los dedos ) para que no tenga su ambicionada reelección.