Ayuntamiento con Raúl Morón, de las expectativas ciudadanas a una candidatura frustrada

Con un saldo aún por revisar, este 31 de agosto concluye una administración municipal que inició con la expectativa ciudadana de un cambio real y termina con obras pendientes y una entrega-recepción con grandes huecos

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Morelia, Mich.- En medio de diversas irregularidades, este 31 de agosto llega a su término una administración que surgió entre la expectativa de un cambio real para los habitantes de la capital michoacana y que transcurrió entre la improvisación y el aumento en índices de inseguridad pública, con escasos o nulos impactos en el desarrollo económico de la capital estatal, incluida la frustrada candidatura de un alcalde que no concluyó su gestión.

Con Raúl Morón Orozco a la cabeza, quien ganó los comicios del 2018 trepado en la ola del lopezobradorismo, la administración pública municipal asumió el primero de septiembre del 2018 con el ofrecimiento de generar un pacto entre sectores que girara en torno al bienestar social, prosperidad económica, sustentabilidad, la paz y la seguridad.

Con una ciudad hecha pedazos en sus vialidades al concluir la gestión del independiente Alfonso Martínez Alcázar -quien este primero de septiembre del 2021 vuelve a ocupar el cargo de alcalde-, Morón Orozco asumiría el compromiso de que en tres meses resolvería el deterioro de las mismas, lo cual no logró y repitió la historia de su antecesor, ya que al concluir su gestión Humberto Arroniz, encargado de la alcaldía luego de la fallida búsqueda del profesor y ex dirigente magisterial de la candidatura a la gubernatura estatal, la ciudad presenta el mismo escenario.

Ante la efigie de José María Morelos y Pavón, Morón asumió en el 2018 la administración junto con los regidores Carlos Reyes Reyes, María Guadalupe Alcaraz Padilla, Rubén Ignacio Pedraza Barrera, María del Carmen Cortés Cortés, Ricardo Álvarez Mosqueda, Maribel Rodríguez Álvarez, Gustavo Omar Trujillo Corona, Gaspar Hernández Razo, Susan Melissa Vázquez Pérez, Rosalva Vanegas Garduño, Moisés Cardona Anguiano y Eliacim Cañada Rangel, quienes en su mayoría y en el tramo final del gobierno municipal y bajo la complacencia de Arroniz Reyes, se otorgaron un bono por más de 284 mil pesos, aplicado por presuntamente haberse mantenido en labores durante los puntos altos de la pandemia generada por el covid-19.

De aquellos anhelos, hoy se llega a una administración que dejará más de 40 obras pendiente de concluir, entre ellas el Puente de Siervo de la Nación, iniciado en septiembre del 2020 y que se preveía culminaría en febrero de este año, luego se dijo que en abril, que en mayo y es agosto y quedará pendiente, no obstante que en este caso el aporte de la empresa ferroviaria Kansas City por 6.5 millones de dólares fue un factor principal para su financiamiento.

Otras obras inconclusas son el puente vehicular de la calle Ocampo y la segunda etapa de la rehabilitación de la avenida Lázaro Cárdenas, que también se preveía concluir en meses pasados y que queda entre la incertidumbre y el enojo de los comerciantes de una de las zonas con mayor operación comercial de la ciudad.

Morón solicitó licencia para separarse del cargo el 29 de enero del 2021, con la intención de ocupar la candidatura de Morena al gobierno estatal, figura que ocupó con el “dedazo” de Mario Delgado, el dirigente nacional morenista, pese a que se habló de una presunta encuesta que determinaría al aspirante entre 24 figuras y de la que nunca se conocieron los resultados.

Fue el Instituto Nacional Electoral, quien frenó las aspiraciones del profesor. El 25 de marzo, el organismo determinó que no cumplía con los requisitos al no haber presentado gastos de precampaña, con lo que anuló su registro como candidato, mismo que fue ratificado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con lo que Morón fue designado otra vez por Delgado comisionado especial de Morena en Michoacán, en un ambiente de rechazo de las bases partidistas a su figura tanto como candidato como dirigente.  

Desde los primeros meses de su gestión y hasta finales del 2019, Morón Orozco se negó a suscribir a la policía municipal al Mano Único que proponía el gobierno estatal, insistiendo en que los elementos a cargo del a comuna serían eficientes y efectivos en su labor. No fue así. De acuerdo con la encuesta de percepción ciudadana del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), Morelia junto con Uruapan y Zamora, son ciudades que a nivel nacional se consideran las más peligrosas y que se mantiene con un promedio de uno a tres homicidios dolosos por día. De acuerdo con el Secretariado Nacional de Seguridad Pública, hasta julio de este año Michoacán se mantenía en la cuarta posición a nivel nacional en el aumento de homicidios dolosos, con un 38.2 respecto al periodo anterior.

De los elementos policiacos, y que en su toma de posesión Morón Orozco afirmó que se superaría la etapa de confrontación con los ciudadanos, principalmente comerciantes ambulantes y jóvenes que ya provenía de la gestión de Martínez Alcázar, no logró ajustarse a su discurso de que “no se permitirán actos de prepotencia, abusos, ni arbitrariedades de quienes trabajen en la administración municipal”, ya que los operativos con el abuso de autoridad contra oferentes se mantuvo además de la agresión a la reportea Mitzi Torres, el 21 de agosto del 2019, cuando elementos de la corporación la agredieron y la retuvieron cuando la comunicadora apeló a su ayuda al sufrir un intento de violación.

Hasta la fecha, de manera palpable se desconoce cual fue la concreción de la política económica del Ayuntamiento morenista, área en la que se tuvo la primera fractura con la renuncia de su titular Josefina Cendejas, proveniente de la academia, quien llegó a plantar que sería la actividad cultural capitalina el motor del crecimiento, cuando las mismas empresas culturales no estaban contempladas en el marco legal regulatorio que les diera facilidades para operar. Cendejas tuvo un accidente y estando convaleciente, fue despedida por Morón Orozco, hecho que le generó críticas al ex dirigente de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Con más de 3 mil empleados en la plantilla de sindicalizados, el gobierno de Morena en Morelia ya con Arroniz al frente, ha tenido varios enfrentamientos con los gremios, sobre todo con el Sindicato Independiente Demócrata de Empleados Municipales (Sidem), que en una protesta realizada en julio pasado recriminaron que por falta de atención de directivos en dependencias se incrementaron los contagios de covid-19 al ser obligados a laborar presencialmente, no obstante el 21 de enero de este año, Morón Orozco planteó que cerrarían las dependencias si se registraban casos.

En los tramos finales de la administración, cabe señalar que de acuerdo con el equipo de Alfonso Martínez Alcázar, se dieron irregularidades en la instalación de la comisión de entrega-recepción, figura contemplada en la Ley Orgánica Municipal y en la que se prevé su instalación 45 días antes de la toma de posesión, es decir, debió instaurarse el 31 de julio y hasta el 6 de agosto la misma no se concretaba.

Al tema se suma la denuncia que realizó apenas la semana pasada el propio Arroniz y elementos de su gabinete, respecto al presunto hackeo y robo de información de la red municipal, concretamente de la Tesorería y la Dirección de Obras Públicas, anuncio que para Yankel Benítez, quien fungirá como secretario del Ayuntamiento entrante, son excusas para ocultar información sensible, al tratarse de áreas con un alto flujo y circulación de recursos.

Este martes 31 de agosto, a pocas horas del cambio de estafeta, Arroniz se dijo satisfecho “con el deber cumplido”. Pocas horas después de su afirmación, el Dren Barajas se desbordaba por las lluvias generadas por el huracán “Norma”, en el cruce de Periodismo y Siervo de la Nación, con afectación a vecinos de la zona que se dieron a la tarea de sacar el agua de sus hogares ante el escenario de una obra inconclusa, la del puente elevado para evitar el cruce ferroviario y que queda sin concluir.