Solo un auxiliar del aprendizaje

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Tradicionalmente las herramientas del aprendizaje utilizadas en los centros educativos han sido el gis, el pizarrón, la explicación del tema por parte del docente, alguna que otra práctica de física, química o biología. (Foto: especial)

Tradicionalmente las herramientas del aprendizaje utilizadas en los centros educativos han sido el gis; el pizarrón; la explicación del tema por parte del docente; alguna que otra práctica de física, química o biología; si existía el laboratorio correspondiente; la consulta de libros; material didáctico ilustrativo y tangible; las tareas y los trabajos sobre temas específicos. Posteriormente se fueron utilizando algunos auxiliares, como la televisión; las películas; los retroproyectores; los proyectores; hasta llegar a la sociedad del conocimiento, con la aparición de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, las cuales no solamente han evolucionado las comunicaciones si no la forma del aprendizaje.

La televisión, que, de ser un medio de entretenimiento, poco a poco se fue convirtiendo en un auxiliar de la enseñanza, como ningún otro medio de difusión, por lo práctico para transmitir mensajes ilustrados con imágenes, de hechos que sucedían en tiempo real o diferido en cualquier parte del mundo. Siendo tal su aprovechamiento que sirvió de base para implementar la telesecundaria y el telebachillerato, muy al estilo de la televisión educativa italiana, bajo la supervisión de un “maestro monitor” que se encargaba de revisar las actividades realizadas. Hasta la fecha este medio sigue jugando un papel importante en el proceso de aprendizaje, ya que las imágenes son base del conocimiento en los primeros años de vida de las personas. “Los infantes reciben casi toda la información a través de la observación visual, relacionan, recuerdan y construyen sus imágenes mentales a través de los estímulos visuales inmediatos”.

El cine ha sido una importante herramienta didáctica para la enseñanza, principalmente de las ciencias sociales. Hubo toda una época en que se proyectaban películas, para fortalecer los conocimientos adquiridos en clases. Las imágenes y contenidos permiten asociar ideas con experiencia pasadas, que ayudaban a memorizar situaciones y a crear nuevas formas de pensamiento, además de obtener información para tener una visión más clara de algunos problemas cotidianos y reflexionar, sobre los valores de amor, libertad, justicia, templanza, fortaleza, nobleza y solidaridad, que por lo común se manifiestan en las diferentes escenas de una película de corte educativo.

Luego prevaleció la época de las transparencias, que no es otra cosa que una lámina transparente de acetato, en la cual se pueden escribir y dibujar con rotuladores y marcadores especiales esquemas  y gráficos que se proyectaban mediante un retroproyector, que llegó a ser un buen auxiliar en la enseñanza, el cual pronto fue sustituido por el proyector de diapositivas o películas de filmes dispuestas ( transparencias fotográficas),  que se pueden proyectar en cualquier superficie lisa dentro de las aulas, sin necesidad de utilizar alguna pantalla en especial. Muy útil porque ayuda a la explicación oral ilustrando esquemas, cuadros, gráficos y fotografías; mejora la atención de los alumnos, facilita la presentación de los contenidos, hace ameno el desarrollo del tema y se ahorra tiempo en una  exposición.

A principios del presente siglo, fueron materializándose los avances tecnológicos en las comunicaciones y en la información, con la aparición de todos los aparatos electrónicos como los ordenadores, smartphones, tablets, incluyendo las redes inalámbricas por Wifi, las apps y el software, que nos permiten acceder con facilidad a la obtención de información (videos, noticias, mapas, gráficos y cualquier material didáctico), para analizarla, guardarla y transferirla al instante a cualquier parte del mundo.

Las TICs, han transformado por completo la vida de la humanidad, se están convirtiendo en herramientas básicas del proceso enseñanza-aprendizaje, tanto formal como informal. Sólo que, las niñas, niños, adolescente y jóvenes, hijos de las familias pobres y miserables que viven por todo el territorio nacional, no han tenido acceso a esas valiosas herramientas, para mejorar su aprendizaje. Para este segmento de la población durante dos años, la continuación de su educación se limitó cuando mucho, a un solo auxiliar del aprendizaje que fue la pantalla de un televisor en las regiones donde llegaba la señal, pero en otros casos, simple y sencillamente se interrumpió por completo. Ningún auxiliar estuvo presente durante todo ese tiempo, condenándolo para siempre, a todos esos desiguales a seguir viviendo una vida de marginación y pobreza. Mientras quienes administran las instituciones sociales, municipales, estatales y federales, están entretenidos en buscar reacomodo para 2024. Simulando el combate a la corrupción y a la impunidad, cuando bien sabemos que se protegen los unos a los otros, para seguir manteniendo sus respectivas cuotas de poder. Vivimos en la inseguridad, la corrupción escurre por todas las administraciones públicas, y solo hay dos inocentes en prisión (“El bronco” y Rosario), mientras que los que realmente robaron al pueblo están libres u ocupan un cargo de elección popular. Lo más grave es que se está descuidando la educación del pueblo, que es el que produce y da de comer, siendo tan sencillo mejorar la calidad de la educación y poner orden en el Sistema Educativo Nacional, sólo era cuestión de voluntad para que a estas alturas se hubieran implementado las siguientes acciones:

Establecido a nivel nacional un calendario escolar de 200 días de clases; implementado un programa nacional de desayunos escolares; mejorado las instalaciones escolares; junto con el sector productivo, actualizado los planes y programas de estudio; nombrado a personas preparadas académicamente, con vocación de servicio y moral reconocida, al frente de las instituciones educativas; eliminado las “cuotas voluntarias” y “fichas” para tener derecho al examen de admisión; revisado el sistema nacional de becas; mejorado las condiciones laborales de los trabajadores de la educación a fin de que perciban un salario digno; suspendido la apertura de universidades no vinculadas al sector productivo; revisado expedientes laborales para depurar plantilla de personal y aplicado la normatividad a quienes no han cumplido con su responsabilidad. Parafraseando al clásico vale la pena mencionar, que es un absurdo utilizar la justicia para cometer injusticias.