AMLO admite que no puede reformar al Poder Judicial

Andrés Manuel López Orador. | Fotografía: Archivo

Morelia, Michoacan.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció y admitió que no puede reformar al Poder Judicial; le corresponderá a la siguiente administración realizar este ajuste, afirmó.

“Sí se necesita la reforma sin enojarse, sin insultos, sin nada, no, no. Ellos mismos deberían de atender esto que era mi propósito, nada más que no pude, pero sí se puede aunque quede como tarea en adelante, pero ya irlo discutiendo, ventilando, para que si no podemos nosotros, lo que vengan detrás puedan llevarlo a cabo”, aseguró el mandatario desde Palacio Nacional.

López Obrador aseguró que propondrá en su iniciativa de reforma la creación de un Tribunal Interno para evaluar la actuación de jueces, magistrados y ministros, que no sea el actual Consejo de la Judicatura Federal (CJF)  porque, acusó, esta pasmado.

“La reforma que voy a enviar que incluya un Tribunal al interior del Poder Judicial para que esté pendiente, sí, la Judicatura, pero no la actual que está pasmada, congelada”.

Dijo que una evaluación “aplicaría en positivo porque ser juez, sí se permite un periodo de reelección o para mantenerse en el cargo porque se aplicaría también lo de la revocación de mandato”.

La población, dijo, estará pendiente de quienes actúan con apego a la legalidad y si alguno quisiera reelegirse tendrán que someterse a la decisión popular y por esa razón es importante que “la vida pública cada vez más pública, transparencia. Antes ni se conocían los jueces, era una sociedad anónima, actuaban en la clandestinidad, ni jueces ni magistrados ni ministro, ahora es distinto, claro, estamos empezando, por eso es muy bueno este ejercicio, pero hace falta seguir empujando la reforma”. 

Insistió que en los anteriores gobiernos no se hicieron nada a favor de la población, “¿qué más pruebas queremos de que están al servicio de la oligarquía, del influyentismo, de quienes tienen para comprar su inocencia? Y sí hay algunos casos, pero no es la regla, es la excepción entonces sí se necesita la reforma sin enojarse sin insultos ni nada, no, ellos mismos deberían atender”.

El presidente admitió que “era mi propósito, pero no pude, pero sí se puede, aunque quede como tarea hacia adelante, pero irlo discutiendo para que los que vengan detrás puedan llevarlo a cabo. Dicen los filósofos asiáticos que un problema bien planteado es un problema medio resuelto, si llegamos a plantear el problema avanzamos ya tenemos claro”.