Bar dos veces clausurado por irregularidades cumple con la anuencia vecinal: Minerva Bautista

El tema de la anuencia vecinal será turnado a Cabildo para su final aprobación; algunos "coyotes", dentro de la administración: regidora

Algunos bares y antros operan con la molestia de algunos ciudadanos. La imagen solo es ilustrativa.

Morelia, Mich.- Luego de que un grupo de 38 colonos del Centro Histórico se manifestara en contra de la apertura del bar Casablanca, ubicado en la esquina de las calles Dr. Miguel Silva y Aquiles Serdán, el cual ha operado incluso después de clausurado por inspectores municipales, la regidora Minerva Bautista Gómez explicó que la comisión del Ayuntamiento en la que participa dictaminó que el establecimiento cuenta con la anuencia vecinal suficiente para operar.

La dictaminación, que está por ser turnada al Cabildo para su final aprobación en próximos días, está fundada, justificó la regidora, en el hecho de que cuenta con el 80 por ciento de la anuencia de los vecinos domiciliados cincuenta metros a la redonda del establecimiento tal como lo establece el reglamento en la materia, lo cual correspondería a aproximadamente veinte firmas.

Esta cifra no es igual al 80 por ciento de los vecinos, acotó la funcionaria, sino que es el número que se obtiene luego de restar aquellos domicilios en los que no vive nadie o nadie abrió. Hay que considerar también, agregó, las casas que son propiedad de la misma persona moral que el bar, lo cual les facilita las cosas.

“En este caso, se cumplió. Se cumple más del 80 por ciento. Posiblemente sean más vecinos inconformes, pero ya no están dentro de esta circunferencia, que se establece dentro del reglamento”.

El bar Casablanca ha estado funcionando sin licencia desde finales de marzo del presente año, e incluso en las últimas semanas con una clausura impuesta por la Dirección de Inspección y Vigilancia el 20 de mayo, cuyos sellos se volvieron a colocar en días pasados puesto que los habían retirado.

Ante ello, la regidora Minerva Bautista argumentó que la comisión “no tenía vela en el entierro”, ya que su competencia es únicamente, después de recibir el expediente, analizar si el establecimiento cuenta con el permiso vecinal para obtener una licencia de funcionamiento del género C para preparación y venta de bebidas alcohólicas. “Como comisión nosotros cumplimos con revisar, con verificar”, sentenció.

“Creo que aquí lo que ha faltado es un poco de comunicación con Inspección y Vigilancia, porque primero a nosotros nos dijeron que era solamente un local en donde iba a haber eventos privados, y después que solamente iba a ser un local en donde se iba a vender alimentos preparados, sin necesidad de la preparación de bebidas con alcohol”, agregó.

Aunque declaró que siempre ha estado en la disposición de escuchar a los inconformes, también dijo que “nos extrañó” que no se han manifestado en contra de los otros bares que hay en la zona, uno de los cuales (el Beer Pong) ni siquiera cuenta con una licencia de funcionamiento, además de que permite el paso de menores de edad y no respeta la normativa en cuanto a límites de ruido y horarios de cierre.

Ante la renuencia de los inconformes a tener una reunión conciliatoria con los dueños del bar, según refiere, adelanta que “si se negase [el permiso] por parte del ayuntamiento, y ellos [los dueños], teniendo la razón, acuden a otra instancia, se los van a dar tal vez sin ningún acuerdo previo, porque no es por ley que deban tener guardia de seguridad una vez que cierre el bar. Ellos se comprometen en este momento a eso”.

Miguel Ángel Pedraza Cuevas, representante de los vecinos organizados, comentó para el medio en semanas previas que se han metido una serie de solicitudes de información, así como peticiones directamente al secretario del ayuntamiento, Yankel Benítez, y al presidente Alfonso Martínez Alcázar, para que tomaran medidas contra un establecimiento que ha estado funcionando en la irregularidad.

Regidora llama a no contratar ‘coyotes’

Minerva Bautista aprovechó la ocasión para llamar a los empresarios que quieran montar un establecimiento a no contratar “coyotes”, gestores que cobran por sacarles el permiso en el Ayuntamiento. Muchas veces, dijo, estas personas laboran dentro de la propia administración y terminan “malaconsejando” a la ciudadanía.