No está en la mesa destitución del titular de la SSP, según secretario de Gobierno

Manifestantes sostienen que todos los oficiales están a favor de las demandas, pero que no han salido por amenazas de sus superiores.

Reiteradas denuncias contra el titular de la SSP, mantienen elementos en paro. | Fotografía: Agencia Comunicación Gráfica

Morelia, Mich.- No está sobre la mesa la destitución del titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán (SSP), José Alfredo Ortega Reyes, sostuvo el secretario de Gobierno del estado (Segob), Elías Ibarra Torres, contrario a la demanda que se ha expuesto como prioritaria en los bloqueos de elementos de la Guardia Civil en el periférico de Morelia.

El titular de la Segob estatal agregó que la exigencia no sería de los uniformados, inconformes con cuestiones relacionadas con salarios y otras percepciones, sino de quien ha sido designada por ellos como su vocera, la diputada Margarita López Pérez, próxima a concluir su periodo como legisladora.

“No, en la mesa no está. Lo ha solicitado la diputada Margarita, y de viva voz; también en algunos compañeros lo hemos escuchado (…) Algún grupo, sobre todo que encabeza nuestra amiga la diputada, eso ha manifestado ella en su decir, pero eso no faculta para que se afecte a terceros como lo estamos viviendo”.

También manifestó no tener la certeza de que tengan la capacidad de desmontar la movilización aquellos con quienes se ha sostenido el diálogo en la última semana, por lo que dijo no saber exactamente cuáles inconformidades mantienen el bloqueo instalado en el periférico de Morelia y, desde hoy, también en otras regiones del estado.

“Yo también tengo esa pregunta, por eso les digo que buscamos el diálogo, el consenso, la seriedad para llegar a destrabar esto. Nos hemos reunido con muchas comisiones, no tenemos la certeza de que aquí en Morelia, con quien nos hemos sentado, tengan verdaderamente la capacidad de diálogo y de resolución de cumplir los acuerdos”.

La referencia está relacionada con el hecho de que el martes se firmó un primer acuerdo que, posteriormente, fue desconocido por parte de los inconformes; el miércoles en la tarde se firmó otro que liberó las vías de comunicación por un día, pero los policías estatales lo reinstalaron el viernes ante el presunto incumplimiento por parte de las autoridades estatales.

Lo que originalmente detonó el movimiento fueron los descuentos a un bono por riesgos denominado “Banbajío”, que, según la versión de Elías Ibarra, fueron aplicados a 800 oficiales, para beneficio de otros 200, lo cual –sostuvo– ya se habría resuelto.

“Hay tópicos muy personales, y a veces hay algunas situaciones a medias, por ejemplo, el bono Banbajío, que fue el que comenzó esto, fue una situación administrativa en la cual se le hizo un descuento a 880 trabajadores, pero más que un descuento, es para beneficiar a otros 200 trabajadores, por ejemplo. Entonces alguien ahí en Administración le quitó a unos compañeros para ponerle a otros 200 más. Ya se regresó, ya se pagó”.

Cuestionado sobre si procedería un desalojo a la fuerza, el secretario de Gobierno comentó que se agotará el diálogo “hasta los últimos momentos que lo decidan ellos”, aunque llamó también insistentemente a no dañar los derechos de terceros con los bloqueos que se han llevado a cabo.

Cabe mencionar que en los últimos días ha sido fluctuante la prioridad que los inconformes le han dado a la exigencia de destitución de José Alfredo Ortega, y no hay un consenso entre los emplantonados sobre que sea una demanda prioritaria, como sí lo es el incremento y homologación de sus bonos por riesgos, y un aumento salarial que no se ha dado en por lo menos ocho años.

El día de ayer circuló una convocatoria dirigida a los uniformados de las 13 regiones para que manifestaran su solidaridad a la causa, por medio de un paro total en la entidad, a la cual sólo respondieron, además de Morelia, Uruapan, Apatzingán, Coahuayana, Coalcomán y La Piedad.

Los manifestantes sostienen que todos los oficiales están a favor de las demandas, pero que no han salido por miedo a sus superiores, quienes los estarían amenazando con cesarlos o cambiarlos de región si se movilizan.