Guardia Civil: la protesta se hizo costumbre

Se mantiene movilización de elementos en la capital y en otras cinco regiones; el gobernador no le debe apostar al desgaste, dicen policías.

"No somos 40", lema en uno de los carteles, en contra de la versión del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla sobre participantes en la protesta. | Fotografía: Agencia Comunicación Gráfica

Morelia, Mich.- En el plantón de elementos de la Guardia Civil instalado sobre el Libramiento Sur de Morelia, continua el ambiente de unión frente a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

A reserva de que se confirme el paro de 48 horas convocado en la totalidad de las 13 regiones en que se encuentra dividido el estado por la Secretaría de Seguridad Pública, al menos en la movilización de la capital estatal y en otras seis regiones, la protesta pareciera se ha hecho costumbre entre quienes tienen como función controlar manifestaciones o bien disolverlas.

Aunque se perciben pocos elementos de la Guardia Civil a primera vista, mantienen su plantón, exigiendo soluciones a las irregularidades denunciadas dentro de la corporación como el rezago en aumentos salariales, la homologación para que no solo los mandos reciban bonos especiales, armas y equipos y la renuncia del titular de la SSP, José Alfredo Ortega Reyes.

Va más de una semana de la primera manifestación, que se ha intensificado con un paro de labores de 48 horas que involucra a agentes de la Guardia Civil en Uruapan, Apatzingán, Coalcomán, Huetamo y La Piedad.

En Morelia, los manifestantes han cerrado por completo las instalaciones de la SSP, manteniendo el bloqueo indefinido del periférico Paseo de la República.

“No somos 40”, “lucha por una policía digna”; “Somos 60 los presentes, pero 6060 los inconformes”; “Ya basta de lucrar con las compensaciones de los policías”, dicen algunos de los carteles que adornan el gran portón cerrado de la SSP.

El movimiento se originó por el reclamo de la restitución de un bono que fue recortado unilateralmente (BanBajío), sumándose hasta ahora exigencias de dotación de mejor equipo de trabajo y armamento, así como un aumento salarial que no se ha incrementado en los últimos ocho años.

Dicen entre compañeros uniformados que no hay novedad en el plantón, sin embargo, entre algunos agentes se escucha decir que han recibido amenazas personales, para “levantarlos”, o mandarlos a trabajar a zonas conflictivas del estado, dejando ver la preocupación entre algunos agentes.

Bajo el refugio de lonas improvisadas que los protegen de la lluvia provocada por la tormenta tropical “Alberto”, que ya también alcanzo a Morelia, los agentes muestran lejana la posibilidad de retirarse.

“Aquí estamos a toda madre” se escucha entre ellos, pues acostumbrados a experiencias en operativos bajo condiciones climáticas y de inseguridad más complicadas, el desgaste es algo por lo que no debería apostar el gobierno estatal de Alfredo Ramírez Bedolla.

En el campamento algunos oficiales toman café, otros preparan comida para sus compañeros, y otros más desvían el tráfico para mantener el orden.

La protesta se ha convertido en parte de su rutina, una rutina que lleva más de una semana sin cambios. | Con información de Redacción y Agencia Comunicación Gráfica