VIVILLADAS: La educación

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Cuando se toma la osadía de ser educadores se piensa en una trayectoria con reconocimiento, con ambición para ser alguien y desde luego en servir a la sociedad y en obtener un beneficio económico que debe ser satisfactorio. De tal forma que se hace indispensable comprender el concepto de educación  en toda la dimensión, o al menos en la más cercana posible.

Ser maestro no solo es una carrera de vida, es ser producto de una formación inicial, de actualización y capacitación permanente, porque el mundo está caminando en forma vertiginosa que  puede absorbernos y colocarnos  en una posición relegada, no debemos darnos correr ese riesgo, al menos que no valoremos el  impacto social que conlleva nuestra tarea.

Históricamente las definiciones sobre “educación” han sido concebidas por filósofos, pedagogos, sociólogos, psicólogos y hasta economistas, tales como Platón, Dante , Spencer, Piaget,  Smith, Freud o Planchard que sustentó: “La educación consiste en una actividad sistemática ejercida por los adultos, sobre los niños o adolescentes, principalmente para prepararlos para una vida completa en un medio diferenciado”, situación que nos remite a una educación que prepare a las nuevas generaciones para responder a su realidad y puedan enfrentarse a la problemática que les puede asistir pero con la capacidad de salir adelante. Paulo Freire, la definió de  manera muy simple pero profunda: “La educación es un acto de Amor”.

Por otro lado, es importante hablar sobre las metas fundamentales de la educación, entre las cuales encontramos:

Un sumario sistemáticamente dinámico entre dos o más personas que proporciona las metas generales y ayuda para alcanzar las metas del hombre, que pretende el perfeccionamiento del individuo como persona, partiendo de la aceptación del sujeto, inserción activa y consciente del individuo en el medio social y que es un proceso permanente e inacabado par toda la vida.

Supone una situación duradera y distinta del estado original del hombre; lo que podemos apreciar como un aprendizaje continuo donde las experiencias deben ser parte fundamental para ello, aunque es justo reconocer que una vivencia no siempre sirve como aprendizaje, de ahí que se dice popularmente: ¿de qué te sirve tanta experiencia, si sigues cometiendo los mismos errores?

Para comprender mejor el sentido de educar es propicio puntualizar tres significaciones generales que hace Mialaret (1977)  quien las expone de manera sencilla y clara para su comprensión:

1.- Es hablar de una institución social o un sistema económico de gran influencia, por ello podemos referirnos a educación occidental, oriental, moderna; o de un contenido histórico –comparativo, incluso socio-político.

2.- También educación puede el resultado o producto de una acción, se puede hablar de una buena o mala educación, de acuerdo a los tiempos. Aquí  los puntos de vista de la ética y la moral que son guías determinantes. Las instituciones escolares y los hogares han tomado ese rol de manera significativa, pero se ha olvidado la influencia social que también es determinante.  

3.- El tercer significado puede ser el proceso que relaciona de manera prevista o imprevista a dos o más seres humanos y los pone en situación de intercambio o de influencias recíprocas. Valorando esta afirmación podemos hablar de una teoría de la educación, nos referimos a la ciencia de la educación, lo que otros llaman ciencias de la educación donde intervienen la pedagogía, la piscología y la sociología. Si hablamos de un proceso no  intencionado o sistematizado  tendríamos que hablar de una educación no formal que contrasta con la formal que se refiere a un proceso sistematizado e institucional.

Una vez conociendo las significaciones de la educación es necesario detallar en torno a los Constituyentes de la Educación, que se pueden delimitar de la manera siguiente:

1.- Educación como Acción. Sujeto que se educa (educando) y que educa (educador).

Es substancial tener en cuenta las necesidades naturales del educando, Cousinet (1959) puntualizó: “El principal deber del educador, consiste en estar igualmente atento y no introducir a la infancia necesidades ficticias (alienación o enajenación) mediante intervenciones inoportunas y en permitir al niño satisfacer sus verdaderas necesidades, dejando entera libertad a la maduración y siguiendo el medio conveniente” Durkham (1926)  afirmó. “…No es el hombre como lo ha hecho la naturaleza, sino como la sociedad quiere que sea”. Cualquier posición obliga a un proceso sistemático que requiere  la planeación, el método, las técnicas y los recursos didácticos. Existen otros elementos que el profesor debe tener en mente: la personalidad, la libertad,  respeto y el momento evolutivo que representa; sin olvidar que debe mantener su personalidad porque es emisario de la sociedad, lo que implica tener claro  que su misión  es sin duda una acción  de gran influencia social.

2.- La intencionalidad. Se refiere a que la educación tiene como intención, precisamente eso,  debe educar, por ello Dewey (1971) señala: Existe una marcada diferencia entre la educación que cada uno obtiene de vivir con los demás y la educación deliberada del joven, en el primer caso la educación es incidental, es natural, es importante pero no expresa la razón de la asociación con su pueblo, con su cultura.

3.- Sistematismo, que refiere a sumar y ordenar elementos a favor de una meta. Nada impide, que vayan sumamente unidos los tres elementos constituyentes presentados.

Los Fines de la educación sirven tanto para justificar la acción educativa como para ser guía que la orienta, no hay educación sistemática sin la clasificación de los fines a lograr ; en ello también se presuponen valores, elegidos o personalizados que sumados tienen gran impacto social y desde luego natural, fortaleciendo el entorno del ser humano.

Por último podemos señalar que la acción educativa es dinámica, porque implica un proceso de enseñanza, de aprendizaje, de instrucción, de saberes e intenciones internos y externos, de adquisición de conocimientos, de capacitación, de entrenamiento, de formación e información, de conocer nuevas tecnologías y nuevos lenguajes y del manejo de valores que nos distinguen como seres humanos, aunque en ocasiones los animales y la naturaleza toda, nos dan lecciones que muchas veces no apreciamos.

¡FELIZ DÍA DEL MAESTRO! ¡FELIZ PRÁCTICA DOCENTE EN LA DISTANCIA! También ustedes son nuestros héroes.