El dragón Cienfuegos incendia a AMLO

63

El gobierno de López Obrador se encuentra bajo el yugo del ejército, una de las instituciones más poderosas del estado mexicano y que ante la opinión pública aparece como una de las más respetables del mismo.

Sin embargo, el ejército es una de las instituciones más cerradas donde por razones de seguridad nacional no es transparente en sus actos u operaciones, pero las cadenas de mando con las que operan en varias ocasiones han cometido una violación sistemáticamente a los derechos humanos.

Fuera del marco constitucional, el ejército es utilizado para un sin número de actividades en la vida pública del país desde el auxilio a la población civil en caso de desastres naturales hasta ejecuciones extra judiciales.

Hoy varias fuentes periodísticas e investigaciones sobre el tema han documentado la colusión de diversos mandos militares con el crimen organizado en diferentes momentos de la vida nacional contemporánea.

Pero nunca antes se había conocido un escándalo de la magnitud del general  Salvador Cienfuegos acusado por las autoridades judiciales de los Estados Unidos por los delitos del narcotráfico y lavado de dinero, pero cuando todo indicaba que sería juzgado por el poder judicial de los Estados Unidos, se activo la diplomacia secreta del país, a través del canciller Marcelo Ebrard para que se le retiraran los cargos y pudiera regresar al país. Pero no se sabe el contenido de la negociación entre el gobierno mexicano y el estadunidense de alto nivel, ni mucho menos los términos de tal negociación.

La jueza tuvo que aceptar la petición del gobierno de Trump en lo que se considera una sumisión del poder  judicial estadunidense al ejecutivo lo que viola la independencia, algo nunca antes visto en Estados Unidos.

Sin embargo, el general Cienfuegos está en libertad y el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, está obligado en abrir una carpeta de investigación sobre el asunto algo muy complicado y  que tan solo cuenta con una valija diplomática entregada por el gobierno estadunidense donde supuestamente se encuentran todos los elementos probatorios de la supuesta acusación contra el general Cienfuegos por los cargos que se le imputan de narcotráfico y lavado de dinero entre otros, y si los cargos se homologan al marco jurídico mexicano para que proceda el proceso judicial en contra de dicho general.

De esta manera, haciendo honor a su apellido el general lanzará más que cien fuegos no solo contra la manera como se conduce el ejército mexicano y sus mandos, así como sus implicaciones con el crimen organizado donde existen varias pruebas documentadas por parte de algunos  periodistas. De esta manera la lumbre que lanza el militar quemará no solo a diferentes sectores del ejército sino también a la clase política.

También existe otro elemento de suma importancia a considerar para el gobierno de López Obrador, es la sujeción del poder presidencial al militar de facto que está presionando para que el General Cienfuegos no sea juzgado por los delitos que le imputa el gobierno estadunidense y más en este gobierno donde el propio López Obrador le ha entregado más poder a los militares.

De igual manera, los militares tienen muchos privilegios entre los cuales hay que destacar la propia justicia militar, a la cual seguramente el general Cienfuegos nunca estará sujeto.

Pero la gran interrogante es qué se negocio entre ambos gobiernos para que devolvieran al general de vuelta a casa a cambio de ninguna garantía y donde el poder militar jugó un papel de primera importancia.

Así se puede afirmar, que por lo menos hoy existen evidencias periodísticas de la corrupción y la vinculación de sectores militares con el crimen organizado y que no se debe utilizar el criterio político y la diplomacia secreta sino el apego al estado de derecho y la impartición de la justicia en este asunto.

También se impone la necesidad en un país democrático de revisar a fondo la estructura y el funcionamiento de los mandos militares así como transparentar sus acciones con apego a la legalidad. Por lo pronto el gobierno de López Obrador y la Fiscalía General de la República tienen ante ellos un dragón llamado Cienfuegos que quemara al sistema político mexicano y por el bien de la democracia se tiene que llegar a fondo en el asunto para evitar la impunidad en el país.