Huelguistas del Hotel Virrey de Mendoza, más de un año a la espera de justicia laboral

Persiste el movimiento laboral iniciado el 28 de abril del 2021, con 22 trabajadores que se decidieron por las banderas rojinegras

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Se mantiene la huelga en el Hotel Virrey de Mendoza, iniciada un 28 de abril.

Morelia, Mich.- Espectadores de la marcha por el Día Internacional del Trabajo, los huelguistas del Hotel Virrey de Mendoza escuchan las consignas, ven pasar mantas y pancartas de inconformidad y, a más de un año de haber iniciado su movimiento, no ven cerca el momento en que las autoridades laborales resuelvan a su favor.

Movimiento laboral iniciado formalmente el 28 de abril del 2021, a las afueras del vetusto edificio que integra el paisaje urbano en el Centro Histórico moreliano, los 22 trabajadores que se decidieron por las banderas rojinegras se mantienen a la espera de un dictamen que se retrasa y hace sus días cada vez más lentos.

Su litigio va en contra del empresario José Ramón Toca Treviño, a quien le demandan reinstalación y pago de salarios por dos años, que ya serían tres en este 2022, ya que en el 2020 iniciaron los conflictos con el propietario, cuando decidió que las propinas que recibían los trabajadores también fueran parte de sus ingresos, siendo que las mismas eran el complemento ante sus bajos salarios.

Desde entonces inició una irregular operatividad laboral, ya que al negarse los trabajadores a compartir sus propinas, el empleador se empeñó en despedirlos, no obstante que algunos tienen 26 años de antigüedad laboral, los de menos años contabilizan 5, 10, 15, 18, laborando para Toca, quien de los 40 empleados inicialmente inconformes, convenció a un buen número de desistirse de la huelga, así hasta que sólo son 22 los que resisten.

Amparados bajo las siglas de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), los huelguistas se mantienen con pocos ingresos para sus familias, ya sea realizando trabajos particulares o con los recursos que les deja la venta de dulces y refrescos en una mesa que comparte espacio con sus casas de campaña, donde pernoctan y cubren las guardias reglamentarias para mantener el movimiento.

“No es fácil esta lucha”, sintetiza uno de los empleados del hotel considerado el más caro de los ubicados en el primer cuadro de la ciudad y sin funcionar desde el año pasado.

Los contingentes de sindicatos apenas acaban de pasar frente a las banderas de huelga y queda en el ambiente una de las consignas: “¡Lucha, lucha, lucha, no dejes de luchar!”.