Hay que cambiar el mundo…

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Es gracias a los hallazgos arqueológicos que podemos conocer nuestro pasado. (Foto: especial)

Esta semana ha estado plena de acontecimientos dignos de sentarse a tomar un cafecito y platicar largo y tendido, sobre lo que ha ocurrido. Es tanto, que es imposible abarcarlo todo.

Desde el sábado en la noche, pensaba en   Emiliano Zapata, en cómo fue ultimado en un 10 de abril, a traición, por defender los ideales y anhelos de la Revolución mexicana.

 Asimismo, el pasado domingo se conmemoró la entrada de Jesús de Nazareth a Jerusalén, quien fue recibido con palmas a su paso. Iniciaba la semana llamada “Santa”, en la que Jesús fue vitoreado, traicionado, hecho preso y crucificado, por el poder religioso, económico y político. Por abrir ojos y mentes, por hablar con la verdad; por luchar por cambiar el mundo.

Luchó con el arma más poderosa; la palabra, las ideas y el amor al prójimo. Luchaba por la libertad, la igualdad, la justicia, la paz. Era Jesús de Nazareth un revolucionario en toda la extensión de la palabra.

Ese día también se llevó a cabo el ejercicio de revocación de mandato, el cual está marcado en la Constitución Mexicana.

Mucho han hablado analistas políticos al respecto. En lo personal solo quiero señalar que nos falta mucho por aprender, y sobre todo anular las técnicas de acarreo, las cuales aún persisten. Y que no deberían de existir.

 Hubo un caso en particular, que me atrevo a mencionar; se trata del ocurrido en el ejido Nueva Victoria del Municipio de San Fernando Chiapas, y el cual está documentado en video. Un camión de redilas de tres toneladas, como si de ganado se tratase, fue utilizado para llevar a la gente a votar a favor de la permanencia de la actual administración. De no hacerlo, perderían los apoyos de los cuales logran apenas sobrevivir.

Al parecer sobrecargaron el camión, en un tramo del camino, el chofer perdió el control y se fue hacia un barranco. Como resultado hubo dos personas muertas, una niña herida y ocho lesionados.

De no ser por el video subido a las redes, nadie se hubiera enterado de lo sucedido, de esas cosas no se habla.  

Sin embargo, los vecinos del lugar y familiares de las victimas decidieron no callar más. Juan Carlos Jiménez, quien perdió a su esposa en el accidente, dijo que los hechos ocurrieron mientras iban a votar, añadió que: “íbamos amenazados, pues si no íbanos nos quitarían los apoyos”. Neptalí López, hermano de una fallecida, señaló que la persona identificada como “Iván” amenazó a los pobladores de que si no iban a votar perderían los apoyos de Adultos Mayores y de Sembrando Vida.

 Magnolia Velázquez, hija de una de las víctimas, exigió justicia por el fallecimiento, que atribuyó a la ‘política’. “Por ir a votar, para que no nos quitaran los apoyos, están muertas”. Asimismo, hizo saber   que, tras lo sucedido, le prometieron ayuda a la familia; “nos mandaron 15 pollos, seis kilos de arroz y tres kilos de Maseca”.

Al parecer hubo más casos de acarreo: práctica que no existiría si no hubiera miseria e ignorancia.

Es terrible como siguen subsistiendo prácticas clientelares.

La semana pasada tras haber enviado mi artículo a este prestigiado medio, me llegó más información sobre descubrimientos arqueológicos en la zona por donde están llevándose a cabo los trabajos para el tren maya.

Considero de suma importancia la riqueza arqueológica, los hallazgos que permiten a la humanidad, conocer su evolución e historia. Porque finalmente somos uno. Somos todos humanos, y vivimos en la misma casa; el planeta tierra, el cual ha sido devastado por la avaricia y la inconciencia y está a punto de colapsar.

Es por la importancia que tiene, el que conservemos y cuidemos la enorme riqueza hídrica para consumo humano y de toda la fauna y flora existente, el que escribo sobre lo que está ocurriendo, no como critica, sino como intento de hacer conciencia, como un intento de salvar el planeta y claro nuestra enorme riqueza histórica.

Arqueólogos localizaron una canoa prehispánica en un cenote, la cual mide 1.60 m de largo, 80 cm de ancho y 40 cm de alto.  Es impresionante su buen estado de conservación; inicialmente ha sido asociada al periodo Clásico Terminal.

El periodo conocido como Clásico Terminal se llevó a cabo durante el siglo IX (750 a 1050 d.C.). Este periodo se caracterizó porque las civilizaciones crecieron, construyeron grandes ciudades utilizando grandes piedras que tallaron para tal fin. Mejoraron las técnicas de agricultura, orfebrería, metalurgia y cerámica.

El Clásico Tardío (600 a 800 d.C.) se caracteriza por la expansión territorial, la complejidad social y el aumento en la densidad de población (Sharer, 1999).

Hacia el mismo periodo, en la península de Yucatán, Chichén Itzá se transformó en un poderoso centro regional que controló a los asentamientos menores que se localizaban en su periferia, asegurando el área comprendida entre la costa norte y la región central de la península  estableciendo e interviniendo sus propios puertos de embarque y expandiendo su influencia a lo largo de la costa oriental y occidental de la Península de Yucatán (Andrews et al., 1988; Andrews y Robles, 1985)

 Con este conocimiento, aunque somero, nos damos una idea de la antigüedad e importancia del descubrimiento de la embarcación maya de madera, de 1,60 metros de largo, que apareció en un cenote cerca de las ruinas de Chichén Itzá. Las muestras orgánicas de la balsa se enviarán a laboratorios e investigadores de la Sorbona de París vendrán para un análisis exhaustivo.

Es la primera canoa de este tipo que se encuentra completa y tan bien conservada en el área maya. Los investigadores lanzan dos hipótesis: podría haberse empleado para la extracción de agua o para el depósito de ofrendas durante rituales.

Helena Barba Meinecke, la responsable de la subdirección de Arqueología Subacuática para la península de Yucatán, narra: “Estaba en una parada de seguridad. Cuando se hace buceo a más de 20 metros de profundidad, se realiza una pausa cada cierto tiempo. Me detuve para ubicar hasta dónde llegaba el espejo de agua durante la época prehispánica. Ahí, me percaté de una cavidad en la marca de agua que tenía un grosor bastante considerable, eran unos 90 centímetros y empecé a seguir la mancha negra que se ve en la roca. Me metí un poquito a la cueva y de repente vi lo que parecía ser un tronco de algún árbol, hasta que lo toqué y lo vi de frente, me di cuenta de la forma y dije: ‘¡Esto no es un tronco!’. Al interior de la embarcación había marcas de cortes muy rectos, que no eran hechas por la naturaleza, sino por el hombre”.

Su antigüedad, explica la doctora en Estudios del Mar, ha sido inicialmente asociada al sitio de San Andrés, periférico a Chichén Itzá, cuya temporalidad está vinculada al periodo Clásico Terminal. Pero será en los próximos meses cuando se precise la edad de la balsa, mediante la dendrocronología —ciencia que se ocupa de la datación de los anillos de crecimiento de los árboles— con ayuda de la prestigiosa Universidad de la Sorbona, que buscará también la madera exacta con la que los antiguos hicieron la embarcación.

En los dos cuerpos de agua del sitio de San Andrés también se localizaron elementos arqueológicos. En el cenote, a 50 metros de profundidad, se identificó una osamenta humana y cerámica, también pintura mural en su área de acceso; en las paredes, a través de intrincados pasajes, los investigadores encontraron pintura mural: manos pintadas sobre el techo de roca; un incensario completo, correspondiente al periodo Posclásico Tardío (1200-1500 d. C.); una roca-estela, un cuchillo ritual y más de 40 vasijas.

“En el caso de la península yucateca, desde Honduras hasta Tabasco, también se hacía cabotaje, es decir, navegaban pegaditos a la costa, explica la arqueóloga. De acuerdo con los incipientes estudios sobre el tema, los mayas navegaron muy intensamente. Esta canoa es excepcional”.

La historia y cultura de nuestros ancestros es riquísima, y prácticamente desconocida. Es gracias a los hallazgos arqueológicos que podemos conocer nuestro pasado.

Es inentendible que en aras de un tren se acabe con enorme riqueza arqueológica, con ecosistemas, con acuíferos que son sustentadores de vida y en este caso guardan secretos valiosísimos sobre la. Humanidad.

 Es inentendible lo que pasa en el mundo; la violencia impera en todos los ámbitos. La avaricia, el egoísmo, el ansia de poder se imponen sobre los valores de respeto a la vida en todas sus acepciones.

Jesús de Nazareth predicaba que debía cambiar nuestra manera de ver las cosas, de hacerlas, que no debía haber injusticia ni violencia.  Predicaba que debíamos cambiar el mundo.

Termino diciendo: “Que así sea”.