La otra marcha de Tiri

No fue una marcha hacia el Congreso "de lucha y de protesta", sino de fiesta por recibir la Medalla al Mérito Docente que otorgó a la Normal "Vasco de Quiroga" la LXXV Legislatura

97
La banda de Tiripetío, hacia el Congreso del Estado. | Agencia Comunicación Gráfica

Morelia, Mich.- Esta vez la marcha no fue “de lucha y de protesta”. No hubo pintas, ni secuestro de unidades vehiculares. Menos reclamos por falta de pagos, de incumplimiento en becas o demandar plazas automáticas, temas vigentes de la lucha normalista en el estado.

Esta vez salieron en orden. Con banda incluida. Algunos trajeados, otros bien peinados y con el rostro sereno, no el tenso de la indignación contenida.

Acudían al Congreso del Estado, no para enjuiciar a los diputados. No, para nada. Esta vez la visita fue, incluida un comité de recepción, para recibir la Medalla al Mérito Docente que les concedió la LXXV Legislatura, cuyos integrantes justificaron la entrega del reconocimiento en los cien años de existencia de la Escuela Normal Rural “Vasco de Quiroga” de Tiripetío.  A Tiri, pues, como coloquialmente se conoce a la institución y sobre todo a sus estudiantes, “los tiris”, gracias a sus movilizaciones que, por años, han causado enojo, malestares ciudadanos y de autoridades, y también intervenciones policiacas duras, rudas y con graves consecuencias.

Una de ellas fue el 15 de octubre del 2012, cuando un operativo policiaco ingresó a la Normal para liberar unidades secuestradas por los estudiantes. A su paso quedaron 70 normalistas detenidos y heridos, incluidas varias mujeres, quienes posteriormente fueron liberados.

Semanas atrás a la entrega del reconocimiento, el secretario de Gobierno acudía a la Normal, reconocía que en el plantel había disciplina, orden, buena formación con cultura y deporte. También conoció de las carencias de los normalistas internados en el viejo edificio de la Tenencia moreliana.

“En la medida de nuestras posibilidades vamos, como lo hacemos con todos los sectores, a apoyar y atender a esta institución, refrendamos nuestro compromiso de respeto a su labor en el sistema educativo”, expresó el funcionario en la visita del 4 de mayo al plantel, de acuerdo al comunicado que al respecto manejó el gobierno estatal y que anticipaba que “para los próximos días se prevén una serie de actividades con motivo del Aniversario número 100 de la creación del normalismo rural en nuestro país, que tuvo su origen en Michoacán”.

Ese fue el argumento de los legisladores para otorgar la Medalla al Mérito Docente. El centenario del normalismo, del cual la de Tiripetío es uno de los bastiones principales en Michoacán de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).

La investigadora Mónica Naymich López Macedonio, en su trabajo “Los estudiantes de las Escuelas Normales Rurales en el conflicto internacional de la guerra fría”, publicado en la revista Secuencia (número 108, año 2020), “La FECSM fue una organización estudiantil emblemática del nacionalismo revolucionario que estuvo adscrita a organizaciones estudiantiles internacionales abiertamente identificadas con el antimperialismo de la Unión Soviética”. La organización, de acuerdo con la especialista, “representaba a las Escuelas Normales Rurales, las cuales habían defendido el proyecto educativo oficial que estableció la educación socialista” del gobierno de Lázaro Cárdenas del Río.

En el país se contabilizan 17 escuelas normales rurales, ubicadas en El Quinto, Sonora; Saucillo, Chihuahua; Aguilera, Durango; San Marcos, Zacatecas; El Cedral, San Luis Potosí; Cañada Honda, Aguascalientes; Atequiza, Jalisco; Tiripetío y Cherán, Michoacán; Teteles, Puebla; Panotla, Tlaxcala; Tenería, Estado de México; Amilcingo, Morelos; y Ayotzinapa en Guerrero.

Pero la Normal “Vasco de Quiroga” es la primera institución normalista de México, fundada en mayo del año 1922 y establecida primeramente en Tacámbaro, posteriormente trasladada a Tiripetío en 1949.

Por ello el simbolismo, aparejada a una lucha estudiantil que en el movimiento normalista tiene su lugar, al igual que de manera trágica ubicó a la Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa -con 91 años de existencia-, y donde presuntamente las fuerzas federales desaparecieron a 43 alumnos del plantel en el sexenio de Enrique Peña Nieto, el 26 de septiembre de 2014.

Otra marcha la de este miércoles. Un reconocimiento que para algunos será bienintencionado de parte del gobierno morenista que impulsó el reconocimiento en cuanto al centenario. Para otros será de cuestionar si con ello se condiciona o mediatiza la lucha estudiantil.

Atrás de los acordes de la banda, de las palabras de agradecimiento quedan otras preguntas: ¿Tiri vive?, ¿la lucha sigue?