La marea social

Decenas de manifestantes participaron en la "marea rosa". | Fotografía: Agencia Comunicación Gráfica

 Un movimiento periódico y alternativo de ascenso, producido por una gran inconformidad de la administración política actual ha despertado en la sociedad mexicana, la ambición personal de un hombre que logró su cometido, llegar al poder, no se tradujo en un cambio sustancial durante su administración, al contrario, en la víspera de la elección presidencial una masa de gente salió a invadir las plazas públicas este domingo en apoyo a una mujer.

            La marea no solo es un movimiento en ascenso, alternativamente asciende y desciende, el efecto natural en este tipo de fenómeno se produce por la atracción del sol y la luna, en México el efecto de un viento de cambio es de naturaleza política, gran parte de la ciudadanía se ha sumado a este viento que sopla en las cuencas sociales, que pretende detener la catástrofe que se avecina.

            El Dr. Raúl Rosales Salazar reflexiona y pronostica que, en caso de que la candidata oficialista llegara al poder, no solo no se moderará, sino que endurecerá el rumbo hacia el llamado “socialismo latinoamericano”, al que define como un pensamiento primitivo e ignorante, dominado por el rencor social, a quienes no importa la destrucción de las ya de por sí frágiles instituciones democráticas, en la búsqueda generalizada de una sociedad empobrecida y sin educación, con el ánimo de perpetuarse en el poder (lo que busca toda la clase política), con la diferencia que los otros, los anteriores, al menos no frenaron la economía ni la movilidad social.

            Esta ondulación social será visible la noche del 2 de junio entrante, seguramente como una marea alta, inundando el ánimo ciudadano; una marea viva dura aproximadamente 24 horas y 50 minutos, a la ciudadanía le bastarán solamente diez horas para emitir sus sufragios y enderezar esta nave llamada México, donde todos somos pasajeros.

            Que persistan las características de nuestra nación, seguir siendo una república representativa, democrática, laica y federal, compuesta por entidades federativas libres y soberanas en todo lo concerniente a su régimen interior, unidos en una federación establecida según los principios de nuestra ley fundamental.