LA PSICOLOGÍA EN EL DERECHO: Educación en tiempos de pandemia

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Educación en tiempos de pandemia.

Con fecha 24 de agosto iniciaremos formalmente el ciclo escolar 2020-2021, así lo ha anunciado la Secretaria de Educación Pública, este ciclo estará caracterizado por la ausencia de maestros y alumnos en las aulas, será un regreso en la modalidad de educación a distancia.

La educación pública desde educación inicial hasta bachillerato el ciclo escolar se realizará a través de la radio, televisión y con apoyo de los libros de texto; para Michoacán se reactivará el modelo aprende en casa, el que se implementó para lograr cerrar el ciclo escolar anterior, por lo tanto, continuaremos con la plataforma que va guiando en dos modalidades para la adquisición del aprendizaje vía televisión o en línea.

Las clases al inicio de la pandemia, eran trasmitidas por el canal 11 e ingenio T.V. con horarios establecidos para los grados escolares y con la posibilidad de una retransmisión.

Las actividades en línea eran a través de una plataforma en donde encontraban actividades para la población estudiantil, las/os maestros y los tutores. Plataforma bastante amigable y con una diversidad de actividades para la adquisición y reforzamiento del conocimiento, además de contar con un correo electrónico para estar en contacto su maestra/o para aclarar dudas. Lo único que me genera duda es saber si esto funciono, es decir si realmente lograron cursar de esta forma el ciclo escolar. La primera critica que obtuvo la estrategia evidentemente fue el acceso a internet. De acuerdo con la estadística derivada de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), en el año 2019 el 69% de la población en Michoacán cuentan con servicio de internet, ya sea por conexión fija desde su hogar o mediante un paquete de datos vía celular.

Entiendo que este esfuerzo pretende garantizar el derecho a la educación de las niñas, niños y adolescentes, y que, derivado de la experiencia anterior, se retoma y fortalece la estrategia, sin embargo, aún no han dado a conocer cómo se realizará, solo se escucha que se implementará también por el radio y por repetidoras de cadenas de televisión comercial como Azteca, Televisa, Imagen y una más, pero sería muy valioso escuchar cómo se realizará el acompañamiento de las y los docentes porque esta información llega a cuentagotas sin dar certeza, generando mayor malestar psicológico que ya de por si venimos arrastrando como parte de los efectos de la pandemia.

Por otra parte, se encuentra la educación privada, soportando la crisis, no solo la económica sino la de padres y madres de familia desorientados tratando de encontrar la escuela que les demande la menor implicación de los procesos de aprendizaje de sus hijas/os bajo el argumento de “para eso estoy pagando”, algunos otros pensando la posibilidad de implementar el hoy tan mencionado homeschool (tutores que proveen a sus hijas e hijos oportunidades educativas en la casa y la comunidad, en lugar de asistir a la escuela, e incluye aquellos alumnos que están enrolados en un sistema educativo, pero no atienden a una institución (Kozlowski, 1999).

Sin darnos cuenta la pandemia nos ha colocado en un hibrido educativo, porque se implementan estrategias metodológicas de los procesos educativos escolarizados y los procesos educativos del homeschool.

Debemos tomar en cuenta algo esencial en cualquiera que sea el proceso educativo en el que estén sus hijas/os, existe un factor común, el aislamiento mismo que en el caso de ellos se ha extendido porque recordemos que llevan en casa desde el mes de marzo, y de repente me cuestiono, si bien es cierto en la nueva normalidad aun nos encontramos en la reactivación de actividades al 25% ¿por qué no se consideró en el ámbito educativo de la misma forma quizá primero las universidades, seguido de preparatorias, y así sucesivamente hasta llegar a la educación inicial?.

¿Por qué no comenzar con educación de salud preventiva para no contagiarse?, porque hablemos claro como pintan las cosas en el mundo no habrá vacuna este año, y nuestros niños, niñas y adolescentes siguen en un estado de incertidumbre, creciendo con miedo a lo que hay fuera de casa. 

Al enemigo que no vemos, pero que les platicamos que les puede hacer enfermar hasta arrancarlos de su hogar, ¿Cuál va ser el costo de que vivan con miedo? Y si comenzamos a mostrarles cómo prevenir la enfermedad, y quizás venga a su mente lo mismo que también cuestiono, lo difícil que ha sido que los adultos entendamos el quedarnos en casa; de realizar el menor número de actividades que nos pongan en riesgo de contagio.

Pero recordemos que, con las niñas, niños y adolescentes, el proceso de aprendizaje será diferente la idea es enseñarle adaptación a esta nueva forma de vida. Que no solo incluye actividades de preventivas a emergentes, sino un cambio de hábitos de vida. Les invito a que reflexionemos sobre los posibles costos a los que nos vamos a enfrentar más adelante como efectos del aislamiento de este sector de población, y las autoridades estatales que comencemos a buscar estrategias con una visión inclusiva, evocando el interés superior del menor.