Mínimas, pero persisten las diferencias en Morena

Negociaciones sobre regidurías en municipios con candidaturas impugnadas, uno de los acuerdos para desactivar inconformidades

77
La sede de Morena, con plantón en puerta.

Aunque poca, persiste la resistencia entre la militancia de Morena a dejar su manifestación a las afueras de su sede partidista. Los procesos de designación de candidaturas son la razón de mantener, aunque menguada, la insistencia en que sean vistos los morenistas de abajo y no los chapulines que, afirman, enarbolan hoy las candidaturas, un episodio en el que se sigue cuestionando la figura de Raúl Morón Orozco, con quien advierten habrá un cobro de factura luego que pasen los comicios del 6 de junio. 

Pocas personas, se mantienen apostadas en las mesas ubicadas sobre la calle. “Fuera Morón”, además de otras, exhiben la razón de su movilización, menguada a comparación de los primeros días en que la figura del ex alcalde de Morelia concitó su rechazo a una presunta consulta para elegir al candidato a la gubernatura.

Morón Orozco, sin contar con una militancia efectiva, ganó como externo la alcaldía de la capital estatal impulsado por la ola a favor de Andrés Manuel López Obrador en el 2018. También como externo, habría alcanzado la nominación en una primera etapa de un proceso que sin más explicación dejo fuera a Cristóbal Arias Solís, quien se apuntaba como el más fuerte aspirante… también como externo a la militancia formal en Morena.

Pero la protesta no despertó sólo para el caso de Morón. Alrededor de 200 impugnaciones se alcanzaron para cuestionar tanto en las instancias partidistas como en el Tribunal Electoral del Estado (TEEM) y en el del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la intervención de la dirigencia nacional que encabeza Mario Delgado para elegir candidatos en varios municipios de la entidad, incluida Morelia otra vez en la carrera por la candidatura a ala alcaldía, donde se optó por Iván Pérez Negrón, diputado federal con licencia, identificado con Fausto Vallejo Figueroa y quien en las famosas “encuestas” se ubicaba en los últimos lugares de la preferencia, muy inferior a Alfonso Martínez o Guillermo Valencia -aspirantes del PAN-PRD y del PRI, respectivamente-, e incluso con otros perfiles morenistas como el mismo Alfredo Ramírez Bedolla y Carlos Torres Piña.

Las impugnaciones no sólo provienen de la militancia, sino de los actores directamente implicados en el proceso de designación, como el mismo Arias Solís, que al no ser designado, optó por abandonar su pretensión en Morena y buscó la candidatura de Fuerza x México.

Otra inconforme fue Selene Vázquez Alatorre quien advirtió que impugnaría ante el TEPJF su pretensión a la candidatura al no haberse respetado a su juicio la mecánica de la encuesta, en la que Ramírez Bedolla, ocupó el octavo lugar, y ella, aseguró, resultó “la más altamente calificada” entre las demás mujeres, por lo que cuestionó la designación directa. La ex perredista y ex funcionaria de gobierno, finalmente se olvidó de la querella y el pasado — anunció que se sumaba al proyecto del diputado local con licencia.

¿Y la militancia?

A mediados de abril, conocida la designación de Morón Orozco y otros aspirantes tanto a las alcaldías como a las diputaciones, integrantes de la llamada Asamblea Estatal de Bases tronaba en contra de Sergio Pimentel, alias “Yeyo”, el ex gobernador Leonel Godoy y el propio dirigente nacional, al considerarlos responsables directos de las designaciones donde dejaban afuera a los militantes fundadores y a su juicio mejores perfiles.

“No estamos obligados a votar por la imposición”, declaró en ese momento Rogelio Raya Morales. A su juicio, se requerían de “perfiles acordes con lo que se está planteando en el marco de la cuarta transformación y no oportunistas o chapulines, que, sin ninguna convicción más que buscando el salario del puesto de representación popular, se han venido enquistando ya en Morena.”

Eduardo López Tapia, de Militantes Libres de Morena, responsabilizó al líder nacional Mario Delgado Carrillo, de lo que llamó “violación a sus derechos político electorales”.

“No le podemos dar vueltas, Mario delgado es el responsable de lo que está ocurriendo en el país y evidentemente, en Michoacán fue nombrado Sergio Pimentel como el responsable para la estructura electoral, quienes estuvieron determinando todo el proceso, toda la selección de candidatos”, señaló en rueda de prensa.

Martín López Ortiz, señalaba entonces que “se impusieron el señor este, Pimentel y Leonel Godoy, ellos fueron los que nombraron candidatos en los 112 municipios del estado, en las 12 diputaciones federales y en las 24 diputaciones locales”.

Tras deslizar que a cambio de algunas posiciones incluso se habrían dado favores económicos, aunque reconoció no contar con las pruebas, López Ortiz cuestionó: “si los compañeros en los municipios deciden ayudarle a otra marca, que le ayuden, porque a final de cuentas la agresión fue tanta que, ¿cómo les dices que no lo hagan?”

El 27 de abril, El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ratificó el retiro de la candidatura de Raúl Morón al Gobierno de Michoacán, tras un accidentado proceso donde en dos ocasiones el Instituto Nacional Electoral había hecho lo propio al aducir que el aspirante no había reportado gastos de precampaña, la misma irregularidad que presentó el guerrerense Félix Salgado Macedonio, lo que obliga al partido político a cambiar a su precandidato.

El 28 de abril, Ramírez Bedolla fue anunciado como el suplente de Morón, quien a su vez fue designado dirigente estatal del partido.

Em la misma fecha, de acuerdo con información de Cecilia Sierra, de la agencia Quadratín, el secretario de Seguridad Pública, Israel Patrón Reyes, confirmaba que el candidato de Morena a la alcaldía de Huetamo, Rogelio Portillo Jaramillo, tiene una orden de aprehensión del Gobierno de Estados Unidos. “Si conocemos de esta información, es pública, está en página de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos”, señaló en la versión periodística, a la vez que planteó que la especie se confirmaría con autoridades del vecino país.

“Voluntad política”, la apuesta

Rogelio Raya Morales le apuesta a la “voluntad política” de Alfredo Ramírez Bedolla y que se concilien las diferencias en Morena.

Quien impugnara junto con otros liderazgos la falta de representatividad de los morenistas en las candidaturas escogidas por las dirigencias políticas, doce que el momento es de contribuir a que la candidatura de Ramírez Bedolla se fortalezca y se obtenga el triunfo.

Descarta que en el cese de las impugnaciones exista la promesa de ocupar puestos en las eventuales administraciones morenistas. Las únicas negociaciones, señala en entrevista telefónica, son las que han logrado los líderes de expresiones para llegar a un desistimiento en torno a los candidatos de algunas alcaldías, como las de Huetamo y Zinapécuaro, ahí sí, a cambio de algunas regidurías.

A reserva de lo que vaya resolviendo el Tribunal Electoral del Estado (TEEM), dice que esperarán los veredictos sin presionar ni cuestionar la sustitución de candidatos, algo que a estas alturas además ya parece improbable, cuando se está a menos de 15 días de la jornada electoral.

Con la candidatura de Ramírez Bedolla, una vez que se cuestionaba el método de elección de Raúl Morón Orozco, presuntamente por una encuesta que nunca les fue exhibida, es diferente su postura. Dice que “salimos ganando, no nosotros, en general Morena y hasta la sociedad michoacana”.

Señala que con Ramírez Bedolla se dio “la sensibilidad política para integrar a casi un 80 por ciento de la militancia de Morena que estaba marginada” y que, afirma, hoy se encuentra integrada en las tareas de la candidatura al gobierno estatal, las alcaldías y las diputaciones locales. “Se trata de abonar”, puntualiza.

Sobre quienes mantienen el plantón afuera de la sede de Morena en la capital estatal, indica que “con todo respeto, no le veo mucho sentido que se mantenga. La protesta, dice, “ha venido a menos; muchos de los grupos con el que se conformaba, tienen poco peso político”, califica.

Sobre Morón, insiste en sus críticas: “no tiene ninguna incidencia directa en el proceso; la gente no lo acepta, ni siquiera es de Morena”, pero, insiste, hasta que transcurran los comicios habrá que pasarle la factura, lo que considera ocurrirá cuando se convoque a renovar formalmente la dirigencia estatal morenista, en cuya estructura actualmente el ex alcalde de Morelia funge como delegado especial y dirigente estatal.