Juez ecuatoriano niega al exvicepresidente Glas arresto domiciliario

Jorge Glas, exvicepresidente de Ecuador.

Quito, Ecuador.- Un juez de Ecuador denegó un recurso de habeas corpus solicitado por los abogados de Jorge Glas, exvicepresidente de Rafael Correa, para que cumpliese bajo arresto domiciliario en la vivienda de su madre la pena de ocho años de cárcel que continúa purgando.

Según EFE, durante la audiencia, Glas adujo ser víctima de condiciones de reclusión inapropiadas, entre las que mencionó haberse despertado en varias ocasiones con ratas en la cama.

Pese a las condenas y las nuevas imputaciones, Glas se declara inocente y víctima de persecución política y ‘lawfare’ (utilización del aparato judicial contra adversarios políticos).

El equipo legal que lleva la defensa de Glas, liderado por el estudio de abogados belga Juscogens, aseguró que la resolución judicial que ordenó al exvicepresidente seguir en prisión es “carente de fundamentación jurídica suficiente, evidenciando una clara falta de imparcialidad en el proceso”.

Para los letrados, la decisión no sólo ignora los argumentos presentados, sino que “subraya la existencia de un sesgo que socava los principios básicos de justicia y equidad”.

La Justicia ecuatoriana ya negó también semanas atrás la excarcelación de Glas para entregarlo a México como solicitaban sus abogados, bajo el argumento de tener aún una pena vigente pendiente de terminar de cumplir.

Si bien en un inicio un tribunal de primera instancia había declarado la detención de Glas como ilegal y arbitraria al haber vulnerado la inviolabilidad de una sede diplomática, otra corte superior de apelaciones cambió ese aspecto para considerarla legal y no arbitraria.

El exvicepresidente se encuentra recluido en La Roca, la cárcel de máxima seguridad de Ecuador, desde que fue detenido en el asalto policial acontecido el 5 de abril a la Embajada de México en Quito para cumplir con una orden de detención en su contra y como respuesta al asilo diplomático que le había otorgado el Gobierno del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

Glas se había refugiado en la embajada mexicana desde el 17 de diciembre de 2023, antes de que la Fiscalía lo incluye como imputado por presunto peculado (malversación de fondos) en el caso de las obras de reconstrucción tras el devastador terremoto de 2016.

Tras ser detenido, volvió a prisión al no haber terminado de cumplir una pena de ocho años de cárcel por dos condenas por corrupción (asociación ilícita y cohecho) emitidas en 2017 y 2020, de la que ya cumplió alrededor de cinco años de privación de libertad entre 2017 y 2022 hasta que recuperó la libertad gracias a una discutida resolución judicial.